La iniciativa que busca facilitar la primera emisión de un bono azul en República Dominicana se encuentra todavía en una fase inicial de estructuración, con el Banco BHD como entidad seleccionada para recibir asistencia técnica del Instituto Global para el Crecimiento Verde (GGGI, por sus siglas en inglés).

El proceso forma parte de BLUECAR, una iniciativa impulsada con participación del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales y apoyo técnico de GGGI para facilitar el acceso a financiamiento destinado a proyectos vinculados con la economía azul.

Aunque en el anuncio de la iniciativa se estableció como meta movilizar US$ 100 millones, esos recursos no constituyen un financiamiento que GGGI o el Ministerio de Medio Ambiente hayan entregado o tengan disponible para desembolsar.

La cifra corresponde a la meta de movilización de recursos mediante una eventual emisión de un bono azul, cuya concreción dependerá de la identificación de proyectos elegibles, las condiciones del mercado y el interés de los inversionistas.

Asistencia técnica para identificar proyectos

Anniette Cohn-Lois Eusebio, oficial sénior de Finanzas e Inversión Sostenibles del GGGI, explicó a Acento que la asistencia técnica comienza con el análisis del portafolio de la entidad financiera seleccionada.

El propósito es identificar cuáles de los proyectos  podrían cumplir con los criterios para ser considerados dentro de un bono azul.

“Lo que nosotros hacemos es dar una asistencia técnica con el objetivo de apoyar a la movilización de esos recursos a través de la emisión de un bono”, explicó Cohn-Lois Eusebio.

La asistencia también contempla identificar un proyecto insignia al que se le realizará un estudio de prefactibilidad, con el objetivo de determinar si reúne las condiciones necesarias para ser financiado.

La eventual emisión estaría a cargo de BHD y podría alcanzar al menos US$ 100 millones, de acuerdo con la expectativa planteada.

Cohn-Lois Eusebio enfatizó que GGGI no entrega esos recursos directamente. El mecanismo consiste en acompañar técnicamente a la entidad financiera para que pueda estructurar el instrumento y posteriormente acudir al mercado de capitales en busca de inversionistas.

Todavía no hay un proyecto seleccionado

Iván Cruz, director de Mecanismos Financieros y Manejo de Portafolios del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, explicó que el proceso se encuentra en su etapa inicial.

“Primero seleccionamos la entidad, luego identificamos el portafolio, al mismo tiempo que vamos creando el marco de bono”, señaló.

Por el momento, por tanto, no existe un proyecto específico seleccionado para respaldar la eventual emisión.

La siguiente fase será revisar la cartera de BHD y determinar cuáles proyectos podrían ajustarse a los criterios establecidos en el marco del bono azul.

Una vez identificados, se realizará el correspondiente cruce entre los proyectos y los criterios de elegibilidad para determinar cuáles pueden ser financiados mediante el instrumento.

Entre las áreas que podrían formar parte de este tipo de financiamiento están proyectos relacionados con la protección del agua y las costas, la reducción de la contaminación, la resiliencia de activos y actividades que generen ingresos vinculados a la economía azul.

Un marco para determinar en qué se gastará el dinero

La asistencia técnica incluye la elaboración de un marco de bonos azules, que establecerá qué tipo de proyectos pueden ser financiados con los recursos captados.

Cohn-Lois Eusebio explicó que este marco permite definir previamente el destino de los fondos y establecer criterios para que los recursos sean utilizados exclusivamente en actividades consideradas elegibles.

El proceso toma como referencia la Taxonomía Verde de República Dominicana, así como estándares internacionales aplicables a este tipo de instrumentos.

Uno de los objetivos es evitar el llamado greenwashing, es decir, que un instrumento sea presentado como sostenible o azul cuando los proyectos financiados no cumplen realmente con los criterios ambientales establecidos.

“Lo que yo hago no impacta adicionalmente de forma negativa al medio ambiente”, explicó Cohn-Lois Eusebio al referirse a uno de los principios utilizados para evaluar los proyectos.

Una revisión externa antes de la emisión

El proceso también contempla la contratación de una entidad independiente que emitirá una segunda opinión sobre el marco del bono.

Cruz explicó que esta revisión permitirá evaluar si los criterios establecidos cumplen con los estándares requeridos y si los proyectos que eventualmente sean incorporados generan el impacto ambiental esperado.

La finalidad es ofrecer mayor seguridad a los inversionistas respecto a que los recursos captados serán destinados efectivamente a proyectos azules.

De esta forma, la asistencia técnica no se limita a preparar la documentación para una eventual emisión, sino que también busca establecer mecanismos de verificación sobre el uso de los recursos.

Medio Ambiente y Hacienda trabajan en un posible bono azul soberano

De acuerdo con Cruz, el Ministerio de Medio Ambiente trabaja con el Ministerio de Hacienda en la estructuración de un marco de bonos azules.

El funcionario no ofreció detalles sobre una eventual emisión soberana, por lo que todavía no se conocen un monto, calendario o condiciones para una operación de este tipo.

República Dominicana ya tiene experiencia con instrumentos de financiamiento sostenible. En 2024 el Gobierno colocó un bono verde soberano por US$ 750 millones.

Según el Informe de Impacto Ambiental del Bono Verde Soberano, unos US$ 142.5 millones, equivalentes al 19.2 % de los recursos asignados, fueron destinados a proyectos de gestión eficiente y resiliente del agua y las aguas residuales, incluyendo saneamiento, ampliación de alcantarillados y tratamiento de aguas residuales.

EN ESTA NOTA

Katheryn Luna

Editora de Economía

Editora de Economía. Periodista. Comunicadora Social, con maestría en Comunicación Corporativa. Experiencia en temas educativos, salud, turismo, tránsito, transporte, gestión de desechos, agua y economía. Premios AIRD, Funglode, FIL, Indocal, Unicef, Juan Bosch, Raphy Durán y PEL.

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