En nuestro país, le corresponde al Consejo Nacional de la Persona Envejeciente (CONAPE) diseñar las políticas nacionales a favor del adulto mayor. La ley que lo rige tiene como objetivo sentar las bases institucionales y establecer los procedimientos de protección integral a los adultos mayores, sus derechos a una vida activa, productiva y participativa, donde se respete su dignidad, libertad, convivencia familiar y comunitaria, a la recreación, a la cultura y a la igualdad. (1)

Es responsabilidad de CONAPE, como entidad rectora, habilitar los hogares, centros, asilos, o cual fuera su denominación, sean diurnos o nocturnos, donde se asista a un adulto mayor. De igual forma, le corresponde supervisar, y de ser pertinente, cerrar al que incumpla las normas de cuidado y protección.

El tránsito hacia una vejez más digna en uno de los espacios citados se enfrenta a desafíos que ameritan soluciones. Hoy, apenas nos vamos a referir a algunos de aquellos que puedan arrojar luz a las familias que tienen a un envejeciente en una de estas residencias.

La necesidad de una reforma normativa

Si bien la Ley 352-98 representó en su momento un paso de avance significativo, al día de hoy ha quedado rezagada. Existe una necesidad urgente de adecuación, de manera especial en lo referente a la normativa que debe regir en cada asilo, centro o residencia, así como en el monitoreo y evaluación por parte del CONAPE, respecto al cumplimiento de dichas normas. Sobre todo en lo que se refiere a la normativa operativa, que conlleva el cumplimiento de programas establecidos, basados en las mejores prácticas internacionales, que buscan atención integral en lo referente a la salud y a la sensación de soledad y desamparo, y al seguimiento institucional a las directrices establecidas.

Los elementos clave de la atención integral son:

1- La salud y el cuidado físico, aquí se garantiza la evaluación médica continua, como el seguimiento de enfermedades crónicas, los medicamentos y el seguimiento por enfermería.

  • Nutrición adaptada, que busca alimentación personalizada según patologías (diabetes, hipertensión) y necesidades nutricionales.
  • Rehabilitación, como la terapia física, ocupacional y del habla para mantener la funcionalidad.

2- El entorno y la seguridad

  • Infraestructura accesible: se requieren espacios cómodos, seguros y sin barreras arquitectónicas.
  • Ambiente hogareño, que contenga una decoración cálida que invite a la tranquilidad.

3- Salud mental y emocional

  • Atención psicológica que apoye la prevención de la depresión y el manejo de la demencia.
  • Otras actividades que fomenten la estimulación cognitiva, el ejercicio y la recreación personalizada.

4- Aspectos sociales y familiares

Provocar la integración social dentro y fuera del hogar o residencia, al promover las relaciones interpersonales, a la vez que se realizan esfuerzos para mantener la cercanía con la familia y allegados como aliados en el cuidado.

5- Atención centrada en la persona

Esto quiere decir que debe establecerse un plan de cuidado personalizado, con evaluaciones individuales que respetan gustos, historia de vida y preferencias. Lo anterior implica calidad en la atención y trato digno, empático y libre de violencia, procurando el mayor nivel de autonomía que las condiciones determinen.

La socialización como pilar de la salud

Como podemos inferir, toda estrategia debe partir del respeto a los derechos humanos y de tener a la ética como brújula en la estructuración de políticas públicas que garanticen la dignidad de esta población. El ser humano es esencialmente gregario; desde los inicios de la civilización, ha vivido en comunidad, donde la base de la relación es la comunicación y la socialización. Lo opuesto a este vínculo es la soledad, la cual se ha utilizado históricamente incluso como una forma de castigo para doblegar a las personas. Hoy, infinidad de estudios demuestran que la soledad daña severamente tanto la salud mental como la física, y los estragos son más dramáticos en esta población.

Propuestas para el bienestar operativo

En tanto la ley se revise, invitamos al CONAPE, a los expertos en el manejo de adultos mayores y a las instituciones que los acogen, a revisar la literatura y adoptar las mejores prácticas para establecer programas individuales y grupales que aseguren el bienestar integral. Entre las actividades recomendadas se encuentran las que estimulan la cognición y la memoria, actividades físicas suaves y de movimiento, las creativas y artísticas, las sociales y sensoriales:

  • Actividades recreativas: salidas a parques, museos, paseos al aire libre, talleres de memoria, juegos de mesa (bingo, cartas, ajedrez, dominó, juegos de emparejar cartas), ejercicios ligeros (según posibilidad física), yoga en silla, actividades artísticas (manualidades, pintura), musicoterapia, terapia con animales, pasatiempos (crucigramas, sopa de letras, acertijos de lógica y puzles), terapia de reminiscencia (revisar álbumes de fotos, contar historias de vida, crear libros de recuerdos personales).
  • Expresión artística: clases de canto, karaoke, jardinería (cuidado de plantas específicas, maceta o pequeños huertos), talleres de arte y bailes terapéuticos (bailes suaves o movimientos al ritmo de la música), talleres de cocina (preparación de recetas sencillas y repostería).
  • Estimulación cognitiva: ejercicios de memoria, talleres de lectura y escritura, clases de idioma, alfabetización.
  • Soporte social: grupos de conversación guiada y, fundamentalmente, la sistematización de las visitas de familiares y amigos dentro del cronograma de trabajo.

Conclusión

La clave para garantizar un envejecimiento digno en las residencias, centros y asilos radica en la implementación de políticas públicas sólidas y en la capacidad de monitoreo y evaluación del ente rector. Al fortalecer estos dos pilares, nuestro país daría un salto de calidad en la garantía de los derechos, el bienestar y la dignidad del adulto mayor.

Es responsabilidad del CONAPE trabajar con todos los actores implicados en la revisión y adecuación de la ley actual, proponer los cambios que se requieren y hacer la labor de abogacía en las instancias que corresponda, hasta lograr la promulgación. De lograrse lo anterior, la actual gestión del CONAPE, por demás decente y capaz, obtendría un mérito trascendente.

Hasta tanto, que sirvan para el equipo técnico, y sobre todo para el hogar, centro, asilo o residencia, esos elementos clave y esas propuestas para el bienestar operativo que dejamos asentadas.

Angel Almánzar

Trabaja Salud Mental

Trabaja Salud Mental. Pasado presidente de la Sociedad de Psiquiatría y pasado director de Salud Mental.

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