Todo indica que Trump y los guerreristas yanquis no calcularon bien su incursión de guerra en Irán, y todo le está saliendo mal.
Se puede presagiar que les pasará como en Vietnam.
Saldrán derrotados. De hecho, está derrotada su pretensión de acabar con el régimen iraní en 12 días.
Están perdiendo, a pesar de que su poderío destructivo militar está causando daños terribles, humanos y materiales.
No se ha producido el alzamiento del pueblo iraní que esperaban echara abajo al régimen. Por el contrario, en lo fundamental ese pueblo se ha unido contra el agresor yanqui-sionista. Irán resiste y ataca. Con inteligencia inusitada.
Da donde duele. Como si llevara una guerra irregular, inteligente, aunque con misiles.
Muestra dignidad, que en sí es una fuerza descomunal. Es valiente. Dispone de muchas reservas militares y las usa con inteligencia y oportunidad.
La guerra se extiende en el tiempo y mientras más, será perjudicial para el imperialismo yanqui.
La guerra ha provocado un alza en el precio del barril del petróleo que ha impactado negativamente la economía de todos los países, principalmente de los pueblos, y estos comprenden que los yanquis son los responsables directos, y lo acusan.
Los yanquis se han quedado casi solos con la carga y las culpas de esa guerra. La mayoría de los gobiernos, entre estos los de Europa y la OTAN, le han dicho no. Los desaprueban.
Los yanquis han gastado unos 12 mil millones en las primeras dos semanas de guerra. Y se estima que gastan mil millones de dólares por día.
Además, han sufrido pérdidas de equipos militares de casi 3 mil millones en las dos primeras semanas.
Y el Pentágono ha solicitado 250 mil millones de dólares adicionales para gastos de guerra.
A esto habría que agregar un gasto terriblemente mayor, que es el de la pérdida de vidas humanas.
La inflación de precios que se incrementa por la guerra es un motivo adicional a la protesta del pueblo norteamericano.
Millones de norteamericanos se están movilizando contra Trump.
Todo apunta a que Irán será el nuevo Vietnam del imperialismo yanqui.
Como en la guerra de Vietnam (1975), Estados Unidos tendría en Irán una derrota militar. Y limitaciones a su poder político.
Como cuando la guerra de Vietnam, el gobierno yanqui perdería la confianza de sus propios ciudadanos y de aliados.
Los engaños de Trump están saliendo a relieve, como se destaparon los Papeles del Pentágono en los tiempos de Lyndon Johnson y Richard Nixon.
Como en los tiempos de la guerra de Vietnam, la sociedad norteamericana se divide y surgen oleadas de protestas contra la guerra.
El imperialismo yanqui está perdiendo en Irán. De hecho, ya ha perdido mucho.
Y le ocurre ese revés en un momento histórico en que de hecho ya no es la sola potencia hegemónica del mundo.
Esta derrota en Irán marcará el punto claro y referente de su colapso como potencia hegemónica que con sus dólares y poder militar lo determinaba todo.
Y esto es bueno, para pueblos como el dominicano, histórica y realmente expoliado por los yanquis.
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