Al menos 53 personas han muerto tras el naufragio del ferry MV Barima frente a la costa de Guyana, en lo que ya se considera una de las peores tragedias marítimas de la historia reciente del país sudamericano.
Las autoridades mantienen las operaciones de recuperación de cuerpos mientras continúa la investigación para determinar las causas del accidente y esclarecer cuántas personas viajaban realmente a bordo.
Las víctimas aumentan mientras se reducen las esperanzas de hallar sobrevivientes
El Gobierno guyanés informó que el número de fallecidos ascendió a 53 después de que equipos de rescate localizaran nuevos cuerpos en las inmediaciones del lugar donde se hundió la embarcación.
Las autoridades reconocen que las posibilidades de encontrar sobrevivientes son cada vez menores y que la operación ha pasado progresivamente de búsqueda y rescate a recuperación de víctimas.
El ferry navegaba entre Georgetown y Port Kaituma cuando emitió una señal de auxilio poco antes de hundirse durante la noche del sábado. Desde entonces participan en el operativo embarcaciones estatales, unidades privadas, buzos especializados y apoyo internacional, incluido personal procedente de la Guayana Francesa.
La lista de pasajeros no coincide con quienes iban a bordo
Uno de los principales obstáculos para las autoridades ha sido la diferencia entre el manifiesto oficial y el número real de ocupantes.
Las investigaciones preliminares indican que el ferry llevaba alrededor de 179 personas, aunque inicialmente solo se habían registrado 133 entre pasajeros y tripulantes. Esta discrepancia ha dificultado la identificación de las víctimas y el cálculo exacto de desaparecidos.
Las autoridades investigan además posibles irregularidades en el proceso de embarque, incluida la venta de boletos que no quedaron reflejados en los registros oficiales.
Investigación sobre la tripulación
La Policía mantiene bajo custodia al capitán del ferry y a otro miembro de la tripulación después de que ambos dieran positivo en pruebas de marihuana, un elemento que forma parte de la investigación abierta para establecer si existió negligencia o alguna conducta que contribuyera al siniestro. No obstante, las autoridades aún no han determinado la causa definitiva del naufragio.
El Gobierno también ordenó revisar los procedimientos de control de pasajeros y el funcionamiento del servicio estatal de transporte marítimo, tras conocerse las inconsistencias detectadas en los registros del viaje.
Una de las mayores tragedias marítimas del país
El MV Barima, una embarcación con varias décadas de servicio, constituye un enlace esencial entre Georgetown y comunidades aisladas del noroeste de Guyana, donde el transporte fluvial es la principal vía de comunicación.
El accidente ha reabierto el debate sobre las condiciones de seguridad del transporte marítimo en el país, la supervisión de las operaciones portuarias y el control del número de pasajeros autorizados en cada travesía.
La tragedia ha provocado un amplio despliegue de recursos nacionales e internacionales para recuperar a las víctimas y asistir a sus familiares. El presidente Irfaan Ali anunció que se investigarán todas las posibles responsabilidades administrativas y penales relacionadas con el naufragio y aseguró que cualquier irregularidad será llevada ante la justicia.
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