Un roce nuevo, un sentir tierno se siente en los pies, tejiendo sensaciones,
la sábana, el pijama, son acariciadas, también;
un ser lleno de pelos se aprieta continuamente contra la piel
acompañando al viento del sur que de a poco llena la habitación,
cada noche, durante el día,
y pensar que ese pequeño felino vino del norte a estrenar latidos…
una mascota se ha mudado al alma y a la casa, a todos los espacios,
y llena su presencia, hoy, con letras y con amor compartido a través de las letras…
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