En la siguiente reflexión voy a exponer algunas ideas inconexas, que un amigo me dijo “esas son ideas locas”. El carácter psiquiátrico es una forma de descartar estas ideas. Es muy difícil que aquí se pongan en práctica, pero no imposible. Pero me tomé el atrevimiento de ponerlas negro sobre blanco para que los lectores también se escandalicen y me digan si realmente estoy totalmente loco y pensar en un país con salud gratuita, electricidad eficiente, cuerpos de seguridad que protejan a los ciudadanos y su derecho a la tranquilidad, un país más democrático y con instituciones funcionales al servicio de las regiones y los ciudadanos y ciudadanas.
1.- Ante el caos de los resultados separados de las empresas de electricidad del Estado (Consejo Unificado, Punta Catalina, la tres EDES, ETED y EGEHID) con pérdidas entre energía comprada y energía comprada, se debería unificar todas las empresas del sector eléctrico estatal en una EMPRESA NACIONAL DE ELECTRICIDAD (ENEL) que gestione, planifique y administre el sector eléctrico estatal. La ENEL podrá y deberá seguir expandiendo el parque estatal hidroeléctrico, de electricidad renovable y de energía termoeléctrica a precios razonables. Una tarea impostergable es eficientizar la Edes. Se prohibirá explícitamente por ley la enajenación de los activos estatales mediante el traspaso al sector privado de esos activos de propiedad pública.
2.- Crear un SERVICIO NACIONAL DE SALUD (SNS) que provea a todos dominicanos los servicios de consultas, tratamientos, hospitalización y medicamentos gratuitos a toda la población sin planes básicos o especiales contributivos. El SNS no será un seguro de salud sino un sistema único sanitario de toda la población nacional. Será un servicio público esencial. Cotizante o no cotizante. Debe ser totalmente gratuito y no habrá exclusiones de tratamientos. Todos los médicos y proveedores privados estarán obligados a aceptar las consultas o tratamientos de los pacientes mediante el SNS, sin derecho de rechazar pacientes, tratamientos o personas. Los costos de los mismos serán asumidos por el Estado vía la TSS y/o el presupuesto nacional. Los asalariados y empresas harán contribuciones obligatorias en los porcentajes como están establecidos actualmente en la Ley 87-01. Los seguros privados pueden existir, pero sin obligatoriedad de cotización, sino como una opción voluntaria de los ciudadanos, siendo el SNS el único obligatorio de cotizar según las escalas existentes. Todos los activos del actual SeNaSa pasarán al SNS. El actual Servicio Nacional de Salud, que administra los hospitales públicos, pasará a llamarse Instituto Nacional de Salud. Se prohibe explicitamente el cobro de cuotas de recuperación en los hospitales y centros de salud, e igualmente se prohibe, sujeto su violación a fuertes sanciones, la exigencia de depositos previos o tarjetas de crédito para prestar servicios. La atención en las emergencias es obligatorio y su denegación conlleva el cierre del centro y la cancelación del exequátur de los galenos que incurran en dicha práctica.
3.- Queda explícitamente prohibido que militares y policías activos presten servicios a personas o empresas privadas. Los que no acaten esta norma serán dados de baja de los servicios de los institutos castrenses o la Policía Nacional. Se creará una escala de remuneraciones de la PN y los cuerpos militares en la cual el sueldo mínimo sea equivalente al costo de la canasta familiar promedio calculada por el Banco Central, con bonificaciones por buen desempeño. Será obligatorio que la Policía Nacional incorpore el patrullaje a pie y el patrullaje nocturno en los cuadrantes definidos, tanto los agentes regulares como la policía de tránsito.
4.- Se creará un cuarto cuerpo de las fuerzas armadas, adscrito al Ministerio de Defensa, que se denominará GENDARMERÍA NACIONAL (GN), como cuerpo militar de asistencia a las instituciones civiles que prestan servicios de seguridad, investigación o asistencia al ministerio público en coordinación con la PN. Los miembros del Ejército, la Fuerza Aérea o la Armada se dedicarán únicamente a entrenarse y servir en esa capacidad a la defensa nacional. Tampoco podrán prestar servicios a personas físicas, entidades del Estado o empresas privadas. El servicio de seguridad a las entidades y empresas del Estado será provisto únicamente por la Gendarmería Nacional. Estas funciones las debe realizar exclusivamente la GN. Los miembros de la GN serán servidores de los actuales “Cuerpos Especializados” actuales (CESFRONT; CESAC; POLITUR; CESMET; CECCOM; CESEF; SUPERINTENDENCIA DE VIGILANCIA Y SEGURIDAD PRIVADA; ETC.), sin por tanto aumentar la carga presupuestaria de la nueva entidad en el presupuesto público. Se creará dentro de la Gendarmería Nacional una Unidad de Operaciones Especiales, una Unidad de Bomberos Forestales, una Unidad Militar de Emergencias y una Unidad Antimotines profesional y bien equipada sin uso de armas letales. Los rangos de la Gendarmería serán rangos militares, pero los rangos de la Policía Nacional serán rango policiales no militares. Se reubicará la Base Aérea de San Isidro en el aeropuerto de Barahona por años no utilizada, y los terrenos de la base de San Isidro serán urbanizados a un 50% y el resto se convertirá en uno o varios parques urbanos con áreas para niños, disfrute familias, barbacoas, lagos estanques, etc. La reubicación en Barahona de la FARD permitirá utilizar un excelente aeropuerto cerrado hace años y dinamizar la vida y la economía de Barahona. La FARD tendrá un Comando en el aeropuerto de Cabo Caucedo. La inversiones para la readecuación del aeropuerto de Barahona como aeropuerto militar se realizará por parte del Estado, en parte con los ingresos generados con la urbanización de los terrenos de la base de San Isidro, así como la construcción de los barrios para los oficiales, pilotos, soldados y paracaidistas, y la academia aérea de la FARD.
Compartir esta nota