Una eventual restricción de las exportaciones de diésel de Estados Unidos podría obligar a República Dominicana a buscar proveedores alternativos o adquirir el combustible a precios más elevados en el mercado internacional, advirtió el economista Miguel Collado Di Franco, vicepresidente ejecutivo del Centro Regional de Estrategias Económicas Sostenibles (CREES).
Collado Di Franco consideró que la posibilidad de limitar las exportaciones estadounidenses debe analizarse como un escenario todavía sujeto a decisiones de política energética, y señaló que la medida estaría vinculada a la presión de Washington para que Europa libere reservas de diésel.
Este viernes, países del G7 acordaron liberar hasta 100 millones de barriles de petróleo y productos derivados de sus reservas para contribuir a aliviar la presión sobre los precios internacionales. La medida incluye una cantidad importante de diésel y se produce en medio de la presión de Estados Unidos para aumentar la oferta disponible.
Para República Dominicana, explicó el economista, una eventual reducción de las exportaciones estadounidenses implicaría buscar fuentes alternativas de suministro.
“República Dominicana necesitaría, como todos los demás países, buscar fuentes alternativas”, planteó Collado Di Franco. Agregó que el país podría verse obligado a comprar el combustible más caro en el mercado spot o establecer nuevos contratos con proveedores de otros países, algo que, según indicó, podría resultar difícil en el corto plazo.
El aumento del gasoil tendría efectos en varios sectores
Collado Di Franco señaló que un incremento del precio del diésel tendría efectos sobre diferentes actividades económicas debido al uso de este combustible en el transporte, la producción agrícola y la generación eléctrica.
“Esto afecta a todo: transporte, producción agrícola, generación eléctrica”, sostuvo.
A su juicio, un mayor costo del gasoil se trasladaría a los precios de bienes y servicios, tanto de producción nacional como de productos importados.
El economista también se refirió al impacto que tendría un escenario prolongado de combustibles caros sobre las cuentas públicas.
Según su estimación, este año el Estado podría destinar alrededor de RD$ 50,000 millones a subsidios a los combustibles, un monto que considera difícil de mantener.
Collado Di Franco planteó que, ante un escenario de precios internacionales elevados, el Gobierno debería reducir gradualmente el gasto destinado a subsidiar los combustibles y permitir que una mayor parte de las variaciones internacionales se refleje en los precios que pagan los consumidores.
“Ser responsable fiscalmente implica no aumentar tanto los subsidios, comunicar mejor, pero también reducir el gasto del Gobierno”, sostuvo.
El economista señaló que una política de este tipo permitiría reducir la presión sobre las cuentas públicas y, al mismo tiempo, enviar señales a hogares y empresas sobre la necesidad de ahorrar combustible o buscar alternativas.
Advierte sobre presión fiscal
El economista también vinculó el debate sobre los subsidios a la situación de las finanzas públicas y al gasto del Gobierno.
Recordó que el proyecto de Presupuesto General del Estado para 2027 contempla un déficit fiscal equivalente al 3.4 % del producto interno bruto (PIB). El proyecto presentado por el Poder Ejecutivo estima ingresos por RD$ 1,510,574.5 millones y un resultado financiero negativo de RD$ 327,281.5 millones.
Collado Di Franco sostuvo que, si aumentan las necesidades de subsidios y el Gobierno mantiene otros compromisos de gasto, podría recurrir en mayor medida al endeudamiento público.
También señaló que la Ley 30-26, sobre medidas procrecimiento económico, simplificación fiscal y mitigación de la crisis internacional, introdujo cambios tributarios durante 2026. La legislación fue promulgada en junio de este año.
En ese contexto, el economista llamó a mantener una política de mayor prudencia fiscal y a reducir el gasto público ante un escenario internacional de mayores costos de financiamiento.
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