Un integrante de las fuerzas del orden fue abatido la madrugada del jueves 1 de enero en el oeste de Irán. Es la primera víctima oficial en el quinto día de concentraciones esporádicas, inicialmente pacíficas, organizadas contra la carestía en varias ciudades del país.
"Un miembro del Basij de la ciudad de Kouhdasht, de 21 años, fue asesinado anoche por alborotadores mientras defendía el orden público", informó la televisión estatal citando al vicegobernador de la provincia de Lorestan (oeste de Irán), Saïd Pourali.
Es la primera víctima oficialmente contabilizada desde que comenzaron, el domingo, estas protestas inicialmente pacíficas en Teherán, que luego se extendieron a otras ciudades y a universidades. En movilizaciones anteriores, los medios estatales calificaron a algunos manifestantes de "alborotadores".
Las fuerzas del Basij son milicias islamistas de voluntarios afiliadas a los Guardianes de la Revolución, el ejército ideológico de la República Islámica.
"Durante las manifestaciones en Kouhdasht, 13 policías y miembros del Basij resultaron heridos por lanzamientos de piedras", añadió Pourali.
Kouhdasht, con cerca de 90.000 habitantes, se encuentra a unos 550 kilómetros de Teherán, donde comerciantes iniciaron el domingo una movilización para protestar contra la carestía y el estancamiento económico.
El descontento se extendió el martes a al menos diez universidades y a otras ciudades, donde las autoridades reportaron incidentes.
Fin de semana prolongado
El miércoles, un edificio gubernamental fue atacado en el sur del país, en Fassa, cuando casi todo Irán había sido declarado en descanso por decisión de las autoridades, que alegaron frío y ahorro de energía.
Oficialmente, no se estableció relación entre ese ataque y las protestas. El país inicia un fin de semana prolongado que concluirá el domingo.
El fiscal general de la República Islámica, Mohammad Movahedi-Azad, dijo el miércoles comprender la realización de estas "manifestaciones pacíficas" de personas que denuncian el costo de la vida. Sin embargo, advirtió que "cualquier intento" de transformarlas "en un instrumento de inseguridad, destrucción de bienes públicos o ejecución de escenarios concebidos en el extranjero" será respondido de manera "firme".
La moneda nacional, el rial, ha perdido más de un tercio de su valor frente al dólar en el último año, mientras una inflación de dos dígitos erosiona desde hace tiempo el poder adquisitivo. En diciembre, la inflación anual fue del 52%, según el Centro de Estadísticas de Irán.
Por ahora, el movimiento de protesta por el costo de la vida no se compara con las manifestaciones que sacudieron el país a finales de 2022 tras la muerte de Mahsa Amini.
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