Inicio este trabajo diciendo, a propósito de las complejidades en las que vive el mundo, que en muchas de las entregas de mis artículos para este medio, desde el pasado año, hemos abordado varios temas sobre el contexto político actual en que vive la humanidad: desequilibrios, incertidumbres, crisis de las sociedades de las grandes naciones, guerras regionales, sorpresas bélicas, desorientación ciudadana…

Muchas de las situaciones que hoy vivimos, en todos los continentes, afectan en un porcentaje significativo a las poblaciones de nuestras naciones.

Estas crisis no han sido creadas o provocadas por los pueblos de nuestros países, sino por los políticos de turno o por quienes aspiran a serlo. Sin embargo, sus acciones y consecuencias han impactado negativamente a casi todo el mundo. No hay manera de mover o jugar con factores económicos, políticos y ambientales sin que estos tengan repercusiones a escala mundial. ¿Qué nos parece el calentamiento global?

La concatenación universal de los fenómenos que aprendimos en los estudios preuniversitarios está funcionando perfectamente sesenta años después.

La transformación de las sociedades contemporáneas y el desarrollo tecnológico, muy especialmente la inteligencia artificial, la cual se ha convertido en un eje transversal de todas las ciencias para la solución de problemas de todo tipo, nos colocan frente a un elemento imprescindible para el desarrollo humano.

Mientras que, por otro lado, de manera simultánea, existen intentos para borrar el humanismo de la faz de la Tierra. El antiguo temor sobre la capacidad de la máquina frente a los seres humanos, quiérase o no, sigue siendo una preocupación cuando se trata del estudio profundo del cerebro humano mediante la neurociencia para la manipulación mediática.

En ese sentido, el principal obstáculo de ese viejo dilema lo constituye el pensamiento estratégico del hombre y la mujer en su visión crítica, sociológica y filosófica para garantizar la existencia de lo humano frente a los artificios que promueven, sutilmente, el dominio de la máquina sobre las personas.

Si quisiéramos verlo en un plano menos conceptual y más gráfico, de manera pedagógica y didáctica, solamente tendríamos que pensar que la inteligencia artificial está presente de manera constante e ineludible en casi todas las actividades humanas para facilitar, impresionantemente, la solución de los grandes y pequeños problemas de la humanidad.

Pero, de igual forma, también está presente en la «facilitación» que acomoda las cosas para atrofiar toda posibilidad que tienda o ayude a mantener la inviolabilidad de los elementos estrictamente humanos que conservan el relacionamiento vivo de la persona en sus pensamientos y acciones inherentes a la necesaria socialización de los sujetos sociales.

Los estudiantes preuniversitarios y universitarios tienen serias dificultades para realizar una simple operación aritmética que les permita la construcción de su propio conocimiento. En ellos, de igual manera, ha desaparecido el interés por el dato histórico que narra el heroísmo de sus héroes y heroínas, quienes les dejaron como legado una patria soberana.

Rafael Nino Féliz

Educador

Nacido en El Cachón, Barahona. Graduado de Licenciado en Educación con mención en Filosofía y Letras en la Universidad Autónoma de Santo Domingo UASD. Se desempeñó como técnico de varios departamentos del Ministerio de Educación. Director de Organización de la Oficina de Desarrollo de la Comunidad (ODC). Director de la Dirección de Bienestar Estudiantil; Tesorero General y dos veces Vicerrector de Extensión. Actualmente docente en las cátedras de Teorías y Crítica de la Literatura y Letras Básicas. Ha publicado más de diez libro de poesía.

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