La bolsa de Nueva York terminó mixta este martes, con los inversores nerviosos en vísperas del anuncio previsto por parte del presidente estadounidense, Donald Trump, de aranceles "recíprocos" contra sus socios comerciales.
El índice Dow Jones terminó cerca del equilibrio (-0,03%), mientras que el tecnológico Nasdaq ganó un 0,87% y el ampliado S&P 500 avanzó un 0,38%.
El presidente Donald Trump se dispone a lanzar el miércoles la madre de todas las batallas comerciales, con nuevos aranceles que se supone marcarán el comienzo de una "era dorada" para Estados Unidos, pero cuyo desenlace es incierto para la economía global.
Según su portavoz Karoline Leavitt, el presidente estadounidense terminó este martes de "pulir" su proyecto, cuyo contenido y alcance siguen siendo un misterio.
"A partir de mañana se acabaron los días en los que se estafa a Estados Unidos", sostuvo Leavitt en rueda de prensa.
Añadió que los aranceles "se harán efectivos inmediatamente" una vez que se anuncia el miércoles, "Día de la Liberación" según Donald Trump, durante una ceremonia a las 16H00 (20H00 GMT) en la Casa Blanca.
Es decir, justo después del cierre de la Bolsa de Nueva York, que ya ha comenzado a oscilar como otros mercados bursátiles del mundo.
El gobierno estadounidense no ha hecho comentarios sobre las informaciones publicadas por la prensa local que sugieren un arancel único del 20% sobre todas las importaciones.
Hasta ahora amenazaba con que fueran "recíprocos", o sea que Washington igualara dólar por dólar los impuestos a los bienes estadounidenses en el extranjero.
– Benévolo –
Trump suele cultivar la incertidumbre y desestabilizar con cambios de último minuto.
"Vamos a ser muy amables", aseguró el lunes, después de haber acusado durante semanas a países extranjeros de "estafar" a Estados Unidos.
Sus socios intentan preparar con discursos firmes, pero dejan abierta la puerta al diálogo y hacen gestos de apaciguamiento.
El nuevo primer ministro de Canadá, Mark Carney, ha asegurado que su país reflexionará antes de responder a las "medidas injustificadas del gobierno estadounidense".
"No queremos necesariamente tomar medidas de represalia", pero "tenemos un plan sólido para hacerlo si es necesario", advirtió la jefa de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.
En Taiwán, el ministro de Asuntos Económicos, Kuo Jyh-huei, dijo: "Nuestras contramedidas han sido evaluadas y analizadas. Por ejemplo, cómo reaccionaríamos a un arancel del 10%" o "del 25%".
– ¿Habrá excepciones? –
Algunas confianzas en obtener exenciones, como Vietnam, que ofrecen reducir sus aranceles aduaneros sobre una serie de productos.
Japón ha anunciado la creación de 1.000 "ventanillas de consulta" para ayudar a las empresas al tiempo que intenta conseguir un trato indulgente.
El Reino Unido busca asimismo "un acuerdo económico", declaró el martes el primer ministro británico, Keir Starmer.
Los ataques de Washington al libre comercio empujan a países a realizar acercamientos estratégicos.
Durante el fin de semana, China, Japón y Corea del Sur anunciaron su intención de "acelerar" sus negociaciones para un acuerdo de libre comercio. Y altos cargos europeos pidieron fortalecer los lazos entre la Unión Europea (UE) y Canadá.
– Varita mágica –
Pero el republicano no puede permitirse dar marcha atrás después de haber vendido las tarifas aduaneras como una especie de varita mágica capaz de reindustrializar Estados Unidos, reequilibrar la balanza comercial y eliminar el déficit fiscal.
Fascinado por el proteccionismo que prevalecía en Estados Unidos a finales del siglo XIX y principios del XX, Donald Trump, elegido con la promesa de reducir el costo de vida, hasta ahora ha minimizado en general los temores de un aumento de la inflación o una caída de las bolsas por estas medidas.
Los analistas de Goldman Sachs han destacado en una nota los peligros económicos vinculados a una avalancha de aranceles, que tendría el mismo impacto negativo que una subida de impuestos sobre el consumo y el poder adquisitivo.
Desde que en enero regresó a la Casa Blanca, Trump ha aumentado los aranceles a productos procedentes de China, una parte de los de México y Canadá, sus socios en el Tratado de Libre Comercio de América del Norte (T-MEC), y sobre el acero y el aluminio, independientemente de su origen.
El jueves a las 04H01 GMT, Washington también prevé imponer un arancel adicional del 25% a los automóviles y componentes fabricados en el extranjero.
Teóricamente habrá una excepción: los vehículos ensamblados en México o Canadá estarán sujetos a un impuesto del 25% solo sobre la parte de piezas sueltas que no proceden de Estados Unidos.
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