En el poco difundido libro de Balaguer titulado “Voz Silente” aparece un capítulo titulado “El hombre feliz y el hombre infeliz”. Siendo ese título un asunto correspondiente a la temática de la psiquiatría, por ello Balaguer, para cubrir ese capítulo, acudió a transcribir íntegramente un artículo que había sido publicado anteriormente el 15 de mayo del 1992 bajo la firma de Antonio Zaglul. Así pues, Zaglul expresa: “Unos meses después de mi nombramiento como director del manicomio pedí una licencia para ir a México a ampliar mis conocimientos en la dirección hospitalaria. Por la prensa me enteré de que el psiquiatra español don Emilio Mira López iba a dictar una serie de conferencias sobre temas psicológicos. Lo curioso del caso es que era para enfermeras y psiquiatras de un alto nivel. Le pedí al maestro que me permitiera asistir; complacido, aceptó. Yo iba a ser el único varón en las clases que más que clases eran verdaderas cátedras. El dividía al ser humano en falsos felices y verdaderos felices. A los pseudofelices los dividía en cuatro personajes: Hombres Gelatina, un hombre bueno que nunca habla mal de nadie. Que su mujer lo domina. La gelatina no es sólida ni liquida ni gaseosa y se adapta a cualquier recipiente. A quien me llamó para decirme que es sólida le contesté cuando se saca de la nevera. Por ejemplo, el Hombre Gelatina borda entre un débil mental y una inteligencia inferior. El segundo es el Hombre Corcho, puede parecerse al primer caso, pero no es tan pacifico, es el vivo, como político se convierte en un comodín siempre demostrando su habilidad para flotar como el corcho, ese no tiene ni buena vida ni mala vida porque a decir verdad no tiene vida psíquica según el profesor Mira. El tercero es el Hombre Plomo que como su nombre lo indica es un pesado, un gordo como lo llaman en México. Ese tipo psicológico como sus anteriores homólogos vive una falsa existencia y carece de la vibración anímica que caracteriza la felicidad. Por último, el Hombre Vidrio como su nombre lo indica es un personaje frágil; para don Emilio carece de maleabilidad y plasticidad ante cualquier problema se rompe. Para Mira, la Elaboración Feliz, tiene varias fases: La iluminación de la Auto imagen, evaluación de esta visión del mundo, hallar la misión del mundo, planeamiento de la estrategia y estilo vital, realización de los actos internos y externos. ¿Cómo es el hombre feliz? Se pregunta Mira; el hombre feliz es aquel que, en primer lugar, se siente hombre, es decir, vive a plenitud su dignidad humana, sin orgullo ni humildad. Hombre con fe en sí y en la obra que realiza. De carácter flexible y sin embargo inquebrantable como el acero. Estudió para saber. Supo para hacer. Hizo para valer. Valió para servir. Sirvió para merecer…vivir feliz. Es, pues, quien tiene fe en la razón y razón en su fe.”
Don Emilio Mira y López, español catalán, está considerado el más completo psiquiatra de su tierra. Creó numerosos test que todavía tienen vigencia en USA y en varios países europeos y latinoamericanos.
Siendo Balaguer uno de los más preclaros intelectuales dominicanos del siglo XX constituye un reconocimiento excepcional para Zaglul como psiquiatra, pero que no es sólo un reconocimiento como profesional de su área, sino también por el hecho de que el libro de Zaglul “Mis 500 locos” es una de las obras de autor dominicano que ha tenido mayor número de lectores en nuestro país. Nótese que “Voz Silente” inició su circulación en el año 2000 y que el artículo “El hombre feliz y el hombre infeliz” de Zaglul había sido publicado 8 años antes en el periódico “El Siglo” el 15 de mayo de 1992. Otro aspecto digno de encomio fue su dedicación a trabajar sin un fin pecuniario. Además los psiquiatras que se han distinguido en su profesión en el país fueron en su mayoría alumnos de Zaglul en las cátedras magistrales que dictó como docente en la UASD compartiendo así con ellos los conocimientos que él había adquirido en sus estudios de especialización en prestigiosas universidades del extranjero.
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