Puerto Rico. – El cuerpo académico de la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico (PUCPR) expresó su oposición al megaproyecto turístico e inmobiliario Esencia, que se pretende desarrollar en la zona costera de Cabo Rojo, tras la aprobación de una moción durante la Asamblea del Claustro Universitario celebrada en el Teatro Mons. Vicente Murga del recinto de Ponce.
La moción, presentada por la profesora de Ciencias Ambientales Carmen Reyes Colón, fue aprobada por el claustro, que manifestó preocupaciones sobre el impacto ambiental, social y ético del proyecto, especialmente en relación con la conservación de los recursos naturales, el acceso equitativo a los bienes comunes y la sostenibilidad a largo plazo.
El documento enviado a la comunidad universitaria propone que, como educadores, se exprese formalmente la oposición al proyecto en coherencia con los principios de la ecología integral promovidos en la encíclica Laudato si’, además de exhortar a las autoridades a reevaluar la iniciativa bajo criterios científicos, justicia ambiental y participación ciudadana.
Impacto ambiental y acceso al agua
Profesores de los recintos de Mayagüez, Arecibo y Ponce advirtieron que el desarrollo podría afectar el acceso al agua en comunidades del suroeste de Puerto Rico, además de generar unas 35 toneladas de desperdicios sólidos diarios, en un contexto de crisis climática.
Según la certificación del claustro, el área donde se pretende ubicar el proyecto posee un alto valor ecológico, ya que es hábitat de especies endémicas y en peligro de extinción, además de ecosistemas costeros frágiles y recursos sociales, culturales y arqueológicos que forman parte del patrimonio de Puerto Rico.
El proyecto contempla la construcción de 1,132 residencias, tres hoteles de lujo y dos campos de golf en unas 1,549 cuerdas de terreno boscoso, lo que, según los académicos, representa una amenaza ambiental significativa para la zona.
Postura institucional y doctrina social
La moción también cita la encíclica Laudato si’ del papa Francisco, donde se advierte que el ambiente humano y el ambiente natural se degradan juntos, por lo que la crisis ambiental debe analizarse junto a los problemas sociales y humanos.
Los académicos señalaron que, como institución de educación superior católica, están llamados a promover el cuidado de la creación como parte de su misión educativa, resaltando que la ecología integral exige equidad, solidaridad y modelos de desarrollo que no prioricen únicamente el beneficio económico a corto plazo.
Posición del presidente de la universidad
Por su parte, el presidente de la PUCPR, José Antonio Frontera Agenjo, indicó que el megaproyecto debe analizarse desde la perspectiva de la ecología integral y la doctrina social de la Iglesia.
Advirtió que el proyecto colinda con zonas de alto valor ecológico cercanas al Refugio Nacional de Vida Silvestre de Cabo Rojo, un corredor importante para aves migratorias y hábitat de especies protegidas.
Asimismo, señaló que construir una ciudad privada en un área con recursos limitados, donde la extracción de agua y la generación de energía ya presentan dificultades para los residentes, podría representar una contradicción con el principio de solidaridad y sostenibilidad.
La posición del claustro universitario se suma al debate público que ha generado el proyecto Esencia en Puerto Rico, especialmente en temas relacionados con desarrollo turístico, protección ambiental y uso de recursos naturales.
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