Es una manifestación que se materializa en distintos ámbitos. Tiene que ver con una violencia en ocasiones sutil, insidiosa, que muchas veces se convierte en acciones hostiles.

En la agresión moral también tenemos la agresión social, cometida por individuos que solo quieren esconder su personalidad y dañar a otros que tienen una moral bien ganada, y que han rescatado a personas que en la mayoría de las veces, vienen dañados desde su origen.

Esta agresión hostil, suele tener como fin provocar daño por venganza, a aquellos de quienes han recibido favores y protección.

Estas personas con doble moral, nunca podrán obtener ningún tipo de respeto, para exhibir una vida transparente; son trepadores con el fin de lograr que se les acepte en la sociedad, y conseguir ser admitidos, sin importar las consecuencias. Se venden como mansos corderitos, siendo verdaderos actores, sin haber estudiado teatro.

Regularmente son mentirosos y nunca manifiestan lo que piensan: son simuladores de sonrisas falsas y la sinceridad está lejos de lo que son realmente.

En el pasado nacional, durante la dictadura de Trujillo, se utilizó desde el año 1953 en el periódico El Caribe, la guillotina moral de destruir a todo aquel que no fuera súcubo del régimen.

El escritor y periodista Lipe Collado, que falleció en el año 2016, narra en su investigación el diagnóstico contenido en las cartas un amisajo de imputaciones: ladrón, estafador, fullero, macutero, marrullero, usurero, bandolero, homosexual, libidinoso, lesbiana, prostituta, rifero, borrachón, don juan, sucio, inepto, incapaz, incompetente, vago, abusador, criminal, sospechoso, rojo, comunista, agotista, acaparador, simulador, hipócrita, nepotista, apoyador, encompinchado, mal agradecido, indiferente, contrabandista, brujo, inmoral, irresponsable, truculento, arbitrario, analfabeto, parásito, conspirador, idiota, ambicioso y loco. Esta dictadura convirtió en un sistema sofisticado para la época de tortura llamado “foro público’’ el cual nació en el año 1948 en el periódico El Caribe y terminó con la Tiranía de Trujillo en el año de 1961, llegando a publicar treinta mil cartas con denuncias podridas. Cartas al Caribe, en ese daño moral no tuvo piedad de nadie, desde funcionario de su gobierno, que se puede encontrar al Dr. Joaquín Balaguer, al Dr. Mario Read Vittini y al artista Bobby Capó.

También utilizó a la Sra. Trinidad Frómeta, como la madre de Bobby Capó, sin importar el dolor que le causaría. Otros más que sufrieron el látigo de esa columna, fueron el Dr. Rafael Alburquerque Zayas Bazán, padre del exvicepresidente Rafael Alburquerque. Al expresidente constitucional Profesor Juan Bosch y al Lic. Ruiz Tejada, también quisieron dañarlo con esas cartas ensuciadas de estiércol.

Al cantante Lope Balaguer, sobrino del expresidente Joaquín Balaguer, quien contrajo nupcias con Flor de Oro, hija mayor del dictador Trujillo Molina, por pasar su luna de miel en Colombia, lo pusieron en el foro público como que estaba cometiendo acciones inmorales en la embajada de ese país; sin embargo, el Dr. Balaguer respondió que solo se habló de su sobrino y que nunca se mencionó a su esposa.

En el área comercial, don Ramón Corripio, don Huáscar Rodríguez y el Ing. José Delio Guzmán, no se escaparon de la guillotina del foro público.

A la heroína Minerva Mirabal, el 26 de junio de 1955, también quisieron dañarla por el hecho de encuadernar siete tomos de la obra de Planiol, en la Universidad Primada de América, (UASD).

La iglesia católica tampoco estuvo ausente del látigo del foro público y el 24 de abril de 1948 llegaba al país la imagen de la Virgen de Fátima, quien según el foro público, en el país no había ninguna devoción hacia ella y que esa información vino de parte del ‘’Arzobispo de Santo Domingo’’.

En la época actual tenemos personas que ponen querellas temerarias y que luego la retiran por no tener fundamentos y haber cobrado por algo que no realizaron y que en el argot popular se llama, "echar un cubo."

En muchos medios de comunicación en la actualidad, hay francotiradores que se encargan de dañar honras bien ganadas, siendo mandaderos de aquellos que al revisar su generación están como la batata con piogán, pero viva Dios.

Hoy día la tecnología es una bendición cuando se usa para educar e ilustrar; pero, cuando se usa para dañar y escupir reputaciones, el foro público le queda corto. Sin embargo, esas acciones son como la bola de nieve que se le devuelve y se desvanecen.

Que Dios nos agarre confesados. Amén.

Martín Almonte García

Abogado

Coordinador Red Abogados Católicos

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