El Banco Central de la República Dominicana (BCRD) avanza en la implementación de una plataforma de pagos instantáneos que reemplazará al actual servicio Pagos al Instante, con miras a un lanzamiento previsto para el primer semestre de 2027. El proyecto, que cuenta con asistencia técnica del Banco Mundial y una empresa sueca como proveedora tecnológica, promete acreditar transferencias en menos de 10 segundos, operar sin interrupciones los 365 días del año e integrar por primera vez a entidades financieras no bancarias en un ecosistema regulado e interoperable, de acuerdo al extenso artículo de Ángel González Tejada, difundido en Página Abierta.
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¿Qué es el Sistema de Gestión de Pagos Instantáneos y por qué el BCRD lo impulsa ahora?
La iniciativa no surge de la nada. Desde 2014, el BCRD opera el servicio de Pagos al Instante a través del sistema de Liquidación Bruta en Tiempo Real (LBTR), que en 2025 procesó 46 millones de pagos, con un crecimiento promedio anual del 46,1% desde su puesta en marcha en 2008. El éxito de esa plataforma, paradójicamente, evidenció sus limitaciones: opera solo entre las 7:00 a.m. y las 11:00 p.m., no integra proveedores no bancarios y su arquitectura no fue diseñada para el volumen y la diversidad de usos que demanda la economía digital actual.
El gobernador del BCRD, Héctor Valdez Albizu, anunció formalmente en noviembre de 2024 el inicio del proceso de adquisición del nuevo sistema. La decisión se enmarca en la Estrategia Nacional de Inclusión Financiera 2022-2030 (ENIF), que fija como meta central cerrar las brechas de acceso a servicios financieros en el país.
El dato que justifica la urgencia es contundente: según el reporte Global Findex del Banco Mundial 2025, apenas el 65% de los adultos dominicanos tiene acceso a servicios financieros formales. Uno de cada tres dominicanos adultos queda fuera del sistema.
¿Cómo funcionará el nuevo sistema y qué cambia para el usuario común?
Para el cliente bancario, la experiencia cotidiana no cambiará radicalmente en su interfaz: seguirá usando la aplicación móvil o la banca en línea de su entidad. La diferencia estará en los detalles que más importan:
- Acreditación en 10 segundos, frente a los varios minutos del sistema actual.
- Disponibilidad 24/7/365, eliminando la ventana nocturna de inactividad.
- Uso de alias en lugar de números de cuenta: el cliente podrá identificarse con su correo electrónico, número de celular o RNC, simplificando el proceso de transferencia y reduciendo errores.
- Reducción de costos en las transferencias de fondos.
¿Qué es el alias y por qué es relevante?
El alias es uno de los cambios más concretos para el usuario final. En lugar de compartir un número de cuenta bancaria —dato sensible que muchos usuarios evitan divulgar—, bastará con proporcionar un correo electrónico o número de teléfono. Este mecanismo, ya probado con éxito en sistemas como el Pix de Brasil y el Sinpe Móvil de Costa Rica, reduce la fricción en las transacciones y facilita la incorporación de usuarios menos familiarizados con la banca tradicional.
¿Quién ganó la licitación y qué experiencia tiene?
Tras una licitación internacional, el BCRD seleccionó a la empresa sueca CMA Small Systems, especializada en soluciones de pagos instantáneos para bancos centrales. La firma tiene implementaciones activas en Paraguay, Azerbaiyán, Mauricio, Moldavia, Serbia, Pakistán, Vietnam y Tayikistán, entre otros países.
La elección de un proveedor con experiencia probada en economías emergentes y en desarrollo —no solo en mercados de alto ingreso— es una señal de que el BCRD priorizó la adaptabilidad del sistema a las condiciones locales sobre el prestigio de marcas más conocidas del sector fintech global.
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El Banco Mundial, por su parte, acompaña el proceso con asistencia técnica en todos los aspectos de la implementación, lo que añade una capa de supervisión externa y estándares internacionales al proyecto.
¿Qué lecciones tomó el BCRD de otros países de la región?
El BCRD no diseñó este sistema en el vacío. Realizó dos foros de pagos instantáneos en los que participaron representantes de los bancos centrales de Brasil, Colombia, Costa Rica y Paraguay, además de especialistas del Banco Mundial. También habilitó un sandbox —un entorno de prueba controlado— para que el propio BCRD y los proveedores de servicios de pago pudieran experimentar con la plataforma antes de su despliegue en producción.
En Latinoamérica, los referentes son claros:
- Brasil con el Pix, que desde su lanzamiento en 2020 se convirtió en el sistema de pagos instantáneos de mayor adopción en la región.
- Colombia con Transfiya.
- Costa Rica con el Sinpe Móvil.
- Paraguay con su sistema de pagos instantáneos, cuya infraestructura fue provista precisamente por CMA Small Systems.
- México con el CoDi/DiMo.
La experiencia regional muestra que los sistemas de pagos instantáneos no solo agilizan transacciones: generan datos financieros que permiten a personas y pequeñas empresas acceder a crédito formal por primera vez.
¿Qué viene después del lanzamiento inicial en 2027?
El despliegue será gradual. La primera fase contempla transferencias entre personas físicas y jurídicas. Luego se habilitarán, de forma progresiva:
- Pagos QR a comercios.
- Pagos de gobierno (impuestos, servicios públicos, transferencias sociales).
- Interoperabilidad de terminales de puntos de venta y cajeros automáticos.
- Iniciación de pagos (equivalente al débito directo digital).
- Pagos transfronterizos, lo que podría tener un impacto significativo en las remesas, uno de los flujos de divisas más importantes para la economía dominicana.
El sistema también contempla mecanismos de protección al usuario, incluyendo reglas para el manejo de reclamaciones, gestión de fraude y mitigación de riesgos, un aspecto crítico en un ecosistema donde la velocidad de las transacciones también acelera la velocidad de las estafas.
Una infraestructura con dos décadas de reformas
El nuevo sistema no es un punto de partida, sino el último eslabón de un proceso de modernización que comenzó entre 2006 y 2013, con el apoyo del Banco Mundial, cuando el BCRD reformó en profundidad el Sistema de Pago y Liquidación de Valores de la República Dominicana (SIPARD) en sus dimensiones legal, operativa y tecnológica.
Desde 2011, el BCRD también opera como gestor institucional del Sistema de Interconexión de Pagos de Centroamérica y República Dominicana (SIPA), que facilita transferencias entre clientes de entidades financieras de Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, Nicaragua y República Dominicana.
El nuevo Sistema de Gestión de Pagos Instantáneos representa, en ese contexto, una apuesta por llevar esa modernización hasta el último kilómetro: el ciudadano que todavía paga en efectivo porque no tiene cuenta bancaria, el comerciante informal que no puede recibir pagos digitales, la pequeña empresa que no existe para el sistema financiero formal.
Si el calendario se cumple, en 2027 la República Dominicana contará con una infraestructura de pagos comparable a la de las economías más avanzadas de la región. El desafío real, como ha demostrado la experiencia latinoamericana, no será técnico sino cultural: convencer a millones de dominicanos de que el sistema funciona, que es seguro y que vale la pena usarlo.
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