Las Naciones Unidas recibieron en 2025 «cuatro denuncias de explotación y abuso sexual» que involucraban a personal de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad en Haití (MSS, por sus siglas en inglés), fuerza liderada por Kenia desmantelada a finales del año pasado tras cumplir el plazo de su mandato en el país caribeño.
De acuerdo con un documento de la Secretaría General de la ONU titulado Medidas especiales de protección contra la explotación y el abuso sexual, al que tuvo acceso EFE este jueves tras adelantarlo el medio haitiano Ayibo Post, «todas las denuncias fueron corroboradas por las investigaciones realizadas por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos».
El documento, fechado el 16 de febrero y que atañe a denuncias sobre explotación y abuso sexual recibidas por la ONU sobre sus misiones o aquellas que apoyan en varias partes del mundo, establece que los informes sobre los casos ocurridos en Haití fueron remitidos a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad y al comandante de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF, por sus siglas en inglés) —que reemplazó a la MSS— «para que se llevaran a cabo las investigaciones pertinentes y se adoptaran las medidas correctivas necesarias».
La MSS fue creada en 2023 por el Consejo de Seguridad de la ONU con el propósito de combatir a las poderosas bandas armadas que se han apoderado del 90 % de la zona metropolitana de Puerto Príncipe y que se han desplazado hacia otras localidades del interior.
La fuerza empezó sus operaciones de apoyo a la Policía Nacional Haitiana (PNH) a mediados de 2024. Su poca efectividad determinó que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas creara la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), cuyos primeros efectivos, procedentes de Chad, llegaron esta semana a Puerto Príncipe.
Esta misión toma el relevo de la MSS cuando las bandas han expandido su dominio este último año más allá de Puerto Príncipe hacia los departamentos de Centro y Artibonite, en medio de altos niveles de violencia entre pandillas, fuerzas de seguridad, empresas privadas y grupos de «autodefensa» que han causado 5.519 muertos y 2.608 heridos entre el 1 de marzo de 2025 y el 15 de enero de este año.
Denuncias similares en anteriores misiones de la ONU en Haití
Las acusaciones de explotación y abuso sexual contra personal internacional desplegado en Haití no son nuevas. Durante la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas en Haití (Minustah), que operó entre 2004 y 2017, se registraron centenares de denuncias de abusos cometidos por cascos azules contra mujeres y niñas haitianas.
En enero de 2012, la ONU confirmó acusaciones de abuso sexual por parte de efectivos de la Minustah e inició investigaciones contra miembros del cuerpo policial del organismo en Haití.
Tres policías paquistaníes fueron declarados culpables por un tribunal militar de la violación de un menor de 14 años en la ciudad de Gonaïves y posteriormente repatriados a su país, donde cumplieron penas de prisión.
Un estudio publicado en 2019 por la revista académica International Peacekeeping, elaborado por investigadoras de la Universidad de Birmingham, reveló que más de 2.000 mujeres y niñas haitianas —algunas de apenas 11 años— fueron víctimas de explotación y abuso sexual por parte de soldados de la ONU durante los trece años de la Minustah.
Los contingentes de Uruguay y Brasil fueron señalados como los principales involucrados en los 265 casos de explotación sexual y abuso documentados.
Muchas de las víctimas fueron abandonadas junto con los hijos nacidos de esas relaciones, los llamados «niños Minustah», en condiciones de extrema pobreza y estigma social.
(Con informaciones de EFE y archivos de Acento)
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