Los críticos del presidente de EEUU se preguntan si las concesiones a Teherán en el acuerdo anunciado valieron la pena tras cuatro meses de guerra.
La sombra de Barack Obama se cernió sobre Donald Trump en la cumbre del G7 del martes, quien se mostró molesto ante las comparaciones entre su acuerdo para ponerle fin a la guerra de EEUU con Irán y el pacto nuclear de su predecesor con Teherán.
"Aquello era un camino hacia un arma nuclear", dijo Trump sobre el acuerdo de Obama de 2015, al que criticó ferozmente durante años y que anuló durante su primer mandato. "El mío es un muro contra un arma nuclear", añadió.
El acuerdo de Trump para ponerle fin al conflicto con Irán puede haber allanado el camino para restablecer el tráfico marítimo a través del estrecho de Ormuz, lo que ha aliviado los precios del petróleo y ha impulsado los mercados bursátiles, pero lo ha dejado a la defensiva.
Los críticos se preguntan si las concesiones hechas por Teherán valieron los cuatro meses de guerra, miles de millones de dólares en gastos, el agotamiento de las reservas de armas de EEUU y las fricciones con los aliados.
También señalan que su acuerdo es similar al Plan de Acción Integral Conjunto (PAIC), que se acordó bajo el mandato de Obama y limitó el programa nuclear de Irán a cambio del alivio de las sanciones, y que ha sido una molestia para los conservadores durante años.
Refiriéndose a la afirmación de Trump en las redes sociales de que su acuerdo es "todo lo contrario" al de Obama, Morton Klein, presidente de la Organización Sionista de EEUU —un grupo consistentemente pro-Trump—, dijo: "Aunque esperamos que ése sea el caso, ¿cómo se logrará esto? Parece que en este momento no hay acuerdo sobre cómo o si se eliminarán las reservas nucleares de Irán y se desmantelarán sus instalaciones nucleares".
El propio Obama ha intervenido para señalar que su pacto con Teherán tenía esencialmente los mismos términos que el de Trump.
"Es dudoso que cualquier acuerdo que surja vaya a ser significativamente diferente, o una mejora significativa respecto al acuerdo que teníamos en un principio, y que había funcionado durante un largo período antes de que nosotros, EEUU, nos retiráramos de él", dijo Obama en una entrevista con ABC que se transmitirá el miércoles.
La relación de Trump con su predecesor en el primer mandato siempre ha sido tensa. Ha calificado a Obama como "el presidente más ignorante de la historia" y un "desastre". El abandono del PAIC fue uno de los logros más destacados de su política exterior durante su primer mandato.
JD Vance, el vicepresidente y uno de los principales candidatos republicanos para suceder a Trump en 2028, se ha esforzado por señalar las diferencias entre los dos acuerdos al defender el acuerdo de Trump en una serie de entrevistas televisivas en los últimos días.
"Si nos remontamos al PAIC de Obama, lo que hizo fue acelerar el programa nuclear iraní. Básicamente, sobornó a los iraníes para que detuvieran ese programa", le dijo a CBS. Ahora, "el programa nuclear iraní ha sido completamente destruido, y lo que estamos diciendo es: 'asuman el compromiso a largo plazo de no reconstruirlo, y obtendrán los beneficios que eso conlleva'", dijo Vance.
Sin embargo, Trump aún no ha dado a conocer el texto del acuerdo, que se firmará el viernes en una ceremonia en Suiza, lo que ha inquietado a muchos republicanos en el Congreso.
"Un acuerdo de esta magnitud merece un análisis exhaustivo. Es fundamental que el Senado tenga la oportunidad de examinar los detalles, plantear preguntas difíciles y garantizar que se protejan los intereses de EEUU y los de nuestros aliados", dijo Joni Ernst, senadora republicana por Iowa.
Cuando un reportero le preguntó si confiaba en que Irán renunciara a sus ambiciones nucleares, John Kennedy, senador republicano por Luisiana, respondió: "A menos que te haya educado en casa alguien que se pasa el día bebiendo, nadie confía en que Irán vaya a hacer nada".
Además del escepticismo sobre si su acuerdo es lo suficientemente firme como para frenar las ambiciones nucleares de Irán, Trump enfrenta críticas de los conservadores por el posible alivio de las sanciones a Teherán, la posible inclusión de un fondo de inversión de US$300 mil millones que se establecería para la República Islámica y las restricciones a las acciones de Israel en el Líbano.
La revista conservadora National Review instó el lunes al presidente a "dar a conocer el texto" del pacto en un editorial y dijo: "En definitiva, existe la posibilidad de que Trump devuelva a EEUU al fallido acuerdo con Irán de Obama, que Trump, con toda razón, rompió en su primer mandato, lo cual tendría todos los ingredientes de una humillación [de Trump] después de toda la dura retórica del presidente".
Los demócratas ya están criticando duramente el acuerdo.
"Aunque queremos que termine, este acuerdo será una prueba fehaciente para el pueblo estadounidense de lo desastrosa que ha sido esta guerra de principio a fin", dijo el martes Chris Murphy, senador demócrata por Connecticut.
Brian Katulis, investigador principal del Instituto de Medio Oriente, un grupo de expertos de Washington, señaló que, incluso cuando se publique el texto, será como un "queso suizo", dada la cantidad de lagunas que hay que llenar, y muchas de las cuestiones más espinosas quedarán pendientes de resolución por parte de los negociadores estadounidenses e iraníes en los próximos 60 días.
"Este acuerdo, en esencia, vuelve al statu quo anterior, con algunos pagos a Irán sólo para reabrir el estrecho de Ormuz, y luego reinicia el reloj de las discusiones en las que no han podido llegar a un consenso sobre los temas nucleares y otros asuntos", dijo.
Sin embargo, Katulis coincidió en que el acuerdo de Obama era diferente al de Trump. El pacto de 2015 era "un acuerdo muy detallado y muy técnico" con "mecanismos de implementación y supervisión", dijo, y añadió: "Esto suena como algo que se armó a base de mensajes de WhatsApp".
James Politi and Abigail Hauslohner. Copyright The Financial Times Limited 2026. © 2026 The Financial Times Ltd. All rights reserved. Please do not copy and paste FT articles and redistribute by email or post to the web.
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