Juan Rojas no escribe desde la teoría, sino desde la experiencia. Con una trayectoria que cruza la psicología, el coaching y el mundo de la moda, el dominicano construyó un libro que no pretende ser un manual de autoayuda, sino una conversación honesta sobre el dolor, el perdón y la capacidad humana de recomenzar. Su mantra es simple y contundente: me amo, me quiero, me respeto y me valoro.

¿Cómo te sientes tras el lanzamiento del libro “Cuando la vida nos sacude”?

Muy emocionado de estar en un programa con un nombre tan impactante (Mirada Femenina). Yo amo la mirada femenina, me encanta ver cómo están enfocadas y el contexto que manejan. El lanzamiento fue un éxito dentro del marco del quórum, el apoyo de la prensa y los asistentes. Fue muy especial.

¿Cuál es el objetivo central del libro?

El objetivo abarca la palabra que está de moda, pero que es una realidad latente: resiliencia. Y para decirlo de manera más llana, con una palabra comprensiva para todos: es aprender de las experiencias negativas, de lo que llamamos "problema", para no repetirlas. Porque luego de tener consecuencias negativas, lo que hay que hacer es aprender de ellas. De ahí juega un papel importante este libro, que fue presentado en el Teatro Nacional, en la sala Aída Bonnelly.

¿Los 25 capítulos están basados en casos de tu consulta psicológica en España?

Son 25 capítulos divididos en cinco bloques, y cada uno es diferente. Ahora bien, el epílogo sí tiene una relación directa con la portada del libro, porque trata sobre el final del túnel. Y al final del túnel se puede encontrar la salida. Pero, ¿quién decide encontrar esa salida? Yo te puedo prestar mi hombro para acompañarte, pero el hombro, no el cuerpo entero. Si me abarcás entero, no voy a poder ayudarte a encontrar la luz. La unión hace la fuerza.

El libro recoge testimonios reales. ¿Cuáles son las pérdidas más comunes que enfrentan las personas hoy?

Hay algo que la gente no le presta atención: el duelo que genera la pérdida de una mascota. La gente no lo cree, no habla de eso. Pero los cinco procesos son iguales: la pérdida de un ser querido, el divorcio, la desvinculación laboral —porque a nadie lo "votan" de un trabajo, se prescinde de sus servicios, que es muy diferente—, y también la pérdida de una mascota. Todos generan el mismo proceso de duelo.

¿Por qué les cuesta tanto a las personas aprender de una experiencia negativa?

Va a depender mucho de los valores y la formación que tenga el individuo, la personalidad. También hay que entender las situaciones cognitivas de cada persona, temas no resueltos, temas orgánicos. Hay personas que irrespetan los cánones básicos —disciplina, respeto, puntualidad— que son los acuerdos que uno hace cuando decide echar hacia adelante. Y hay quienes, de una manera u otra, se convierten en víctimas del sistema.

¿Y cómo enfrentarse a esas pérdidas? ¿Qué hacer cuando la vida nos sacude?

Hay palabras clave que funcionan como profilaxis para el diario vivir. Eso es lo que a mí me ha resultado: me amo, me quiero, me respeto y me valoro. Y recordando siempre que existe el perdón. Tengo que perdonarme para luego perdonar a los demás. Tú no olvidas, no borras. Pero tienes que aprender a perdonarte y a perdonar. Porque si tú carecer de amarte, quererte, respetarte y valorarte, cuando la vida te sacude, te vas a sacudir más duro.

El año pasado la tragedia del Jet Set sacudió a toda la sociedad dominicana. Cuando el dolor no es individual sino colectivo, ¿qué se puede hacer?

Esa situación le pertenece a la sociología, porque es un tema que afectó socialmente y va desde la psicología hasta esa disciplina. Hoy en día, y hago una aclaración, muchos psicólogos estamos usurpando el puesto de los sociólogos, y no debería ser así. Dentro del desarrollo de nuestra sociedad, mi opinión es la siguiente: primero, identificar ese dolor tan grande que ha generado tantas pérdidas y sus consecuencias psicológicas y económicas. Y luego, la sociedad debe agarrarse una con otra para desarrollar fuerza y motivar a quien no quiera buscar apoyo profesional. Si yo tuviera la oportunidad, haría masivo el acompañamiento psicológico de manera gratuita, sin listas de espera.

¿Hasta cuándo puede extenderse un duelo antes de volverse patológico?

Según algunas teorías y resultados, a partir de los seis meses ya deberías comenzar a desarrollar, aprender, a saber vivir con eso. Porque los duelos no se pueden borrar. Lo que tenemos que aprender es a vivir con nuestra mochila: identificar lo que nos suma y lo que nos resta, evitar lo que nos genera dolor innecesario. Tengo el caso de una persona que no iba al cementerio a sepultar a sus seres queridos, y le dije: "¿Qué ganás? ¿Te duele? ¿Querés dejar de ir?". Tomó esa decisión y es sana. Cada quien puede decidir si seguir recibiendo ese dolor. Si te duele, no te toques la llaga.

¿Cómo cargamos esa mochila sin que sea tan pesada?

Amándote, y sobre todo buscando acompañamiento profesional si lo considerás. Decidir "quiero ayuda" y dejarte ayudar. Y recordar que no sos la única ni el único que tiene una mochila. Aunque yo sea psicólogo, no significa que voy a hacer autopsicología ni que voy a borrar la mía. El pasado es parte del ser humano, de nuestro presente, con perspectiva a nuestro futuro. De ahí surge la resiliencia: aprender para no repetir. Y aun así, como seres humanos, a veces repetimos, consciente o inconscientemente.

¿Dónde pueden conseguir el libro?

Cuando la vida nos sacude está disponible en Librería Hermanos Solano y en Amazon. No es un manual de autoayuda, es una conversación. Está escrito de manera comprensiva para todos los hispanohablantes —República Dominicana, España y Guinea Ecuatorial—, con palabras accesibles y hecho con mucha dedicación.

El diálogo con Juan Rojas, quien retornó a España, se realizó en Mirada Femenina. Las preguntas también fueron realizadas por la periodista Indhira Suero. 

Elvira Lora

Subdirectora

Periodista especialista en investigación, documentación y derechos humanos. Doctora en Periodismo & Comunicación de la #UAB. Productora transmediática y fundadora de una plataforma de periodismo feminista Ciudadanía Fémina.

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