Situar la ensayística y el ensayismo de Juan Bosch en una vertiente de la producción intelectual latinoamericana o iberoamericana, solicita una pesquisa que debemos articular en dos posicionamientos o posibilidades:
- a) El ensayo como género confluyente, categoría de escritura y mentalidad.
- b) El ensayismo como práctica democrática y divulgadora del escritor.
Ambas vertientes se producen y se traducen en los marcos abiertos de la historia, la cultura y la literatura. Todo lo cual no evita que el cuento, la poesía, la novela y la historiografía, empalmen con el ensayo en su movilidad, alternativa y práctica escrituraria. La prosa de ideas y la misma escritura historiográfica, funcionan como una extensión ideológica y discursiva que asegura, como cuerpo de producción textual, una política y una visión crítica ante aquello que virtualiza los signos de la historia cultural.
Escribir para divulgar. Contextualizar el hecho histórico. Tematizar el objeto de la ideología y la política. Unificar el criterio desde una crítica de /y/ a la civilidad como categoría jurídico-política fundacional, no implica en todo caso un marco de teoría social solamente, sino un estado de congruencia frente al, y, desde-el-sentido.
Escribir y otra vez pensar escribir lo que se escribe e inscribe produce una impresión, un movimiento hermenéutico particularizado como apertura. En el caso de Juan Bosch la escritura aspira a la revolución cultural, histórica y social. Lo que el escritor ha querido transmitir a través de los géneros cuento, novela e historia, principalmente, es el sentido, el contenido crítico, el ensayo como congruencia política y motivacional. Hablar en este caso de "ensayismo", "ensayística", implica reponer el sentido de la escritura en torno a la historia social y cultural; el reconocimiento de un prontuario de ideas que suscitan el interés, la línea, el movimiento de una ética de la discusión en torno a la política de la interpretación. Se trata de una incursión en la que la toma de la palabra invita a la reflexión moral, al entendido o entendimiento crítico, a la crítica misma de la historia, tal como ella se hace legible en Crisis de la democracia de América en la República Dominicana (1964), Composición social dominicana, (1970), Tres conferencias sobre el feudalismo (1971), Bolívar y la guerra civil (1977) y Breve historia de la oligarquía (1971), entre otras. Es importante destacar en este contexto de producción propio de sus obras, que este conduce a reponer y recomponer el hecho histórico y político en la perspectiva de una lectura y un movimiento de alteridad que pide respuestas en la cardinal del texto, su estrategia direccional y formularia, así como el registro de los datos que refuerzan la argumentación como base de pensamiento, escritura y revisión de las escrituras. Sabemos que aún no se ha tratado la problemática del ensayo en Bosch como lo exigen las circunstancias en las que el escritor se formó y a la vez redefinió su marco interpretativo frente a lo que son las políticas institucionales, sociales y educativas de su país.
Pero recurrir al ensayo como tendencia de una narrativa y una estructura discursiva, reclama hoy una cardinal significativa y una contextualización de lecturas primarias y secundarias, que el escritor-ensayista asume como base de conocimiento y mundo social. Bosch no solo describe, narra, caracteriza y discursiviza lo real, sino que también lo hace legible en estructura y coyuntura comunicativa.
Al escribir ensayos políticos, literarios y culturales construyendo un marco redaccional organizado a través de un fraseo elíptico, analítico, normativo y combinatorio, el registro de la prosa participa de una visión "hablada" de la escritura, pero sobre todo de un tipo de enunciación propia del humanismo democrático latinoamericano que primó en la ensayística de los años 20, 30, 40, y 50 en Latinoamérica y el Caribe.
El panamericanismo hostosiano, así como el hispanoamericanismo de Pedro Henríquez Ureña, Alfonso Reyes, José Victorino Lastarria, Mariano Picón Salas, Germán Arciniegas, Manuel González Prada, Baldomero Sanín Cano, Edmundo O’Gorman, Daniel Cosío Villegas, Samuel Ramos y el pensamiento político de Víctor Raúl Haya de la Torre, influyeron en nuestro autor de una manera específica y significativa.

Los pronunciamientos liberales y revolucionarios de José Carlos Mariátegui, Sérgio Buarque de Holanda, Manuel Ugarte, Rufino Blanco Fombona, Aníbal Ponce y la empresa del periodismo marxista de la segunda mitad del siglo XX, lograron incidir en la conformación de la escritura ensayística del primer Bosch (1935-1950) y del segundo Bosch (1960-1980). Explicar el mundo de la escritura y principalmente la "oralidad" escrita del primer y el segundo Bosch en la perspectiva de un pensamiento histórico y cultural, necesita de una explicación que rebasa los límites de este ensayo, pero que podríamos motivar sobre la base de un contexto de lectura y comprensión del pensamiento latinoamericano independentista, toda vez que los usos de una concepción política revolucionaria, acentúan una escritura, un mundo de la emancipación política y cultural latinoamericana y caribeña, tal como podemos advertir sin ninguna duda en ensayos como De Cristóbal Colón a Fidel Castro (1970), Bolívar y la guerra social (1964), Crisis de la democracia de América en la República Dominicana (1964), Máximo Gómez: de Montecristi a la Gloria (1986), La pequeña burguesía en la historia de la República Dominicana, Capitalismo, democracia y liberación nacional (1984) y El capitalismo tardío en la República Dominicana (1986).
En efecto, la aventura de un pensamiento que se pronuncia en base a estrategias de conocimiento, fundamento, concepción de la historia latinoamericana y caribeña, presentifica y, por demás, hace legible los mundos sociales políticos y culturales que vemos constituirse literariamente en La Mañosa, Cuentos escritos antes del exilio, Cuentos escritos en el exilio y Más cuentos escritos en el exilio.
Las bases de la ensayística de Juan Bosch se encuentran tejidas, reelaboradas, narradas, articuladas en la narrativa cultural de sus cuentos, pero, además, en los ejes de una micropolítica y una macropolítica de los cuentos de la primera, la segunda y la tercera etapa de su creación narrativa. Comprobar estas hipótesis de trabajo ayuda a comprender una problemática singular y específica en toda la obra de Juan Bosch relativa al Caribe y principalmente a la República Dominicana.
Comprobar que el mundo narrativo le sirve de base al mundo histórico y discursivo de este autor, es una empresa pendiente de la crítica dominicana y del análisis sociopolítico y literario del país. La lectura que promete llevar a cabo un trabajo puntual de estructuras y funciones genéticas de la escritura, necesita de una perspectiva integralista de la investigación histórico-cultural y, sobre todo, procesualista del pensamiento y la escritura de Juan Bosch.
Analizar la creación ensayística de este autor justifica necesariamente el establecimiento de un Corpus de obras, escritos y exposiciones del maestro dominicano, aún pendiente al día de hoy. Las tareas de constitución textual de dicho Corpus envían, remite a las fuentes y consecuencias de este en tiempo, espacio y recepción, toda vez que la comparación de ejes, esquemas, bordes de escritura, estrategias de redacción y soluciones informativas, requiere de una organización por etapas del Corpus en cuestión.
Pero el ensayismo de Bosch tiene sus raíces en la "oralidad" de la exposición. Esta tiene un carácter de dicción y solución en contexto (conferencia, curso, taller, entrevista, alocución, discurso). Para nuestro autor, lo dicho y el decir construyen el "habla" y el hablar de la exposición oral; recurso este que implica una puesta en lugar de la memoria entendida como espacio de la representación crítica y como eje de producción de sentido que vuelve siempre sobre la tradición y los sujetos que la conforman. Ciertamente, el estudio de las formaciones políticas y culturales del país es lo que podríamos llamar hoy un programa intelectual que alcanza en toda la obra de Juan Bosch los tonos e intensidades de una escritura y un ensayismo democrático particularizadores de una mentalidad, un sujeto histórico y cultural, así como también de un espacio político e intelectual que tiene sus propias opacidades y densidades sociológicas, antropológicas y etnohistóricas, tal como podríamos también advertir en obras como Composición social dominicana (1970), Las dictaduras dominicanas (1988), La Guerra de la Restauración (1982) y Las clases sociales en la República Dominicana (1982).
¿Se podría decir en el presente de la investigación textual de la obra de Juan Bosch que su ensayística pronuncia diferencias estilísticas y planos de escritura mostrativos de un idiolecto intelectual? JuStamente, al analizar los elementos caracterizadores de su lengua-lenguaje, entendemos que los constituyentes de habla y escritura del tipo de ensayo producido por este autor e intelectual dominicano, acentúan en progreso, un mundo singular de crítica exposición y proceso de pensamiento.
La redacción oral y la redacción escrita son dos procesos de singular significación en la elaboración técnica y expresiva del ensayo en este autor. Juan Bosch "oraliza" la escritura y "escribe" sus mundos históricos y políticos mediante una prosa de ideas y un relato directo, contextualizado por nexos temáticos y formales en la redacción tanto oral como escrita.
Al proponer una visión democrática de lectura e interpretación de la realidad caribeña y latinoamericana en sus escritos, nuestro autor se plantea la crítica histórica no desprovista del análisis coyuntural fundado en el concepto de Estado y Clases Sociales. La secuenciación de elementos y fases de articulación de la socialidad puntualiza, motiva el objeto cultural como dinámica de la reflexión política y ética del pensamiento. A todo lo largo de su obra nuestro autor manifiesta una voluntad crítica declarada en sus propósitos ideológicos.
Así, la necesidad de leer, conocer y consultar a Aristóteles, Rousseau, Marx, Weber, H. Pirenne, pero también de volver sobre la obra de José Martí, José Enrique Rodó, Juan Montalvo y Hostos, asegura una perspectiva de compromiso y apertura con su pueblo, el pueblo caribeño y latinoamericano. El estudio de la historia económica y social, las mentalidades intelectuales, históricas y políticas, la visita al pensamiento ilustrado español, francés, germánico y, sobre todo, hispanoamericano, produce en su ensayismo y en su ensayística un efecto de reconocimiento y de historia-memoria fundamental para la comprensión del Corpus de nuestro autor.
Muchas inadvertencias, muchas inseguridades y, sobre todo, lamentables interpretaciones de la obra de Juan Bosch se observan, escuchan y se leen a propósito de su obra, debido principalmente a un vicio y una "carencia" epistemológica muy propia de la práctica intelectual dominicana de los últimos cuarenta años. Nos referimos a la no lectura del texto boschiano. Pocos estudios, poquísimos escritos presentan una lectura ceñida al texto y al pensamiento que surge de este. La conjetura, la doxa des-fundada, la "impresión" como estrategia, pero sobre todo la ignorancia del Corpus escrito, equivocan muy a menudo la historia del texto y el pensamiento de nuestro autor.
Una de las deficiencias y precariedades existentes en los escritos laudatorios, dogmáticos, encomiásticos, iconográficos, políticos, y publicitarios sobre Juan Bosch, prueba el hecho de que existe una "barrera de comprensión" en el país a propósito de la relación vida-obra-contexto de nuestro autor. Aunque la bibliografía pasiva sobre este intelectual dominicano tiende a presentar algunos aspectos y elementos llamados "positivos" de su obra, también es cierto que muchos escritos sobre su "genio, figura y pensamiento" producen ambigüedades, figuraciones, distorsiones, desproporciones, oscuridades y lamentables "claridades" sobre su vida, pensamiento y obra.
Recuperar en una perspectiva textual, intelectual, ética y literaria la ensayística de Juan Bosch, implica una relectura y un trabajo acompañado de algunas hipótesis teórico-críticas acerca de su escritura y modo de ver los mundos, signos e imágenes productivas, pero ante todo a partir de los principales ejes, construcciones, temas, pronunciamientos y sentidos de su obra.
Otro punto que ofrece una experiencia de lectura significativa para la comprensión diferenciada de su obra es su tendencia a lo universal, sus puentes internacionales y sus riberas críticas propuestas en obras como Breve historia de la oligarquía, El Estado, sus orígenes y desarrollo, Viaje a los antípodas, Breve historia de los pueblos árabes, Judas Iscariote, el calumniado y David. Biografía de un rey.
Establecer una lectura procesualista del ensayismo narrativo, expositivo, biográfico, político y literario de Juan Bosch, pide hoy un marco de trabajo que, como ya hemos propuesto en este ensayo, necesita de un tiempo de la interpretación y lectura del corpus establecido, comentado y analizado en su inscripción, estrategia, coyuntura, posibilidad de comprensión y mensaje. Lo que sugiere este punto de interés y trabajo no es un "negocio" propiciado por equipos de supuestos investigadores e "historiadores" interesados o simplemente pagados para escribir reseñas, homenajes, prólogos o "ensayos" acerca de la vida, obra o circunstancias de nuestro autor.
Más bien, la perspectiva de estudio ceñido al texto, producción, productividad y sentido, crea las garantías de que dicha obra pueda lograr un alcance social, internacional y nacional, para un mejor y más cualitativo entendimiento de sus órdenes, fraseos, particularidades estilístico-enunciativas y otros ejes de productividad surgentes de las voces del texto.
Ensayar, modificar, distribuir los campos de escritura, argumentar a través del punto o el trazado histórico, instruir mediante la exposición oral y escrita, volver sobre las raíces históricas y culturales, criticar los llamados fundamentos institucionales y dictatoriales del país, del Caribe y Latinoamérica. He aquí las bases del ensayismo, la ensayística, y el ensayo en la vida y obra de Juan Bosch.
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