La imagen como texto, puede ser estudiada como un conjunto de procedimientos que determinan un conjunto discursivo, como una representación semántica sintáctica de sentido de la imagen. De ahí su lugar y materialidad y base de invención.
Rescatando el punto de vista de la lectura de las imágenes, un texto se describe como una unidad sintáctico-semántico-pragmático, que se interpreta con el acto comunicativo mediante la competencia del destinatario sujeto de recepción.
El texto discursivo leído en las imágenes debe ser considerado como el medio privilegiado de las intenciones comunicativas. (Ver, Umberto Eco, 1992, 1994).
La coherencia visual en relación con la imagen supone que se va más allá de la dimensión perceptiva para acceder a la dimensión cognoscitiva. La dimensión cognoscitiva de la imagen, a su vez, es posible porque a través del predominio del código de la semejanza perceptiva e icónica se da un contrato enunciativo donde participan ambos polos de la comunicación-enunciación.
Leer, entrar, guardar, mirar bien y asumir interés por las imágenes indica la idea de crear una perspectiva y una trayectoria de las imágenes como tejidos visuales y audiovisuales. Es lo que construye hoy el estudio de categorías y dispositivos constructivos de las imágenes; implica plantearse una entrada en el arte, los medios y la política de unidad, fracturas y fórmulas de una cultura de las imágenes en contexto de productividad.
Leer las imágenes es un fenómeno crítico. Se trata de ensayar procedimientos constructivos y específicos de la memoria visual o audiovisual, de una geografía de signos que presentan y dan cuenta de diferentes corpus de imágenes construidas y comunicadoras en contextos y en movimiento.
Esto quiere decir que la relación indeclinable de estudio de las imágenes necesita de un uso y una práctica de las diferentes memorias visuales y audiovisuales; no solo se trata de investigar la ida y vuelta de las imágenes, pues de lo que se trata es de presentar imágenes como textos y por lo mismo utilizar las imágenes en sus diversos tránsitos de lo social como proceso.
Se sabe que toda memoria de las imágenes es documentable y donde los elementos y agentes de consumo de las imágenes propician una estratégica pragmática para instalarlas en los diversos puntos sociales de una cultura específica o un lugar de intermediación.
En el marco de la semiótica latinoamericana hay que constatar la función vincular entre el sujeto que persiste en una lectura dimensional, pero también, en reconocer las junturas de una imagen, sea visual o audiovisual para hacer más dúctil el proceso de construcción de las imágenes visuales públicas o privadas. Esto quiere decir que el sostén modal de las imágenes se reconoce y se propicia en sus estados de mundo; las famosas fracturas de imágenes que generan momentos o historias iconográficas de la diversidad.
Técnica y pensamiento revelan desde la mirada artística, lecturas y fuerzas semánticas visuales creadoras que justifican la obra, sus gestos y acciones de creación; esto así porque existe una relación dialéctica entre punto crítico, comunicación interactiva y significación que se expresa en la crítica cultural asumida y tratada como mediación entre la obra, la sociedad y el juicio crítico-cultural del receptor.
Si la obra está unida o vinculada a los símbolos o representaciones de una cultura, sus efectos deben ser entendidos como efectos de dicha cultura, de tal manera que los elementos de dicha obra, habrán de integrarse en la unidad de producción del arte.
En efecto, debe observarse que, en el contexto de la obra, el objetivo es determinado por las variables estéticas, culturales y simbólicas que adquiere en el mensaje.
Las transformaciones, así como las inversiones interpretativas, hacen que tanto la crítica y la poética, se conviertan en dominio de reflexión que, aun dando cuenta del producto artístico, dan cuenta, además, de sus determinaciones sociales, estéticas y antropológicas.
Tanto en publicidad como en fotografía, en pintura y escultura, así como en el arte de la performance, el efecto de realidad será siempre dominante para los espectadores, pues estos asumen el contexto y el sistema comunicativo de la obra en estado de presencia y situación creacional.
La lectura y el uso de las imágenes, participan de un proceso coherente de significación y estrategia de comunicación en contexto.
Se puede decir que la imagen creada es un medio y un modo de comunicación multiperceptiva, pero también, que toda imagen es un sistema de significación y sirve para semantizar un fragmento de realidad o de mundo de clases urbanas en contextos geocomunicativas.
Niveles productivos del texto visual:
- Nivel de producción material de la imagen urbana:
La producción de la imagen se limita a manipular materiales visuales (colores, espacios cromáticos, líneas, y formas significantes). Este nivel, corresponde únicamente a la expresión dinámico-visual.
- Elementos diferenciales de la expresión signográfica estratégica:
En este nivel se tratan las modificaciones estables de formas reconocibles, aunque incompletas, antes de que tengan cierta coherencia en la unidad textual y textural.
- Niveles cromáticos polisémicos:
Se habla ya de figuras iconográficas dentro de la imagen distributiva, para esto, el lector se encuentra con operaciones más complejas.
La base de cualquier tipo de imagen visual es icónica, y la misma se utiliza para crear o mostrar mediante rasgos, líneas y puntos sintéticos o analíticos en superficies de diversos grados de percepción.
- Niveles intertextuales:
Todas las transcripciones en discursos narrativos pueden ser estudiadas como operaciones textuales que actúan como cuerpos multifuncionales.
- El mecanismo del tópico: horizontal o vertical
La coherencia debe estar presente para que se pueda tanto producir como interpretar los signogramas narrativos.
- El género como mecanismo macrotextual:
Se refiere a la actualización precisa y determinada, de textos visuales caracterizados por un género determinado.
- Tipologías de géneros:
Son mecanismos de funcionamiento social dentro de la comunicación de masas. (cf. Umberto Eco, 1969 y 2002).
- La imagen como texto, inscripción y escritura
Para comprender y leer el discurso estratégico y táctico organizado en la geopolítica de las imágenes sociales se ha necesario y justificar el orden y los efectos de una semiosis de la ciudad, a partir de cuerpos, sentido e identidades que dialogan en el espacio social, de tal manera que las gramáticas sociales cobren valores semióticos explícitos, tal y como se puede consultar en De Signis (16), Cuerpo (s), Sexos, Sentidos, Semiosis (Coord. María Eugenia Olavarría; La Crujía, 2010).
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