El martes 13 de enero, Estados Unidos designó a los Hermanos Musulmanes de Egipto, Líbano y Jordania como "organizaciones terroristas extranjeras", según anunció el secretario de Estado Marco Rubio en un comunicado.
"Estas designaciones reflejan las primeras medidas de una acción continua y sostenida para contrarrestar la violencia y la desestabilización de ciertas ramas de los Hermanos Musulmanes dondequiera que se encuentren", declaró en dicho comunicado.
"Estados Unidos utilizará todos los medios a su alcance para privar a estas ramas de los Hermanos Musulmanes de los recursos necesarios para cometer o apoyar el terrorismo", añadió.
El presidente Donald Trump firmó en noviembre un decreto para iniciar este proceso de designación.
El texto publicado al respecto en esa oportunidad por la Casa Blanca afirmaba que las ramas de los Hermanos Musulmanes "en el Líbano, Jordania y Egipto" (país donde se fundó este movimiento en 1928) "cometen o fomentan y apoyan campañas de violencia y desestabilización que perjudican a sus propias regiones, a los ciudadanos estadounidenses o a los intereses estadounidenses".
La clasificación como "organización terrorista extranjera" permite, además de la presión política que implica, tomar medidas financieras y administrativas como la congelación de activos, la prohibición de transacciones o la prohibición de entrada en territorio estadounidense.
La Hermandad Musulmana, una organización transnacional implantada en numerosos países, ha sido durante mucho tiempo el principal movimiento de oposición en Egipto, a pesar de décadas de represión.
Hoy en día considerada en el país como una organización "terrorista", fue eliminada del panorama político tras el breve mandato de un año (2012-2013) de uno de los suyos, el expresidente Mohamed Morsi, fallecido en 2019.
La Hermandad promueve un proyecto de islam político conservador. El movimiento ha sido prohibido en varios países, entre ellos Arabia Saudita.
Adaptado de su versión original en francés
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