Amigo lector: En una reciente intervención pública, el presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, presentó los diez pilares de lo que denomina su Plan Económico Nacional. Más allá de simpatías o diferencias políticas, se trata de una propuesta que busca redefinir la estructura económica estadounidense bajo una premisa clara: menos regulaciones, oferta gubernamental de medicamentos y servicios médicos a bajo costo, menos impuestos, menos tasas de interés y mayor explotación de los recursos naturales del país.

Para el lector dominicano, acostumbrado a observar la economía norteamericana como referencia, estos pilares ofrecen una ventana para entender hacia dónde se orienta la mayor economía del mundo. Veamos cada punto con claridad.

  1. Reducción drástica de regulaciones que afectan el empleo

Trump plantea que el exceso regulatorio y la burocracia redundante  actúan como un “impuesto invisible” de 2 billones de dólares. Su propuesta: eliminar diez regulaciones por cada nueva que se apruebe. La idea busca dinamizar la inversión y el empleo. Este es un tema que también conocemos en República Dominicana cuando se discute el balance entre regulación, permisología, competitividad y protección social.

  1. Hacer permanentes las reducciones de impuestos

La visión parte de una premisa histórica: impuestos más bajos incentivan el crecimiento. Según esta propuesta, una familia estadounidense promedio verá reducida su carga fiscal a la mitad, mientras que la tasa corporativa bajó del 35% al 21%. Para el lector dominicano, esto recuerda nuestras discusiones y mis innumerables artículos sobre la presión fiscal, informalidad y competitividad regional.

  1. Sustituir la asistencia social por trabajo

El plan sostiene que el crecimiento económico requiere que más ciudadanos sanos se integren al mercado laboral. La asistencia social —desde cupones de alimentos hasta Medicaid— debe ser un puente, no un destino. Es un debate que también resuena en nuestro país cuando se discute la sostenibilidad de los subsidios y la necesidad de empleo formal.

  1. Aprovechar los vastos recursos naturales de Estados Unidos

Con más de 50 billones de dólares en recursos naturales explotables, la propuesta busca convertir esa riqueza en empleos y reducción de deuda. Para una nación como la nuestra, con minería, oro, ferroníquel y potencial energético, este punto invita a reflexionar sobre cómo se gestiona la riqueza natural y quién se beneficia de ella. De ahí que hay reestructura el actual Ministerio de Energía y Minas (MEM) por un Ministerio de Minas e Hidrocarburos y sacar el “negocio eléctrico” del actual MEM.

  1. Reducir los costos médicos mediante transparencia de precios

Trump propone obligar a hospitales, clínicas y farmacias a publicar sus precios. La lógica es simple: si el consumidor puede comparar, los costos bajan. El plan aprobado por la Casa Blanca consiste en un mecanismo directo de descuentos, negociado con fabricantes, que reduce drásticamente el precio de medicamentos clave mediante un portal único (TrumpRx.gov).

No reforma el sistema de seguros, pero sí baja de inmediato el costo real para quienes pagan de su bolsillo.

En República Dominicana, donde la salud privada es costosa y la información es limitada, este punto toca una fibra sensible.

  1. Elección de escuela para todas las familias

El argumento es que la competencia mejora la calidad educativa. En EE. UU., los puntajes han caído y muchas escuelas públicas enfrentan crisis. La propuesta impulsa escuelas públicas y privadas como alternativas. Para el lector dominicano, esto recuerda nuestras discusiones sobre la calidad educativa, la brecha pública‑privada y el rol del Estado.

  1. Política migratoria basada en el mérito

El plan combina control fronterizo con un sistema de visas que prioriza habilidades, educación, dominio del inglés y capital. Es un enfoque que contrasta con la migración dominicana tradicional( en los Estados Unidos), basada en reunificación familiar y oportunidades laborales básicas. En el caso dominicano, nuestro principal objetivo es cerrarle las puertas al inmigrante ilegal, clientelar y que es objeto de contrabandos de todo tipo.

  1. Revitalización de las grandes ciudades estadounidenses

Trump describe ciudades como Nueva York, Chicago o San Francisco como zonas deterioradas por delincuencia y pérdida de población. Su propuesta: desregulación, incentivos fiscales e inversión en infraestructura. Para nosotros, que observamos desde el Caribe la evolución de esas metrópolis donde viven cientos de miles de dominicanos, este punto tiene un impacto directo, que podría beneficiar a los dominicanos legalmente establecidos en esas urbes.

  1. Retiro del Acuerdo de París y otros pactos globales

El argumento es que estos acuerdos imponen cargas económicas a EE. UU. que otros países no cumplen. Es un debate global: crecimiento económico vs. compromisos ambientales. En el Caribe, donde el cambio climático es una amenaza existencial, este punto genera inevitable contraste.

  1. “Drenar el pantano burocrático”

Trump critica el tamaño, costo y eficiencia del aparato federal. Señala que muchos empleados públicos no han regresado a sus oficinas tras la pandemia y propone despidos y reubicación de agencias. Para el lector dominicano, acostumbrado a debates sobre nóminas públicas, duplicidad institucional y eficiencia estatal, este punto resulta familiar.

Reflexión final para el lector dominicano

Estos diez pilares no son solo un programa económico: representan una visión de país. Una visión que apuesta por la desregulación, la reducción del Estado, la explotación intensiva de recursos y un énfasis en la autosuficiencia nacional.

De ahí que, Amigo Lector: Para nosotros, que observamos desde una isla donde la economía depende del comercio exterior, las remesas del exterior, la inversión extranjera, el turismo y la estabilidad de Estados Unidos, entender estos pilares no es un ejercicio académico: ¡Es un deber ciudadano comprender el entorno que influye en nuestras remesas, nuestras exportaciones, nuestra diáspora y nuestra propia política económica. De ahí este artículo sobre estos temas.

Dr.Virgilio Malagón Alvarez

Virgilio Malagón Alvarez

Economista

PhD en Economía con especialidad en Hidrocarburos de la Universidad de Thornewood, Holanda. Ha sido docente, conferencista y planificador. Tiene amplia experiencia en la Administración Publica, incluyendo el Banco Central, donde fue Director Ejecutivo del Fondo FIDE e INFRATUR . Además, desde hace varios años, ha incursionado en el negocio de los hidrocarburantes y Energías Renovables. En la actualidad es Asesor de la Rectoría de la Universidad del Caribe, UNICARIBE.

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