El tránsito vehicular en la República Dominicana está marcado por prácticas continuas de infracciones por todo tipo de vehículos en el ámbito nacional. La DIGESETT (2026) registró una alta tasa de infracciones con 2.35 millones de multas en el año 2025.
El 58.8% de las infracciones registradas se vinculan a factores que comprometen la seguridad vial desde comportamientos de riesgo como son: tránsito en vías contrarias, exceso de velocidad, violación de la luz roja, entre otras..
Estas prácticas violatorias de las normas de tránsito convierten el espacio urbano de las distinta provincias del país y sobre todo la provincia de Santo Domingo y Santiago en lugares inseguros para todas las personas con especial énfasis para niñez, adultos mayores, personas con condiciones de discapacidad que caminan por la ciudad y/o se encuentren al interior de un vehículo.
El comportamiento de violación de normas de tránsito es el resultado de una conducta de imprudencia con un contenido de agresividad frente a la convivencia en el espacio urbano tomando en cuenta el carácter público y compartido del mismo. Refleja no- reconocimiento de los derechos de las personas que conviven y se movilizan en él.
El Instituto Nacional de Tránsito y Transporte Terrestre ha desarrollado desde 2022 distintos programas basados en la imposición de multas y campañas con infografías e imágenes que supuestamente buscan impactar en un cambio en ese escenario.
Uno de estos programas es el denominado “Parquéate bien RD” que se desarrolla en algunos sectores del Polígono Central del Distrito Nacional, realiza acciones que someten a riesgo a las personas conductoras con la incautación de sus vehículos sin notificación ni previo aviso.
Las personas propietarias o no de los vehículos quedan en la incertidumbre, creían contar con su vehículo para movilizarse, pero, está desaparecido, desconocen sus causas y ubicación. Una grúa retira el vehículo “supuestamente mal parqueado”, quien lo conduce, al salir hacia el lugar que lo colocó, no lo encuentra. No tiene ningún conocimiento sobre el destino de su vehículo (si se lo robaron o se lo llevaron en una grúa) y con ello se dificulta su movilización (que puede depender de si cuenta con recursos para taxi o uber) y desconoce del paradero de su vehículo. No hay ninguna indicación escrita ni digital sobre el retiro del vehículo ni una preparación previa sobre esta acción.
La incautación de vehículos parqueados en la vía pública somete a las personas a riesgos y vulnerabilidades tomando en cuenta la diversidad de perfiles de estas como son: personas con condiciones de discapacidad, adultas mayores, mujeres con recién nacidos, mujeres embarazadas y/o acompañada de varios niños y/o niñas.
Todas estas personas quedan desprotegidas ante el retiro de su vehículo y corren riesgos de: atracos, acoso, impactos en su condición de salud, integridad física y emocional.
Junto al riesgo de la desprotección por no contar con mecanismos de movilización se encuentra la diversidad de posibles situaciones con respecto a: dejar carteras, celulares, laptop, alimentos de bebé, materiales escolares, medicamentos, entre otros.
Un programa dirigido a mejorar la seguridad vial como es el caso de “Parquéate Bien RD” puede desvirtuarse e incrementar la inseguridad y desprotección de personas vulnerables y su exposición a riesgos.
Se debe revisar la medida de incautación de vehículos y sustituir por aquellas que tengan un impacto real en cambios de conductas sin afectar la protección y seguridad de las personas.
La imprudencia y violencia presente en la convivencia urbana y social requiere de procesos de educación ciudadana que no se limiten a acciones dispersas, sino que sean parte de una trama social y territorial efectiva que impacte en sus causas desde el entorno social.
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