Carlos Maruri Torres, de 45 años y jefe de Servicios Generales del Hospital Teodoro Maldonado Carbo, fue asesinado la mañana del martes 3 de marzo en Guayaquil.
El hecho ocurrió aproximadamente a las 08:25, cuando una serie de disparos acabaron con la vida del funcionario mientras este se preparaba para acudir a la casa de salud.
El presidente Daniel Noboa vinculó el crimen a una represalia directa por la negativa del trabajador a suscribir contrataciones irregulares con grupos del crimen organizado.
Según el Ejecutivo, la víctima se habría opuesto a adjudicar contratos relacionados con servicios de limpieza a estructuras delictivas que operan dentro de la red pública.
La presidencia denunció que estas organizaciones intentan infiltrarse en el sistema de salud mediante la captura de procesos contractuales y la coacción violenta contra las autoridades hospitalarias.
Este suceso pone de manifiesto la vulnerabilidad de los directivos frente a las presiones de las mafias de contratación que buscan someter los recursos públicos a sus intereses.
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