En la tarde de este 18 de marzo, Domingo Matías pone en circulación su libro "Construcción Social del Territorio, debates, rupturas y perspectivas de futuro", cuyo contenido y propuesta teórica enriquece el debate y la producción intelectual en nuestro país. En su trabajo, propone una línea de reflexión sobre la construcción del espacio urbano, del territorio, de la relación municipio y ciudad y las relaciones de poder explícitas e implícitas en dicha construcción, entre otros temas, que son de capital importancia para la práctica política en nuestro país. Pero no es solo en su significado carácter académico/intelectual donde radica la pertinencia e importancia de esta obra, sino también en la ejemplar trayectoria personal de este intelectual público.
Matías inició su interés por la construcción del espacio a partir de una activa participación comunitaria, esencialmente, poniendo en primer plano los intereses de la comunidad. La inició en un barrio periférico de Santo Domingo y su práctica lo condujo a la profundización del conocimiento del entorno que quería mejorar sustancialmente, mediante la lectura y la preparación académica. De ese modo, fortaleció su conciencia de que para mejorar las condiciones de vida de un entorno local resultaba imprescindible mejorar las de la ciudad toda, y que para que esa mejoría sea sostenible y útil a cualquier proyecto de desarrollo del país debía hacerse situando la ciudad como eje articulador del territorio nacional. Es lo que plasma en el discurrir de la obra. Es su práctica profesional.
En ese sentido, la cuestión urbana, la ciudad, el territorio y las iniciativas para producir su ordenamiento constituyen el eje central de todo proyecto político. Lo ha sido desde la antigüedad. Pero Eric Hobsbawm, en su grandiosa "La era del Capital", nos dice que estas cuestiones fueron los puntos centrales del proceso de desarrollo capitalista en Europa que creó la sociedad moderna en la que se configuraron las clases y grupos sociales que impulsaron las transformaciones económicas y sociales del mundo: los grandes grupos de obreros, las grandes empresas capitalistas y los partidos políticos. En la lucha de estos nuevos sujetos y agentes sociales, el Estado/nación inició su papel fundamental de agente impulsor del desarrollo económico, hoy en sostenida expansión a nivel mundial.
En esa perspectiva, Matías afirma que la relación ciudad-municipio es el escenario principal en que se desarrollan las tensiones y contradicciones en la expansión-construcción/apropiación del territorio, una tensión de la cual el Estado no debe resignar su rol regulatorio y de promotor de la construcción del espacio. En la presente coyuntura el país tiene una mayoría desde hace cerca de seis años con un programa de gobierno que sitúa el territorio como eje transversal de todas sus ejecutorias. El gobierno se dio como una de sus prioridades el diseño y aprobación de una Ley de Ordenamiento Territorial y en la ejecución de esa política durante esos seis años, Matías ha estado al frente. Como intelectual público no ha dudado de ser parte de una mayoría de gobierno, al tiempo de mantener sus posiciones decididamente progresistas.
Plantea que la ciudad postindustrial y el territorio en sentido general se convierten en un archipiélago de intereses, donde predomina el gran capital, en particular el inmobiliario que, sin el debido control o intervención del municipio, crea espacios sostenidamente en una lógica perversa negadora del derecho a la ciudad y excluyendo al ciudadano del disfrute de los atributos naturales, históricos y culturales del territorio. En ese sentido, afirma que el municipio, a través de su ayuntamiento, debe ser garante/protector de los derechos ciudadanos. Sostiene que, si la gente vive en una situación de exclusión, primero pierde la identidad con la localidad donde vive y la identidad nacional después. Evitar esta lógica no es solo cuestión de justicia particular sino política en sentido general.
Por consiguiente, la gestión municipal y de la ciudad son grandes temas nacionales todavía insuficientemente marcados en la agenda política del Estado/nación y en la de los partidos. En la actual administración se ha aprobado la Ley de Ordenamiento Territorial, base primaria para una más eficiente y eficaz gestión municipal, pero resulta indispensable la existencia de proyectos de ciudad que la articulen, orienten urbanísticamente y la pongan en valor para elevar la calidad de vida de su población: potencian la inversión pública y privada como condición indispensable para el desarrollo nacional. La referida ley constituye un importante soporte y estímulo para el alcance y niveles de eficacia de esos proyectos urbanísticos.
El libro que pone Matías hoy en circulación constituye una óptima oportunidad no solo para potenciar las iniciativas tendentes a poner en valor los espacios construidos y no construidos en diversos municipios y distritos municipales del país, sino la construcción social del espacio desde una perspectiva de inclusión social. Además, como filón esencial de la producción académica e intelectual con un mayor nivel teórico y un estímulo para que los temas abordados ocupen un mejor lugar en las agendas de los gobiernos, las colectividades políticas, sociales y económicas del país. La clave está en pensar el barrio en la ciudad, esta en el territorio y este como eje principal del desarrollo nacional.
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