“El afán del día no entra en conflicto con dedicar algunos minutos para mejor comprender dónde estamos y qué somos”.
A partir de una distancia entre 80 y 100 kilómetros sobre el nivel del mar comienza lo que se denomina espacio exterior.
De entrada, cómo explicar esa aparente imprecisión. Los 80 kilómetros es la medida que utiliza la NASA y las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, mientras que los 100 kilómetros corresponden a la Federación Aeronáutica Internacional. Las razones son prácticas y legales dado que ya a los 80 kilómetros no es posible tener suficiente aire de sustentación para el vuelo de las naves y otras razones son legales debido a que ese límite se asocia al derecho de los países sobre esas zonas.
Esa demarcación más allá de las diferencias explicadas se le denomina línea de Karman y para los fines del presente articulo lo que más interesa es resaltar dos regiones con características tan distintivas como para que ni aviones, ni helicópteros, ni drones no puedan operar en el espacio exterior pues no disponen de atmósfera y de ahí la diferencia entre aeronáutica y astronáutica en cuanto a vuelos de naves y otros objetos.
¿Qué es el espacio exterior en sus características fundamentales?
En el espacio exterior no existe aire y por lo tanto no existe atmósfera, casi un vacío, pero aun así contiene plasma, radiación, campos magnéticos, gas y polvo interestelar.
Debido a que el sonido necesita un medio físico como por ejemplo el aire o el agua para propagarse, el espacio exterior es por lo tanto un lugar completamente silencioso.
Al no existir un medio como la atmósfera para regular el clima los objetos bajo luz solar pueden alcanzar temperaturas muy altas, mientras que en las zonas de sombra pueden registrarse temperaturas de hasta -270 grados, es decir 270 grados bajo cero.
En el espacio exterior se presentan también los efectos de la microgravedad que es un estado en que los objetos parecen flotar no porque exista ausencia total de gravedad, sino que es muy débil, casi imperceptible y lo que provoca potenciales efectos directos por ejemplo en el cuerpo humano como la redistribución de los fluidos corporales. Además, en el espacio exterior predomina una radiación muy intensa propia de la radiación cósmica también de efectos muy adversos, junto a los otros factores referidos no solo para los seres humanos sino además ante cualquier uso potencial para variados fines.
En esta ocasión se trata de resaltar las características del espacio exterior y derivar los desafíos de la astronáutica, gran aventura humana.
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