Tras una disputa sobre gasto militar, el ministro de Defensa británico, John Healey, dimitió este jueves.
Healey acusó al primer ministro británico, Keir Starmer, de no comprometer los recursos gubernamentales necesarios para defender al país.
La inesperada dimisión, acompañada de una dura carta pública, representa otro desafío para el liderazgo de Starmer.
"No has podido, y el Tesoro no ha querido, comprometer los recursos que la nación necesita para defender el país en este momento de crecientes amenazas", escribió Healey en su carta de renuncia a Starmer.

El trasfondo de la renuncia es el retraso del Plan de Inversión en Defensa del Reino Unido, pendiente desde 2025, tras meses de negociaciones entre los ministerios de Defensa y Finanzas sobre cómo responder a las crecientes demandas para aumentar el gasto militar.
El plan de defensa, que Starmer dijo sería publicado antes de una cumbre de la OTAN que comienza el 7 de julio, busca garantizar que las Fuerzas Armadas pasen a un estado de “preparación para el combate”.
“El acuerdo financiero de tu Plan de Inversión en Defensa, que recibí completo por primera vez el lunes por la tarde de esta semana, queda muy por debajo de lo que se requiere para la defensa y para el país en este momento peligroso”, dijo Healey.
El retraso ha generado malestar en la industria de defensa británica, que afirma que no puede invertir en programas de largo plazo para la seguridad del país en un momento de fuerte volatilidad geopolítica y de replanteamiento del papel de Estados Unidos como garante de la seguridad europea.

La renuncia de John Healey se produce mientras Starmer lucha por mantenerse en el poder, después de que Wes Streeting dimitiera como ministro de Sanidad en mayo, y ahora que Andy Burnham intenta regresar a la primera línea política para lanzar una candidatura al liderazgo.
El secretario de Estado para las Fuerzas Armadas también dimite
Horas después de la renuncia de Healey, el secretario de Estado británico para las Fuerzas Armadas, Alistair Carns, anunció también su dimisión.
En una carta dirigida a Starmer, Carns aseguró que su decisión era el resultado de desacuerdos con el Gobierno sobre la escala de las "amenazas" que el país enfrenta y porque ha quedado en evidencia que el cambio que ha tratado de impulsar desde su puesto "no va a llegar".
Carns, que dio el salto a la política tras una larga carrera en como militar, tanto en la Marina o formando parte de operativos en países como Afganistán, aseguró que el Reino Unido estaba quedando atrás a la hora de prepararse para un conflicto, mientras sus enemigos ya estaban armándose para una futura guerra.
"Debemos a quienes sirven al Reino Unido el equipo para hacer el trabajo y la lealtad para apoyarlos cuando esté hecho. Estamos fallando en ambos. He pasado todo mi tiempo en el Gobierno defendiendo ese argumento. El Número 10 no escucha, así que estoy renunciando como ministro de las Fuerzas Armadas", sostuvo Carns en la red X al publicar su renuncia.
Con Reuters y EFE
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