En días recientes el actual gobierno de Luis Abinader ha llamado a un diálogo nacional, a raíz de la guerra que Estados Unidos e Israel libran contra la República Islámica de Irán.
Es por esto que el presidente dominicano ha llamado a determinados sectores a un encuentro nacional como vía para enfrentar la crisis internacional que esta generando esta guerra en oriente medio, en virtud que cerca del 20% de petróleo y alrededor el 25% de gas natural proviene de esa zona y que cruza por el Estrecho de Ormuz, una zona que se encuentra en el centro del conflicto bélico.
Según los argumentos del gobierno se busca un acuerdo nacional como forma de encontrar soluciones, que garanticen la producción y abastecimiento a nivel nacional y así evitar presión alta sobre los precios a la población.
Las organizaciones empresariales se han manifestado de forma positiva bajo el argumento que el diálogo podría garantizar buscar alternativas que permitan mantener la productividad, competitividad, estabilidad macroeconómica y crecimiento económico.
Pero resulta que desde la oposición política y de sectores de la sociedad se ha venido manifestando que el gobierno no lo ha convocado formalmente para dicho encuentro.
Si nos remontamos al año 1998, siendo presidente Leonel Fernández, podemos establecer diferencias entre el diálogo de ese entonces y los aspectos expresados en el actual diálogo:
En el año 1998 se convoca un diálogo nacional a raíz de la creciente demanda de los sectores populares, que en noviembre del año 1997 desembocó en una huelga de 2 días, que demandaba la resolver problemas de energía eléctrica, carencia de suministro de agua, grandes dificultades en lo relativo a las carreteras, condiciones de las calles sobre todo de los barrios, , entre otras demandas, que se cumplió de forma pacífica porque el gobierno de forma preventiva militarizó las calles de las principales ciudades del país.
Este acontecimiento y según lo señalado por el sociólogo Carlos Dore Cabral, quien estaba designado por decreto como coordinador del dialogo nacional, “El gobierno de Fernández sube al poder comprometido con una reforma económica estructural con la cual parecían estar de acuerdo los diferentes sectores de la nación (empresariales, sindicales, académicos, cívicos y políticos), a juzgar por el contenido de las diferentes agendas sectoriales ya referidas”, pero cuando se quiso aplicar desde el gobierno esas propuestas gran parte de los sectores sobre todo políticos de oposición, empresarios y dirigentes populares se opusieron a su aplicación.
Aunque el proceso de diálogo que buscaba consenso y que se llevó a cabo entre el 19 de noviembre del año 1997 y el 8 de marzo del año 1998, período en el cual se desarrollaron jornadas, a nivel provincial, regional y finalmente un encuentro nacional de tres días, en donde participaron delegaciones de las distintas regiones del país y de los sectores nacionales, empresariales, sociales, culturales y deportivos, medio ambiente, salud, educación, electricidad, agricultura, donde se discutió y dialogo de temas relacionadas tanto con el ámbito económico, salud, educación, infraestructura, medio ambiente, reforma de la justicia, seguridad ciudadana, electricidad, descentralización del Estado, entre otros.
No obstante de que con el cambio de gobierno en el año 2000, donde asumió el poder Hipolito Mejia quien desconoció los acuerdos del dialogo nacional, sin embargo a futuro las propuestas de reformas que se discutieron y que se llegaron a niveles del consenso en las jornadas de diálogo, sirvieron de base para impulsar reformas en el ámbito de seguridad social como es el caso de la ley 87-01 que vino a establecer un sistema de seguro de salud y pensiones que desde su surgimiento, de forma creciente, ha logrado que la población tenga un seguro de salud, ya sea contributivo o subsidiado.
Otro de los logros del dialogo del año 1998, fue el establecimiento del sistema de protección social a través de proveer a la población vulnerable de alimentos y subsidios tanto para reducir la deserción escolar, como otros como el bono luz y bono gas.
En conclusión, el actual llamado a diálogo nacional refleja una necesidad del gobierno de buscar que la población acepte medidas que pueden afectar su ya disminuido poder adquisitivo y nivel de vida, que aunque hay una situación de aumento del petróleo a nivel internacional es coyuntural y deben buscarse mecanismos que la población sobre todo los niveles de clase media baja y pobres en sus quintiles, no sufran un mayor deterioro de sus niveles de vida.
Compartir esta nota