Guatemala atravesó un domingo marcado por la violencia en varias zonas del país, tras el desenlace parcial de motines registrados en tres cárceles, donde el sábado al menos 46 personas fueron tomadas como rehenes.
Los prisioneros amotinados exigían el traslado a otro centro penitenciario con mayores privilegios y un trato especial para el líder de la pandilla Barrio 18, que fue declarada por el Congreso de Guatemala como organización terrorista en octubre de 2025, luego de que el gobierno del presidente estadounidense Donald Trump la clasificara como organización terrorista extranjera.
Las fuerzas de seguridad recuperaron este domingo el control de la prisión Renovación 1, cerca de la ciudad sureña de Escuintla, y recapturaron a Aldo Duppie, alias "El Lobo", señalado como el máximo cabecilla de Barrio 18, informó la Policía Nacional Civil.
Imágenes difundidas por la Policía Nacional Civil mostraron a agentes escoltando a "El Lobo" fuera de la prisión, quien presentaba lo que parecía ser una herida sangrante en el hombro.
El líder, que cumple actualmente condenas que suman unos 2.000 años de prisión, buscaba su traslado y comodidades como aire acondicionado, ingreso de comida de restaurantes y una cama King Size en su celda.
La liberación de los rehenes retenidos en Renovación 1 deja aún a 37 personas en poder de los amotinados en otras dos cárceles. La mayoría de los rehenes son guardias penitenciarios, aunque también se encuentra entre ellos una psicóloga, según un funcionario del sistema penitenciario.
Poco después de recuperar el control de la prisión Renovación 1, se registraron seis ataques simultáneos contra policías, que dejaron al menos siete agentes muertos, mientras que un miembro de una pandilla falleció, informó el domingo el ministro del Interior, Marco Antonio Villeda. Diez policías resultaron heridos.
El Gobierno descarta negociar con los amotinados
El ministro del Interior responsabilizó a los reclusos por la integridad de los retenidos y advirtió sobre el uso inminente de la fuerza pública.
"Los terroristas no tienen por qué dirigir la agenda del Estado (…) Si es necesario utilizar la fuerza del Estado para retomar el control de estos centros y dar cumplimiento a esta orden, lo vamos a hacer", afirmó.
También se reportaron ataques externos destinados a generar caos, entre ellos la quema de un vehículo en la ruta al Pacífico.
En un comunicado, el ministerio del Interior señaló que los motines fueron una "reacción directa" a las medidas adoptadas para revocar privilegios a líderes de pandillas, en el marco de requisas destinadas a retomar el control estatal, desmantelar call centers de extorsión y frenar el ingreso de objetos ilícitos.
"No voy a hacer ningún trato con ningún grupo terrorista. No voy a ceder a este chantaje y no voy a restablecer sus privilegios a cambio de que detengan sus acciones", reiteró el ministro.
Con apoyo del Ejército, las fuerzas de seguridad continúan intentando recuperar el control de las prisiones Fraijanes II y el Sector 11 del Centro Preventivo de la zona 18, en la periferia de la capital, bajo protocolos de emergencia activados desde el sábado para "restablecer el orden".
Un número de rehenes sin precedentes recientes
Más temprano, en Renovación 1, policías y soldados establecieron un perímetro de seguridad alrededor del penal, mientras ambulancias y camiones de bomberos permanecían en alerta. Desde lo alto, reclusos con los rostros cubiertos con máscaras improvisadas observaban desde las torres de vigilancia.
Uno de ellos, hablando desde detrás del alambre de púas, afirmó que no se sentían seguros en la cárcel y exigió su traslado: "Ni siquiera pueden garantizar su propia seguridad, ¿cómo se supone que van a garantizar la nuestra?", dijo en referencia a las autoridades penitenciarias.
Las autoridades desplegaron anillos de seguridad con la Policía Nacional Civil y el Ejército para evitar fugas y proteger a la población civil, mientras evalúan una incursión táctica para liberar al personal retenido.
La ministra de Educación de Guatemala suspendió las clases en todo el país para el lunes, las autoridades de la Ciudad de Guatemala también cancelaron las actividades recreativas y culturales previstas para el domingo.
“En respuesta a las recomendaciones de los expertos en seguridad, he decidido suspender las clases a nivel nacional mañana. En este momento, lo más importante es la seguridad de los estudiantes y los docentes”, afirmó.
No es la primera vez que Guatemala enfrenta una toma de rehenes en centros penitenciarios, aunque esta vez el número de personas retenidas es significativamente mayor que en incidentes anteriores.
Con EFE, Reuters y medios locales
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