Un video estremecedor circuló sin filtros por redes sociales y medios de comunicación: una profesora maltratando a una niña de dos años en el centro preescolar Little Steps de Santo Domingo Este.
La mujer fue arrestada. La directora del centro lamentó lo ocurrido y prometió colaborar con las autoridades. Pero en el camino, algo más se rompió: la dignidad de esa niña fue expuesta ante millones de ojos, y periodistas que intentaban hacer su trabajo fueron amenazados con un arma por un agente policial, agresiones que el Colegio Dominicano de Periodistas condenó enérgicamente.
Este caso nos obliga a detenernos. No solo como sociedad, sino especialmente como profesionales de la comunicación. Porque informar sobre maltrato infantil no es simplemente contar lo que pasó: es decidir, con cada palabra y cada imagen, si protegemos o revictimizamos a quien ya fue dañado.
Antes de publicar cualquier información sobre un caso de maltrato infantil, la primera pregunta no debe ser "¿esto genera clics?" sino "¿qué consecuencias tendrá este material en la vida de este niño o esta niña?". El interés superior de la infancia, consagrado en la Convención sobre los Derechos del Niño y en la Ley 136-03 dominicana, es un principio jurídico vinculante, no una sugerencia editorial. La protección del bienestar de la víctima debe estar por encima de la inmediatez, de la exclusiva y del rating.
En el caso de Little Steps, el rostro de la niña de dos años fue difundido sin censura en decenas de plataformas. CONANI tuvo que emitir un comunicado pidiendo expresamente que se retiraran esas imágenes. Que una institución del Estado tenga que recordarle a los medios algo tan elemental es, en sí mismo, un fracaso colectivo.
La regla es clara y no admite matices: nunca se debe revelar la identidad, la imagen ni datos del entorno —centro educativo, barrio, etnia— que permitan identificar a una víctima menor de edad. Ni siquiera cuando los tutores legales dan su consentimiento. El periodista tiene la obligación de ejercer un juicio profesional independiente, porque la exposición mediática puede perseguir a esa niña o ese niño durante toda su vida.
Pixelar un rostro no es suficiente si al mismo tiempo se nombra el centro, se muestra la fachada, se identifica el sector y se dan detalles que cualquier vecino puede usar para señalar a la familia. La protección de la identidad es integral o no es protección.
El caso de la niña maltrata deja otro factor que el oficio periodístico debe cuidar: la velocidad de las redes sociales impone una presión brutal, pero el periodismo no puede rendirse ante ella. Antes de publicar, es imperativo confirmar los hechos con fuentes institucionales diversas: Ministerio Público, CONANI, MINERD, la Policía Nacional. La difusión de rumores no verificados o de versiones parciales puede causar daños irreparables a los implicados, disuadir futuras denuncias y generar una desprotección real de la infancia.
Un video viral no es, por sí solo, toda la verdad. Es un fragmento. El periodismo responsable contextualiza, contrasta y completa.
Además, el maltrato infantil no ocurre en el vacío. Detrás de cada caso hay factores sociales, económicos, institucionales y culturales que lo hacen posible. El periodismo debe ir más allá del suceso puntual y preguntarse:
- ¿Qué supervisión tienen los centros preescolares privados?
- ¿Cuántos inspectores del MINERD hay para la cantidad de centros que operan?
- ¿Qué protocolos existen y por qué fallaron?
- ¿Cuál es la formación exigida a quienes cuidan niños y niñas?
Tratar la noticia como un hecho aislado —una "mala profesora" en un centro específico, que no es justificable, claro está— impide que la sociedad identifique las fallas sistémicas y las señales de alerta. El periodismo que solo narra el horror sin explicar sus raíces no informa: alarma.
Uno de los errores más persistentes en la cobertura mediática es tratar a la infancia como un ente pasivo, como "objetos de protección" sin voz ni agencia. Los niños y las niñas son sujetos de pleno derecho, con capacidad de expresar su opinión según su madurez. Incorporarlos como fuentes activas —cuando las circunstancias lo permiten y con los resguardos adecuados— enriquece la cobertura y dignifica su condición.
Esto no significa, bajo ninguna circunstancia, exponerlos ante cámaras para "la foto" del momento. Significa escucharlos con respeto y reflejar su perspectiva con responsabilidad.
También, este es un ejercicio de las palabras, que importan. El lenguaje construye realidades. Es preferible hablar de "niños", "niñas", "adolescentes" o "infancia" antes que de "menores", un término que en el imaginario colectivo suele asociarse con contextos de delincuencia o victimización extrema. Las palabras que elegimos determinan cómo la sociedad percibe a la infancia.
En ese tenor, la cobertura periodística debe reflejar la realidad multicultural y diversa de la infancia dominicana sin reforzar estereotipos. Recalcar la nacionalidad, la etnia o la condición socioeconómica de los implicados cuando no es estrictamente necesario para comprender el hecho es un acto de estigmatización que el periodismo ético debe rechazar.
El maltrato infantil atraviesa todas las clases sociales, todas las nacionalidades y todos los territorios. Presentarlo como un fenómeno asociado a un grupo específico es una distorsión que desinforma y discrimina.
¿Y qué pasará mañana con este caso? En el seguimiento: donde se mide el verdadero compromiso periodístico. En Acento sabemos que la prueba más exigente del periodismo responsable es esta: ¿qué pasa después del titular? El compromiso con la infancia no termina cuando el caso deja de ser tendencia. ¿Se dictó medida de coerción? ¿El centro fue sancionado? ¿Se implementaron nuevos protocolos? ¿La niña recibe acompañamiento psicológico?
Amigo lector, amigo lectora, profesionales del periodismo que nos leen, desde este espacio editorial hacemos un llamado a todos los medios de comunicación dominicanos, a los creadores de contenido digital y a cada ciudadano que comparte información en redes sociales: la protección de la infancia es una responsabilidad compartida que empieza por cómo contamos sus historias.
No se puede condenar el maltrato infantil en un titular y perpetuarlo en la práctica periodística. No se puede exigir justicia para una niña de dos años mientras se difunde su rostro sin consentimiento ni pudor. No se puede reclamar el derecho a informar —un derecho que defendemos con firmeza, especialmente cuando periodistas son agredidos por ejercerlo— sin asumir la responsabilidad que ese derecho conlleva, por eso expresamos total solidaridad con las mujeres periodistas maltratadas ayer por miembros de la Policía Nacional.
Informar sobre maltrato infantil es un acto de servicio público. Hacerlo mal es un acto de violencia adicional. La elección, cada vez que se presenta un caso como el de Little Steps, está en nuestras manos.
Para desarrollar este editorial revisamos estas importantes guías, las compartimos para expandir la conversación:
- Declaración de los Derechos del Niño de las Naciones Unidas: http://www.un.org/es
- Código Deontológico de la Federación de Asociaciones de la Prensa de España (FAPE): http://www.fape.es/codigo-deontologico.htm.
- Código ético periodístico para la infancia vulnerable de Aldeas Infantiles: https://cms.aldeasinfantiles.es/uploads/2018/04/codigo-etico-periodistico.pdf.
- Infancia y medios de comunicación. Recomendaciones para el tratamiento de la infancia: https://www.observatoriodelainfancia.es/ficherosoia/documentos/3670_d_infancia-medios-castellano.pdf.
- Principios éticos para informar acerca de la infancia (UNICEF): https://www.unicef.org/panama/spanish/principios.pdf.
- Comunicación, infancia y adolescencia: guía para periodistas (UNICEF): https://www.unicef.org/argentina/informes/comunicaci%C3%B3n-infancia-y-adolescencia-gu%C3%ADa-para-periodistas.
- Sugerencias para periodistas al abordar noticias sobre violencia filio-parental: http://www.sevifip.org/index.php/2013-10-26-21-53-45/publicaciones/18-sugerencias-para-periodistas-al-abordar-temas-de-vfp/file.
- Cuaderno recopilatorio de legislación relativa a menores de edad: https://www.asturias.es/Asturias/descargas/PDF_TEMAS/Asuntos%20Sociales/normativa/cuadernos_menores_edad.pdf.
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