La península ibérica ha vuelto a quedar a merced de los elementos por segunda semana consecutiva. Luego de que el área del Mediterráneo fuera azotada el 31 de enero por la tormenta Kristin, un ciclón extratropical con vientos de más de 200 kilómetros por hora, ahora es el turno de Leonardo.
La tormenta está causando inundaciones en Portugal, España y Marruecos, ha dejado cuatro víctimas mortales y más de 100.000 evacuados entre los tres países, y está poniendo en peligro el balotaje de las elecciones presidenciales en el primero de ellos, que está previsto para el 8 de febrero.
Tres mujeres fallecieron el 4 de febrero en la localidad de Beni Arous, en la provincia de Larache, en el noroeste de Marruecos, cuando su casa se derrumbó como consecuencia de los deslizamientos de tierra que han afectado a todo el país, y que han obligado a las autoridades a desalojar a más de 108.000 personas que habitan en zonas inundables.
El mismo día, un hombre de 60 años perdió la vida en Serpa, Portugal, cerca de la frontera con Huelva (España), cuando su auto quedó sumergido por la crecida del río Guadiana, mientras varias rutas de trenes suspendían su operación como consecuencia de la borrasca.
El 5 de febrero, una mujer desapareció en Málaga arrastrada por la fuerte corriente del río Turvilla mientras intentaba salvar a su perro. "Pasamos toda la tarde y la noche de ayer buscando. Encontramos al perro, pero no a ella", detalló el jefe de bomberos de la ciudad, Manuel Marmolejo, en declaraciones a la televisión española.
En Andalucía, unas 3.500 personas han sido evacuadas y hasta el 4 de febrero había 52 carreteras y más de 80 caminos secundarios cortados por deslizamientos de tierra.
En la encrucijada electoral
La contingencia encuentra a Portugal en plena contienda electoral, con el balotaje de los comicios presidenciales entre el ultraderechista André Ventura y el socialista António José Seguro previsto para el 8 de febrero.
Ventura solicitó la suspensión de la jornada de votación, con el argumento de que no están dadas las condiciones para acudir a las urnas, pero su solicitud no fue aceptada por la autoridad electoral.
"Francamente, creo que no estamos en condiciones de tener elecciones", afirmó Ventura. "No se puede obligar a personas que están sin techo, sin alimentación y angustiadas a votar en este momento. Votar es un deber, pero podemos prescindir (de él) una semana", agregó.
Al menos tres localidades, Arruda do Vinhos, Alcácer do Sal y Golegã, tomaron ya la decisión de aplazar una semana las elecciones, con sus respectivos ayuntamientos informando que suspenden la jornada hasta el 15 de febrero.
La Comisión Nacional Electoral (CNE) validó la facultad de las municipalidades de postergar los comicios en los centros donde no estén dadas las condiciones de funcionamiento, seguridad y acceso, pero descartó acceder a un aplazamiento general.
La CNE explicó que no es posible un retraso nacional y que a pesar de la declaración de “estado de calamidad” por parte del Gobierno, los eventos meteorológicos "no constituyen por sí solos fundamento suficiente para un retraso de la votación a nivel de concejo o de distrito".
La autoridad electoral también confirmó que ofrecerá los escrutinios a la hora prevista originalmente, las 20:00 GMT del 8 de febrero, aun cuando queden pendientes los procesos en varias localidades.
El presidente Marcelo Rebelo de Sousa había dicho previamente que no descartaba retrasar por una semana la jornada electoral en ciudades particularmente afectadas, y puso como ejemplo Alcácer do Sal, en el distrito de Setúbal, donde se produjo la única muerte confirmada en el país.
"Cada ayuntamiento es un caso, pero es evidente que hay situaciones extremas como esta. La alcaldesa (de Alcácer do Sal) lo decidirá en el momento adecuado, pero probablemente tendrá en cuenta lo que se está viviendo y entenderá que lo más prudente es tomar una decisión que permita usar lo que está en la ley", precisó Rebelo de Sousa.
El presidente canceló la visita oficial que tenía previsto realizar a España el 6 de febrero, una decisión que tomó en acuerdo con el rey Felipe VI, con el que se comunicó telefónicamente.
Es la segunda vez que aplaza el encuentro, luego de que en diciembre se viera obligado a suspenderlo debido a una operación de emergencia a la que debió someterse, para atender complicaciones por una hernia.
Daños en Portugal
El ministro portugués de Economía, Manuel Castro Almeida, reveló este 5 de febrero que el país ya se enfrentaba a daños por el orden de los 4.700 millones de dólares, como consecuencia de la tormenta Kristin el 31 de enero, que dejó seis víctimas mortales en el país.
Castro Almeida explicó que la cifra corresponde solo a la reconstrucción de infraestructuras dañadas, y no a otro tipo de gastos derivados, como la paralización de industrias.
"Será un shock muy significativo para la economía”, reconoció el ministro, quien explicó que "varios empresarios planean construir fábricas completamente nuevas porque las actuales son completamente inutilizables, lo que significa que la recuperación podría tardar varios meses".
Los salarios de los trabajadores afectados por la inoperatividad en sus fuentes de empleos estarán garantizados por hasta 2760 euros al mes (3250 dólares), 80% de los cuales serán aportados por el Seguro Social.
El Gobierno de Rebelo de Sousa aprobó el 1 de febrero un paquete de préstamos e incentivos de más de 2900 millones de dólares para impulsar la reconstrucción de viviendas y empresas.
Pero es un panorama en evolución, porque la agencia meteorológica estatal Aemet pronostica otra tormenta más que se encadenará con Kristin y Leonardo, Marta, prevista precisamente para el fin de semana electoral.
Con EFE, Reuters y EFE
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