Jueces de la Corte Suprema de EE.UU. se mostraron escépticos este miércoles ante los argumentos de la Administración del presidente estadounidense, Donald Trump, para limitar la ciudadanía por derecho de nacimiento a hijos de padres indocumentados o con visados temporales, en una vista a la que asistió el propio mandatario.
Los magistrados cuestionaron de manera insistente tanto a los abogados del Gobierno, como a los letrados de la Unión de Libertades Civiles Estadounidenses (ACLU, por sus siglas en inglés), organización que respalda la demanda, que califica de "anti constitucional" la orden ejecutiva con la que Trump busca implementar su controvertida política.
El procurador general, John Sauer, defendió la posición del Gobierno de Trump, insistiendo que los tiempos cambiaron desde la adopción en el siglo XIX de la Enmienda 14, que consagra el derecho a la ciudadanía a los nacidos en el país, y que la medida presidencial quiere luchar contra el llamado " turismo de parto" y la inmigración irregular.
Cuestionamientos de la mayoría conservadora
Según el argumento de la Administración Trump, esta legislación se aprobó tras la guerra civil (1861-1865) para proteger a los "hijos de los esclavos" y no para "quienes se toman vacaciones para obtener la ciudadanía" estadounidense.
"Es un mundo nuevo. Pero la Constitución sigue siendo la misma", replicó a Sauer el presidente del Supremo, el conservador centristra John Roberts.
Otros jueces de la mayoría conservadora como Samuel Alito, Neil Gorsuch y Amy Coney Barrett también presionaron a la Administración sobre la interpretación histórica y los precedentes esgrimidos por Sauer, que a juicio de los magistrados, podrían obrar en contra de los argumentos de la Administración.
Barrett, considerada un voto bisagra, indicó que las salvedades propuestas por Trump a la ciudadanía por derecho de nacimiento no figuran explícitamente en la legislación, algo que secundó otro conservador clave, Brett Kavanaugh, quien advirtió que el Congreso habría modificado el lenguaje en leyes posteriores si hubiera identificado alguna anomalía.
Los jueces también hicieron preguntas incisivas a la abogada de la ACLU, Cecillia Wang, defensora del grupo de inmigrantes que presentó la demanda, aunque estas parecieron estar más orientadas a esclarecer cuestiones legales que a atacar la posición de los demandantes.
En junio pasado, la mayoría conservadora de la Corte (6-3) respaldó a Trump en su petición de levantar los bloqueos estatales a su orden, pero no decidió sobre su constitucionalidad. Expertos legales y activistas advierten que una victoria para el republicano sentaría un precedente peligroso para la protección de derechos constitucionales.
Trump en la sala
Por primera vez en la historia de Estados Unidos, un presidente en ejercicio asistió a una audiencia ante el Tribunal Supremo.
Trump llegó diez minutos antes de comenzar la audiencia y se marchó aproximadamente una hora después, tras escuchar en silencio desde la primera fila de la sección pública, a escasa distancia del atril de Sauer.
En la sala también estuvieron presentes la fiscal general, Pam Bondi, el secretario de Comercio, Howard Lutnick y el reconocido actor Robert de Niro, una de las voces más críticas con Trump.
Fuera, decenas de manifestantes se reunieron frente al edificio del Supremo para protestar contra el presidente y sus políticas.
"¡Somos el único país del mundo lo suficientemente ESTÚPIDO como para permitir la ciudadanía por 'derecho de nacimiento!'", escribió Trump en su red Truth Social después de salir de la Corte.
Limitar la ciudadanía automática para hijos de migrantes irregulares fue una de las promesas de campaña del líder republicano, que regresó al poder hace más de un año con una recrudecida política antiinmigración. Trump también ha criticado el turismo para dar a luz a niños en territorio estadounidense con el objetivo de acceder a una doble nacionalidad.
Este lunes, Trump ya había arremetido contra el "estúpido" sistema judicial estadounidense que mira impasible como "el mundo se está enriqueciendo vendiendo ciudadanías" del país.
Más de 30 naciones, entre ellas EE.UU., garantizan este derecho con excepciones para hijos de diplomáticos, la mayoría en América Latina.
En Europa, la ciudadanía suele estar condicionada a requisitos como que al menos uno de los padres sea ciudadano o residente legal, y en el caso de España solo se reconoce el derecho si al menos uno de los progenitores ha nacido en el país o cuando los padres no puedan transmitir su nacionalidad al hijo.
Activistas temen que si Trump gana caso de ciudadanía abra puerta a limitar más derechos
Cientos de activistas de organizaciones civiles acudieron este miércoles a la Corte Suprema de Estados Unidos, donde los magistrados dirigían el debate sobre la orden del presidente, Donald Trump, que busca limitar la ciudadanía por nacimiento, para pedir que la rechacen y advirtieron que su aprobación abriría la puerta a vulnerar otros derechos.
"Lo que se está debatiendo aquí no es un tema legal abstracto, aquí están en juego la identidad de nuestras futuras generaciones", dijo a EFE Lydia Walther-Rodríguez, activista de origen panameño de la organización Comunitaria CASA.
Walther-Rodríguez agregó que el país atraviesa un proceso "preocupante" porque si el Supremo decide dar luz verde a la orden de Trump se perdería más que la ciudadanía: "Se trata de cómo puede tratarte este país y decidir quién puede acceder a salud, educación".
Lo que se debate en el Supremo es la Decimocuarta Enmienda de la Constitución, que Trump busca reinterpretar para impedir que cualquier persona nacida en Estados Unidos, sin importar el estatus o el origen de sus padres, adquiera la ciudadanía.
Analistas y activistas han calificado este proceso como crucial para redefinir quién forma parte de la nación y quién no.
Rechazo a Trump y participación masiva
En la manifestación frente a la sede del Supremo, cientos de asistentes de origen asiático, latino y africano bailaron al ritmo de canciones de Celia Cruz y Bad Bunny, mientras coreaban consignas contra el mandatario republicano.
En medio de la protesta una sola mujer vestida de rojo y a favor de la medida de Trump firmada el 20 de enero de 2025, protagonizó confrontaciones con los manifestantes, intentando bloquear los discursos y la policía de Washington tuvo que intervenir.
"No se puede condenar a niños a una vida apátrida cuando ellos no han decidido donde nacer y menos siendo hijos de personas que han venido a construir este país", dijo en el podio ubicado en las escaleras del Supremo el pastor bautista William Barber, conocido en el país por su apoyo a causas sociales.
Temor y confusión
"Este caso no es solo judicial es un ataque personal", dijo a EFE María Marín una migrante guatemalteca que vive en Estados Unidos desde hace 12 años y con un hijo de cinco nacido en Norteamérica.
Marín agregó que la idea de que la medida de Trump sea aprobada le genera "pánico" y que durante los últimos meses junto a otro grupo de madres, con situaciones similares han buscado unirse para entender el posible impacto de la limitación y sus opciones para defenderse.
Trump ha defendido su posición diciendo que esta legislación se aprobó tras la guerra civil (1861-1865) para proteger a los "hijos de los esclavos" y no para "quienes se toman vacaciones para obtener la ciudadanía" estadounidense.
En junio pasado, la mayoría conservadora de la Corte (6-3) respaldó a Trump en su petición de levantar los bloqueos emitidos por jueces en Maryland, Washington y Massachusetts, quienes determinaron en decisiones separadas que el presidente no tiene la autoridad de cambiar o restringir la Constitución.
Entonces, el Supremo no decidió sobre la constitucionalidad de la orden ejecutiva de Trump, sino sobre la jurisdicción de los juzgados menores y la legalidad en sus decisiones de bloquear a nivel nacional una orden del Ejecutivo.
Expertos legales, defensores de los derechos humanos y detractores del mandatario han cuestionado esta limitación, porque señalan que la ciudadanía por nacimiento es un derecho constitucional que no puede ser derogado por una orden presidencial.
Unos 255.000 niños al año podrían verse afectados si la Corte Suprema se pone de lado de Trump y reafirma las limitaciones a la ciudadanía por nacimiento, según un estudio del Migration Policy Institute.
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