El hundimiento del buque portacontenedores GFS Pride con bandera de Singapur en el estrecho de Ormuz ha encendido las alarmas sobre la seguridad de la navegación comercial en una de las vías marítimas más estratégicas del mundo. Los 21 tripulantes de la embarcación fueron evacuados de manera exitosa y no se reportaron víctimas.
El buque, que transportaba más de 2,500 contenedores, sufrió un incendio tras un impacto en alta mar, lo que posteriormente provocó su naufragio.
Versiones sobre el incidente y riesgos a la navegación
Las causas precisas del hecho continúan bajo investigación debido a las versiones discrepantes emitidas por las autoridades involucradas:
La Armada del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica sostiene que la embarcación ingresó a una ruta no autorizada y detonó una mina naval.
La Autoridad Marítima y Portuaria de Singapur señaló que la nave fue impactada por un proyectil de origen no precisado.
Más allá del incidente, las autoridades navales de la región han emitido avisos de precaución para el tráfico marítimo debido al riesgo de colisión que representan los contenedores que han quedado flotando a la deriva en la zona.
Imágenes virales de la mercancía
Posterior al naufragio, se difundieron en redes sociales y medios internacionales diversos videos que muestran a embarcaciones menores recuperando mercancías que quedaron flotando cerca del lugar del suceso, entre ellas cajas de teléfonos inteligentes y otros artículos de consumo.
No obstante, analistas marítimos y verificadores independientes han precisado que la lista detallada de la carga del buque no se ha hecho pública, por lo que la cantidad exacta y la autenticidad de la totalidad del material recuperado en las grabaciones virales continúan sin confirmación oficial.
Compartir esta nota
