Para superar la misoginia se necesita el cómo lograr hombres seguros, empáticos; cuya relación con las mujeres pueda ser de respeto, dignidad; no de posesión, control, o de relaciones como objetos sexuales.
Para facilitar ideas sobre la masculinidad igualitaria o positiva me he acercado a las teorías de la educadora María Montessori.
Maria Tecla Artemisia Montessori (1870-1952) nació en Italia, fue una pedagoga, doctora psiquiatra, humanista y doctora en filosofía, fue antropóloga. Fue doctora con honores.
Ella enseñó pautas para la educación de niños más saludables, más seguros, más empáticos.
Y por tanto se haría más difícil que ya adolescentes, hombres sean ser ganados por hacer comparaciones con otros seres humanos, específicamente queriendo parecer ser superiores a las mujeres.
Hay que enseñar a los hombres como igualitarios, desde niños, a manejar frustraciones, al control emocional y hay que lograr que tengan más autoestima.
La libertad y sus exigencias
Alguna pauta para crear hombres respetuosos comienza en educar a niños que no se les deja hacer lo que quieran. Dice María Montessori: "Dejar hacer lo que quiera al niño sin haber desarrollado la voluntad es traicionar el concepto de libertad".
La voluntad implica enseñar a poner límites.
La libertad entrena la seguridad del niño/a pero hay que educarla, decía Montessori, hay que entrenarla, desarrollarla y trabajarla, y se hace por medio de la autonomía y la voluntad.
Educar la voluntad es el primer paso hacia la verdadera libertad. Requiere de normas, no cualquier deseo se satisface sin normas.
Hay que desterrar las ideas y valores incorrectos en la educación dominicana de que el varón no tener límites . Y educar en los valores de:
- No ver las niñas como objetos sexuales.
- No estimular la mentira estimulando que puede tener varias novias; por ejemplo.
- Que contribuyan en los quehaceres domésticos: que limpien, cocinen, sirvan, cuiden, arreglen la casa, guapeen, frieguen, laven, etcétera.
La libertad no consiste en hacer lo que uno quiere, sino en saber elegir. Entonces, la persona que educa, sea padre, madre, docente, debe saber de comunicación; saber preguntar qué crees, qué deseas…Entonces, hay que desterrar el adultocentrismo. Dejar la idea que la única persona que sabe y tiene derecho a hablar es el adulto. Y mucho más, se necesita de la comunicación, que haya participación en la familia, y en todos los espacios de socialización.
“La libertad es una capacidad interior que permite actuar conscientemente y hacerse responsable de sus propios actos.
No puede existir libertad sin voluntad. Gracias a la neurociencia sabemos que los niños no tienen completamente desarrollados sus cerebros, y particularmente su corteza prefrontal. Esta es la parte del cerebro que se ocupa del razonamiento y de la gestión emocional. Por tanto, los niños, las niñas, están más dominados por sus impulsos, sus necesidades y emociones. Dejarles hacer lo que quieran no es respetar su libertad, es ponerlos en peligro.”. Ibid
La voluntad y la autonomía
“Para María Montessori, la voluntad es la capacidad que permite al niño/niña dirigir sus actos con conciencia. No vivir dominados por el impulso, que puedan gestionar las emociones, hay que enseñarles a detenerse, y pensar, y convertir ese impulso en pensamiento, en una idea racional.
Para desarrollar la voluntad se necesita de experiencia, concentración, movimiento y autodisciplina. Y eso implica ir delegando poco a poco esa capacidad de elección en los/las niñas hasta que sean capaces de ejercer de manera plena su voluntad.” (La construcción las/os es de la autora, MDM)
El método Montessori plantea en los ambientes preparados, donde la criatura puede elegir los materiales para jugar, trabajar, va educando en la contención que es vital para disminuir la violencia de género, la impulsividad: “El ambiente preparado favorece la socialización del niño y la niña, al permitir el desarrollo de dos cualidades sociales de gran importancia: el respeto y la espera. Ambas entran en la vida del niño, y luego hombre como una experiencia que va madurando con el tiempo.
La autonomía
“La autonomía se construye poco a poco, decisión a decisión; por lo que hay tomar en cuenta el tiempo y que los adultos aprendan a enseñar. Cuando se desarrolla la autonomía es cuando se definen los intereses y las necesidades del niño y de la niña.
Lograr la conciencia, la voluntad, depende del ritmo de cada niño, niña,
Proteger a un niño no significa decidir siempre por él o ella.
Sin autonomía, el niño no puede practicar la voluntad.
Entonces, hay que dejar atrás la sobreprotección. Si un niño o niña “… jamás tiene que hacer su cama, si no participa en las tareas del hogar, si no tiene responsabilidad sobre sus propios deberes, entonces jamás podrá desarrollar la autonomía. Y sin autonomía no hay voluntad. Aprender a elegir también forma parte del crecimiento. (Tomado por cuerpomente con referencia a Álvaro Viva) Ibid
El adulto presente
El… psicólogo infantil Javier de Haro, en su libro Disfruta de la crianza propone algunos ejercicios para practicar algo tan sencillo como la capacidad de elegir de las y los pequeños.
Ejemplo de cómo criar en la capacidad de elegir.
Javier de Haro propone no ofrecer soluciones inmediatas a los niños, niñas. Cuando cuenten un problema, se debe preguntarles: “¿Y qué vas a hacer?”. La respuesta, probablemente, sea “no lo sé”. Y en ese caso, se pueden ofrecer alternativas, para que sea la prole, hijo, hija, niño/niña quien elija la solución más adecuada.
Los niños/las niñas
La libertad nace cuando la responsabilidad acompaña a las decisiones.
En el ejercicio de la libertad debe haber un equilibrio entre lo que elige el niño/niña y el adulto.
La verdadera libertad
“La auténtica libertad significa saber tomar las decisiones más acertadas para nosotros mismos y para aquellos a los que queremos, con responsabilidad y conciencia. Y lograr ese equilibrio es una virtud.
Un sencillo ejemplo, como el de elegir el postre. “¿Prefieres yogur o fruta?”, propone el psicólogo Javier de Haro. Si el pequeño /a se niega a elegir entre ninguna de las dos opciones, debemos ser nosotros quienes elijamos, explicándole que no ha sido capaz de tomar una decisión, y que por eso tenemos que intervenir. “Una de las opciones tiene que ser apetecible”, recuerda el experto. No vale ofrecer elecciones que nuestro hijo/a jamás elegiría.” Ibid.
Crianza respetuosa
“José Antonio Marina, filósofo: "Cuando un niño viene con un problema, no se te ocurra darle consejos. Déjale que plantee su malestar y ayúdale a que encuentre él mismo la solución"
No debe haber dependencia
José Antonio Marina, filósofo: "Estamos educando a generaciones que piensan que si no están motivados no pueden actuar. Les inculcamos que la motivación no depende de uno y así no se van a poder enfrentar a ningún problema de mediana complicación"
Los/as psicólogos coinciden: los cuatro recuerdos de la infancia que llegan a la edad adulta no son las vacaciones de verano ni los regalos de Reyes, sino dos momentos que pasan desapercibidos
Los mejores regalos
Vienen de unir la voz de la experiencia del adulto y la juventud, estas dos etapas se complementan para tomar mejores decisiones.
- El autoconocimiento: no garantiza la felicidad, pero infunde el coraje para luchar por ella
- Amistad verdadera: qué tienen en común las relaciones más sólidas
El amor es muy importante para el niño y la niña, sobretodo de los padres y madres, de acuerdo a María Montessori: “El amor se refiere al respeto, la libertad con responsabilidad, con límites y estructura. Valorarlo, fe, confianza, paciencia. Conocer sus necesidades. Empatía
Los Principios del Método Montessori
La mente absorbente de los niños: capacidad maravillosa y única, de absorber conocimientos. La mente del niño es infinita.
Los períodos sensibles: se refiere a los períodos en los cuales los niños pueden adquirir una habilidad con mucha facilidad.
el período sensible del lenguaje, que sitúa aproximadamente entre los 2 meses y los 6 años,
el período sensible de la coordinación de movimientos (± desde los 18 meses hasta los 4 años),
el período sensible del orden (± desde el nacimiento hasta los 6 años),
el período sensible del aguzamiento de los sentidos (± desde los 18 meses hasta los 5 años),
el período sensible del comportamiento social (± desde los 2 años y medio hasta los 6 años),
el período sensible de los pequeños objetos (un período muy corto en el transcurso del segundo año).
La autonomía de los niños: un modo de motivar a los niños y despertar sus ganas de aprender se resume en la fórmula de María Montessori: «Ayúdame a hacerlo solo». El material se coloca a la altura del niño/a para que pueda tomarlo y guardarlo él solo. El adulto únicamente interviene cuando el niño/a le pide ayuda. De este modo, se favorece la autonomía desde los primeros años.
El ambiente preparado: se refiere a un ambiente que se ha organizado cuidadosamente para el niño, diseñado para fomentar un mejor aprendizaje y crecimiento. En él se desarrollan los aspectos sociales, emocionales e intelectuales y responden a las necesidades de orden y seguridad. El diseño de estos ambientes se basa en los principios de belleza y orden. Son espacios luminosos y cálidos, que incluyen lenguaje, plantas, arte, música y libros. El material didáctico específico de vida práctica, vida sensorial, lenguaje y matemáticas constituye un elemento esencial del ambiente preparado.
El papel del adulto: el papel del adulto en la Filosofía Montessori es guiar al niño, darle a conocer un ambiente bueno y cómodo. Ser un observador/a, estar en continuo aprendizaje y desarrollo personal. El verdadero educador está al servicio del niño/a educando y debe cultivar en él/ella la humildad, la responsabilidad y el amor.
La autoeducación: se consigue creando un ambiente libre, unos materiales auto corregibles que los niños/as puedan identificar sus errores y aprender de ellos, teniendo en cuenta los sentidos, ya que estos atraviesan diferentes periodos sensitivos.
La ayuda de pares: M Montessori promueve que cuando el niño tiene una duda consulte primero a sus pares, luego a un compañero de mayor edad, luego un libro y si no entonces acuda al adulto. De esta manera el niño gana independencia y muchas veces logra resolver su problema sin acudir al adulto, ganando así independencia.
“Lo que es la misoginia
En RD, y en el mundo, muchas áreas del conocimiento, instituciones públicas y de la sociedad civil están empeñadas en la prevención de la misoginia:
- Rechazo,
- Odio,
- Desprecio, a las mujeres.
La misoginia se expresa en el control, usar. En que la mujer acepte estereotipos de sumisión y “femineidad”: mujer de la casa, que haga ocupaciones donde no se muestre libre, y que sea “aguantadora”, que acepte la violencia sexual, acosos callejeros, etcétera.
Tenemos que aprender a educar en la voluntad, la autonomía y el amor para formar niños, adolescentes y hombres, igualitarios, positivos.
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