El Global Risks Report 2026 del Foro Económico Mundial confirma que el sistema económico y financiero internacional ha entrado en una etapa que el propio informe denomina “la era de la competencia”. Un mundo caracterizado por la confrontación geoeconómica, la fragmentación del comercio, el debilitamiento del multilateralismo y la superposición de riesgos económicos, tecnológicos, sociales y geopolíticos. No se trata de riesgos hipotéticos ni de escenarios lejanos: más del 50 % de los líderes globales encuestados anticipan un entorno turbulento o abiertamente tormentoso en los próximos dos años
Para la banca dominicana, este contexto exige una lectura estratégica que vaya más allá del crecimiento coyuntural del crédito o de la solidez de los indicadores tradicionales. La principal amenaza identificada a corto plazo, la confrontación geoeconómica, implica el uso de sanciones, restricciones comerciales, controles de capital y subsidios estratégicos como instrumentos de poder entre Estados.
Aunque República Dominicana no es un actor central en estas disputas, su sistema financiero está inevitablemente expuesto a sus efectos indirectos: volatilidad cambiaria, disrupciones en cadenas de suministro, presiones inflacionarias importadas y mayor incertidumbre en los flujos de inversión y comercio internacional.
Desde la óptica de la gestión bancaria, el informe subraya que los riesgos económicos, recesión global, inflación persistente, burbujas de activos y elevados niveles de deuda, han escalado posiciones de forma acelerada en el corto plazo.
Esto obliga a los bancos dominicanos a reforzar sus modelos de riesgo de crédito, incorporando escenarios de estrés más severos y realistas, particularmente en sectores sensibles al ciclo económico, al comercio exterior y a la energía. La prudencia en la originación, la revisión de concentraciones sectoriales y la gestión activa de provisiones dejan de ser buenas prácticas para convertirse en imperativos estratégicos.
El informe también advierte sobre el crecimiento acelerado de los riesgos tecnológicos, destacando la ciberseguridad, la desinformación y los posibles efectos adversos de la inteligencia artificial. Para la banca, esto no solo implica invertir en infraestructura tecnológica, sino fortalecer el gobierno del riesgo tecnológico, la cultura de seguridad digital y los controles frente a fraudes sofisticados y ataques cibernéticos que pueden escalar rápidamente en un entorno de alta interconexión financiera. La confianza del público activo intangible esencial del sistema bancario es hoy más frágil que nunca.
En el plano social, el reporte identifica la desigualdad como el riesgo más interconectado a nivel global, capaz de amplificar tensiones políticas, deteriorar la estabilidad institucional y erosionar el contrato social.
Para los bancos dominicanos, esto plantea un desafío doble: gestionar el riesgo reputacional y, al mismo tiempo, profundizar su rol en la inclusión financiera, el financiamiento productivo y el apoyo a sectores generadores de empleo. La sostenibilidad ya no es un discurso aspiracional, sino un componente central de la gestión del riesgo a mediano y largo plazo.
Aunque los riesgos ambientales han sido parcialmente relegados en el corto plazo por las urgencias geopolíticas, el informe es claro en que eventos climáticos extremos y el deterioro de los sistemas naturales dominarán el horizonte de la próxima década.
La banca dominicana debe anticiparse incorporando ¨realmente¨ el riesgo climático en sus decisiones crediticias, evaluaciones de garantías, continuidad operativa y financiamiento de infraestructura resiliente.
El mensaje del Global Risks Report 2026 es contundente: la resiliencia financiera ya no depende únicamente de capital, liquidez y rentabilidad, sino de la capacidad de anticipar riesgos interconectados, fortalecer el gobierno corporativo y adoptar una visión integral de la gestión de riesgos. Para la banca dominicana, el reto no es reaccionar cuando la tormenta llegue, sino prepararse ahora para navegar un mundo que, según los propios líderes globales, será más incierto, competitivo y volátil que nunca.
La columna “La Banca Dominicana por Dentro”, es desarrollada por Jesús Geraldo Martínez, en el interés de aportar al fortalecimiento del Sistema Financiero Dominicano desde una perspectiva analítica y práctica orientada a la formación de conocimientos y divulgación de informaciones exclusivas de dicho sector. Para contactar con el autor. Email jesusgeraldomartinez@icloud.com, o seguir a @Jesusgeraldomartinez en Instagram
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