Demócratas, republicanos, empresarios, ciudadanos comunes y hasta deportistas ponen en duda la actuación de la patrulla fronteriza (CBP) y el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Estados Unidos.
Este domingo 25 de enero, la bancada opositora en el Congreso rechazó de forma contundente la muerte en Minnesota de Alex Pretti, un enfermero de 37 años que falleció en medio de un operativo de los agentes de la patrulla fronteriza, que suele trabajar en despliegues conjuntos al lado de ICE.
El líder demócrata en el senado, Chuck Schumer, catalogó lo sucedido como “un asesinato a plena luz del día” y prometió que su bancada política tomará medidas en el Congreso para intentar frenar el proceder de las agencias federales de seguridad en varios estados del país.
Es así como el opositor anunció que su partido votará en contra de cualquier ley de financiamiento presentada por el Gobierno de Donald Trump que incluya dinero para el Departamento de Seguridad Nacional, la entidad que supervisa a ICE.
La decisión de los demócratas llega en un momento clave para la continuidad de la ofensiva de la Casa Blanca contra los migrantes en situación irregular que permanecen en su territorio, protagonizada por las agencias federales con competencia en políticas migratorias, ICE y CBP.
Actualmente, seis de los 12 proyectos de ley de gastos anuales para el año fiscal 2026 ya han sido firmados por el presidente Trump.
Sin embargo, otros seis se encuentran aún en discusión en el Senado, entre ellos los recursos correspondientes al Departamento de Seguridad Nacional, por lo que, si los legisladores no aprueban las leyes para el próximo viernes 30 de enero, la financiación para las agencias como ICE se agotará.
Para evitar el cierre parcial del Gobierno, el Partido Republicano debe convencer a varios demócratas en la cámara alta.
"Los demócratas buscaron reformas de sentido común en el proyecto de ley de gastos del Departamento de Seguridad Nacional, pero debido a la negativa de los republicanos a enfrentarse al presidente Trump, el proyecto de ley es lamentablemente inadecuado para frenar los abusos de ICE," declaró Schumer.
De igual manera, la senadora demócrata Patty Murray, quien es miembro del Comité de Asignaciones del Senado y se había mostrado a favor del texto actual presentado por el oficialismo, cambió de postura a raíz de la muerte de Alex Pretti.
“Los agentes federales no pueden asesinar personas a plena luz del día y no enfrentar ninguna consecuencia. No apoyaré el proyecto de ley del Departamento de Seguridad Nacional tal como está. Es necesario separar el proyecto de ley del Departamento de Seguridad Nacional del paquete de financiación más amplio que se encuentra ante el Senado; los republicanos deben trabajar con nosotros para lograrlo”, escribió Murray en su cuenta de X.
Según fuentes en Washington citadas por la agencia AP, la bancada demócrata está presionando para que se modifique el texto, y se incluyan artículos que obliguen a los agentes de ICE a usar órdenes judiciales para realizar arrestos relacionados con inmigración.
Sumado a esto, se pediría a los uniformados una formación más rigurosa y la necesidad imperiosa de que se identifiquen antes de proceder en público.
El senador demócrata por Connecticut, Chris Murphy, quien también es miembro del subcomité que supervisa la financiación de la seguridad nacional, declaró a CNN que el Congreso no puede financiar un Departamento "que está asesinando a ciudadanos estadounidenses, que está traumatizando a niños y niñas en todo el país en violación de la ley”.
A las voces que cuestionan los recientes acontecimientos se sumó la del expresidente Barack Obama, también se pronunció acerca de los operativos de ICE en Minneapolis y Saint Paul, las denominadas ciudades gemelas.
En una declaración en su cuenta de X, el antiguo jefe de Estado aseveró que la muerte de Alex Pretti “debería ser una llamada de atención para todos los estadounidenses, independientemente de su partido, ante el creciente ataque a nuestros valores fundamentales como nación”.
Una postura similar sostuvo otro exmandatario demócrata, Bill Clinton, quien dijo en X que lo ocurrido con el enfermero "es inaceptable".
Algunos republicanos empiezan a tener dudas
En la otra orilla, varios legisladores del Partido Republicano han pedido tanto al Departamento de Seguridad Nacional como al ICE rendir cuentas sobre lo ocurrido el 24 de enero con el enfermero Pretti.
Uno de ellos es el presidente del Comité de Seguridad Nacional de la Cámara, Andrew Garbarino, quien solicitó testimonios de los líderes de Inmigración y Control de Aduanas y de Protección de Aduanas y Fronteras, advirtiendo que: “mi máxima prioridad sigue siendo mantener a los estadounidenses a salvo".
De este llamado se han hecho eco varios integrantes de la colectividad política oficialista.
El senador republicano Bill Cassidy aseveró en su cuenta de X que “la credibilidad de ICE y el Departamento de Seguridad Nacional está en juego. Debe haber una investigación conjunta federal y estatal exhaustiva”.
Así mismo, la senadora originaria del estado de Alaska, Lisa Murkowski, hizo pública su posición, diciendo que “los agentes del ICE no tienen carta blanca para ejercer sus funciones".
El Gobierno de Trump redobla la apuesta
Miembros de ala más conservadora del Partido Republicano como el senador, Lindsay Graham, han salido en defensa de los procedimientos empleados por los agentes federales en el caso de Alex Pretti, y han pedido a sus compañeros de hemiciclo agilizar los trámites para que siga en pie la financiación de los servicios con competencia migratoria.
Por su parte, tanto la secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, como varios funcionarios de la Casa Blanca también han salido a respaldar la actuación del ICE en Minnesota.
El presidente Donald Trump, quien aseguró que Alex Pretti amedrentó con un arma a los uniformados, mantuvo su posición con respecto a la continuidad de las operaciones de los agentes federales en los estados de mayoría demócrata.
Trump señaló que el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, y el gobernador de Minnesota, Tim Walz, deben colaborar con su Administración y “entregar a las autoridades federales a todos los extranjeros ilegales que se encuentran actualmente encarcelados en las prisiones y cárceles estatales, junto con todos los delincuentes ilegales con una orden de detención activa o antecedentes penales conocidos, para su deportación inmediata”.
Pero durante un diálogo con el periódico The Wall Street Journal, Trump matizó su postura y declaró que "estamos investigando, revisando todo y tomaremos una decisión" en relación con los hechos que rodearon la muerte de Pretti.
Tanto Trump como el senador Graham hicieron énfasis en que en los próximos meses se debe crear una legislación que regule de forma más certera a las denominadas ciudades santuario, pero el presidente anticipó un eventual repliegue en Minnesota, al asegurar que "en algún momento nos iremos. Lo hemos hecho, ellos han hecho un trabajo fenomenal".
De su lado, la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, pidió a las autoridades de Minnesota por medio de una carta, que publiquen sus listas de votantes “para poner fin al caos” en la zona.
La medida fue catalogada por varios miembros del Partido Demócrata, como el senador por el estado de Arizona Rubén Gallego, como un intento de “extorsión” por parte del Gobierno federal contra las autoridades locales.
Bondi argumentó que el Departamento de Justicia adelanta investigaciones contra el gobernador Walz, el alcalde Frey y otros funcionarios locales con el objetivo de que “rindan cuentas”.
La comunidad de Minnesota pide desescalar la tensión
Decenas de empresas del estado ubicado en el norte de Estados Unidos firmaron una carta dirigida a las autoridades locales, estatales y federales haciendo un llamado a la calma.
Los directores ejecutivos de minoristas como Best Buy y Target, junto a las cabezas de corporaciones como 3M, General Mills, UnitedHealth Group y Sleep Number, entre otros, pidieron “la desescalada inmediata de las tensiones" e hicieron un llamado "a que los funcionarios estatales, locales y federales trabajen juntos para encontrar soluciones reales."
A su vez, el Caucus de Propietarios de Armas de Minnesota dijo estar "profundamente preocupado" por la justificación de la Administración Trump del tiroteo, advirtiendo que "cada ciudadano pacífico tiene el derecho de poseer y portar armas, incluso mientras asiste a protestas”.
La tensión también ha llegado al mundo del deporte estadounidense. La Asociación de Jugadores de la NBA condenó el tiroteo que causó la muerte de Alex Pretti, subrayando que los jugadores ya no pueden "permanecer en silencio", sino deben "defender el derecho a la libertad de expresión".
Por su parte, el movimiento ciudadano que ha salido a protestas por la muerte de Alex Pretti y Renee Good ha asegurado que seguirá en las calles del estado de Minnesota a pesar de las bajas temperaturas.
"El resto del país necesita saber que lo que está sucediendo aquí podría suceder en cualquier parte", dijo el manifestante Eric Gray, un residente de Minneapolis de 50 años.
"Creo que Minnesota está resultando ser el punto de partida, o la prueba de fuego”, añadió.
Con EFE, AP y Reuters
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