Si hay algo que caracteriza la mini reforma o la reforma  gradual que  acaba  de enviar el Poder Ejecutivo al Congreso,  es lo que el Fondo Monetario Internacional  llama una política fiscal prudente.

En el mes  de noviembre del presente año,  se cumplirán 14 años, que el Estado dominicano, la sociedad dominicana no  asiste a una reforma, ni fiscal ni  tributaria. Por  eso  es extraño que la   irresponsabilidad política señale la advertencia “que el pueblo  dominicano no está  en condiciones de asumir mayores  cargas  tributarias en medio del aumento del costo de la vida”.

Es una mini reforma cuya  esencia  nodal  es el marco  de  gradualidad, tomando en cuenta  todos los intereses  que cohabitan en la sociedad, con énfasis fundamental en la crisis que atolondra  al mundo. Para el 2026, los organismos internacionales vaticinaban que Republica dominicana iba a crecer 4.5%, del PIB. La irrupción el 28 de febrero del cursante año, de la guerra  de Estados Unidos e Israel, contra Irán, trastocaría al planeta tierra.

El contexto con todos los matices e historia está ahí: Una gran incertidumbre y volatilidad acogotan al planeta tierra. Turbulencia, oscuridad, cuasi tinieblas, embargan al mundo en que vivimos. El pesimismo y el optimismo, primos gemelos, nos  abruman; en el tiempo en que la  esperanza se ha eclipsado y es lo que verdaderamente constituye el hálito, de que la humanidad triunfará, porque la  esperanza, como dice Byung-Chul Han en su obra El Espíritu  de la Esperanza:La esperanza  nos hace creer en el futuro. El miedo, en cambio, nos hace perder toda muestra fe y resta crédito a la  realidad”.

La esperanza, en medio  de la negatividad, es que  la sociedad dominicana saldrá victoriosa del vaivén de los  factores exógenos que hoy nos pretenden atrapar. Mirar con pesimismo, el futuro, no solo no tiene sentido, sino, que no debe tener la más mínima  cabida, para aquellos que tratan de reiterar el pasado, para un mundo totalmente diferente. El pasado brumoso está ahí, como un ritmo en el presente:

En el 2004, luego  de la crisis financiera  de los tres  bancos, a un mes  de juramentarse  en el solio presidencial, el Dr. Leonel Fernández, realizó una reforma tributaria, mediante la Ley 288-04, que llevaría el ITEBIS de 12 a 16. En el 2005, realizaría otra  reforma  tributaria, mediante la Ley 557-05. Al otro año, 2006, realizaron la llamada Rectificación Tributaria, que se llevaría a cabo mediante la Ley 495-06. En el 2009. En el 2011, con la Ley 139-11. 5 Reformas fueron realizadas, en apenas 8 años. Cabe  destacar, que en el 2012, se llevó a cabo el déficit fiscal más grande de la historia económica, de La Cuarta República, sin que hubiese crisis  económica, ni interna ni  externa: Un déficit de 6.7% del PIB.

Danilo Medina, realizó  una Reforma Tributaria, en el  mes  de noviembre del 2012. Una reforma, que se envió al Congreso en el mes  de octubre de este año y se aprobó en el Congreso 14 días después. Se llevó el ITEBIS de 16 a18 y se generalizó el aumento  de los bienes y servicios. El mejor momento, para una  reforma fiscal integral, como lo contempla la Ley de Estrategia Nacional de Desarrollo, lo sería en el 2016, cuando el Presidente Medina fue  ratificado por la población con un 61.7%, de los votos emitidos y donde no había crisis económica nacional ni internacional..

Estamos  en presencia  de una crisis, desde una visión  responsable, con compromiso, se  trata  de  responder  de manera activa y proactiva, no  reactiva. Esta  respuesta, que  es la mini  reforma o reforma gradual, es la respuesta ante factores que no controlamos, que independientemente de que se  termine la  guerra hoy, como ha prometido el presidente Donald Trump, los  efectos colaterales  de la misma gravitarán en el mundo de manera negativa, alrededor de 3 a 5  años.  Lo importante es cómo  el Estado logra un poquito más ingresos, para neutralizar  y mitigar la crisis. En Europa, el costo de los combustibles ha aumentado 56%; en Estados Unidos 46% y en América Latina, alrededor  de un 38%. En nuestro país: 16%.

Es tiempo  de  descartar y  de  reinventarnos, pero, sin espacio para la politiquería. Todos los  sectores, por primera vez y sin dominación hegemónica, apuntalan  a un apoyo sin parangón a esta Reforma gradual. La politiquería tradicional, debemos dejarla atrás, y seguir la marcha de los terribles momentos que vive el mundo hoy día.

Cándido Mercedes

Sociólogo

Sociologo. Experto en Gerencia. Especialidad en Gestion del Talento Humano; Desarrollo Organizacional y Gerencia Social y Sociología Organizacional. Consultor e Instructor Organizacional. Catedrático universitario.

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