Canadá condenó este viernes, "en los términos más enérgicos", los ataques iraníes contra las instalaciones energéticas de la región del golfo Pérsico a la vez que señaló su voluntad de apoyar la "desescalada" del conflicto que enfrenta a EE.UU. e Israel con Irán.
La ministra de Exteriores canadiense, Anita Anand, declaró en un mensaje en sus redes sociales que "Canadá condena en los términos más enérgicos los ataques iraníes con misiles y drones dirigidos contra instalaciones energéticas en toda la región del Golfo, incluido el reciente ataque contra el complejo de gas natural licuado de Ras Laffan, en Catar".
"Canadá está igualmente horrorizada por el ataque deliberado contra infraestructuras de petróleo y gas en Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos y otros países del Golfo. Seguiremos colaborando activamente con nuestros socios del Golfo y con la comunidad internacional en apoyo de la desescalada", añadió.
La declaración de Anand se produce un día después de que Canadá, junto con Alemania, Francia, Italia, Japón, Países Bajos y el Reino Unido, señalase su disposición a "contribuir a los esfuerzos apropiados" para asegurar la reapertura del estrecho de Ormuz.
Los siete países dijeron que el bloqueo de Ormuz es "una amenaza a la paz y a la seguridad internacional" y solicitaron "una moratoria inmediata y global de los ataques a la infraestructura civil, incluidas las instalaciones de petróleo y gas".
"Expresamos nuestra disposición a contribuir a los esfuerzos apropiados para garantizar el paso seguro por el estrecho. Acogemos con satisfacción el compromiso de los países que están participando en la planificación preparatoria", añadieron.
Canadá, uno de los países fundadores de la OTAN, ha rechazado de momento los intentos del presidente estadounidense, Donald Trump, de implicar a la alianza militar en el conflicto que EE.UU. e Israel iniciaron el 28 de febrero con ataques que acabaron con la vida del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí.
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