La semana 38 del año comienza con el presidente Luis Abinader instalando literalmente su despacho en Santiago de los Caballeros. Así es, este lunes 14 de septiembre se cumplen 163 años de que el gobierno restaurador eligiera esa misma ciudad como capital de las operaciones militares, políticas y administrativas de la República en armas; pues tras el triunfo en la Batalla de Santiago, los restauradores convirtieron al Cibao en el corazón de la nación.
El presidente Abinader repite ese gesto con agenda de trabajo, no con protocolo, y le da a esta semana una carga simbólica que vale la pena seguir con atención. La agenda es concreta: inauguración de la carretera de Las Espinas en Moca —5.8 kilómetros que mejoran la conectividad de Espaillat—, apertura de la escuela El Guano en Santiago, visita de supervisión a la ampliación del Aeropuerto Internacional del Cibao, y recorridos por las obras de alcantarillado y plantas de tratamiento en Licey al Medio y Mao. En Valverde, además, el mandatario revisará el avance del Hospital Traumatológico de Mao, una infraestructura de salud que la provincia espera desde hace años.
Las reuniones con alcaldes y sectores productivos de Espaillat, Santiago y Valverde completan el panorama. Tres días, tres provincias, una señal de que el gobierno quiere mostrar gestión fuera de la capital en una semana de alto contenido histórico. Esta intensa agenda debe traducirse en compromisos con fecha y presupuesto, o si queda en el registro fotográfico. Los cibaeños lo sabrán antes del viernes.
Mientras el presidente recorre el norte, Santo Domingo continúa buscando respuestas, expectante.
La primera es política. Los movimientos internos en los partidos, tanto en el oficialismo como en la oposición, acumulan tensiones que podrían escalar en los próximos meses. No hay una crisis declarada, pero el termómetro sube. La semana 38 puede ser el momento en que algunas de esas tensiones encuentren cauce o se enquisten.
La segunda es tecnológica. El programa RD Inteligente avanza sobre una infraestructura educativa y digital que en muchas provincias sigue siendo insuficiente. El entusiasmo con el que se presentó la iniciativa no resuelve la brecha de conectividad en las escuelas rurales ni la formación docente para sostenerla. El éxito del programa depende de decisiones que todavía no se han tomado en público.
La tercera es la más silenciosa. El simulacro nacional de desastres fue un paso positivo, pero los resultados no se han presentado. Sin datos públicos sobre qué funcionó y qué falló, la preparación real de las comunidades sigue siendo una incógnita. Los simulacros valen lo que vale su evaluación posterior. Esa evaluación está pendiente.
La coincidencia entre la agenda presidencial y el aniversario restaurador no es casual ni irrelevante. Gobernar desde Santiago en esta fecha específica es un acto de comunicación política con historia detrás. Pero el simbolismo tiene fecha de vencimiento corta: lo que quede de esta semana en las provincias de Espaillat, Valverde y Santiago, en obras terminadas, en acuerdos firmados, en respuestas concretas a los alcaldes, es lo que va a medir si el gesto tuvo sustancia.
La semana 38 del 2026 tiene todos los ingredientes para ser recordada o para disolverse en el calendario. Eso lo decide la gestión, no la efeméride.
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