Los trabajadores dominicanos que han laborado en otros países iberoamericanos, además de en República Dominicana, pueden conservar y hacer valer sus cotizaciones para acceder a prestaciones de la seguridad social, en particular pensiones, mediante la aplicación del Convenio Multilateral Iberoamericano de Seguridad Social (CMISS).
Este instrumento jurídico coordina los sistemas nacionales de seguridad social de los países firmantes y permite la totalización de los períodos cotizados por una misma persona en distintos Estados, sin crear un régimen nuevo ni sustituir las legislaciones internas. Su objetivo es garantizar el acceso efectivo a prestaciones como pensiones de vejez, invalidez y sobrevivencia, así como las derivadas de accidentes de trabajo y enfermedades.
La Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS) y la Secretaría General Iberoamericana (SEGIB), elevaron el texto del Convenio Multilateral a la VI Conferencia de Ministros y Máximas Autoridades de Seguridad Social, celebrada en Iquique en 2007, la cual lo aprobó por unanimidad y lo elevaron a su vez a los jefes de Estado y de Gobierno en la XVII Cumbre Iberoamericana de Santiago de Chile, en noviembre de 2007, que por unanimidad también lo adoptó.
La relevancia del convenio se evidencia en el contexto de la migración laboral. Durante años, numerosos trabajadores que prestaron servicios en varios países no lograron completar los requisitos exigidos en ninguno de ellos para obtener una pensión, a pesar de haber cotizado durante largos períodos. El CMISS corrige esta situación al permitir que los años trabajados en distintos territorios se sumen para cumplir con las condiciones de acceso a las prestaciones.
Hasta la fecha, el convenio ha sido suscrito por 16 países y se encuentra en aplicación efectiva en 13: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, El Salvador, España, Paraguay, Perú, Portugal, República Dominicana y Uruguay. En estos Estados, los trabajadores migrantes tienen derecho a que se les reconozcan los períodos cotizados en cada uno de ellos.
En el caso de las pensiones, el CMISS establece el principio de proporcionalidad. Cada país reconoce y paga la parte de la prestación correspondiente al tiempo cotizado en su territorio, lo que permite al trabajador recibir un ingreso en la vejez que, de otro modo, no sería posible alcanzar. Este mecanismo tiene un impacto directo en la protección social de los migrantes y en la reducción de situaciones de desamparo en la etapa posterior a la vida laboral.
Para la República Dominicana, país con una diáspora significativa, el convenio reviste especial importancia. Miles de dominicanos han trabajado y cotizado tanto en el territorio nacional como en el exterior, contribuyendo al desarrollo económico de los países de acogida y sosteniendo a numerosas familias en el país mediante el envío de remesas. La aplicación del CMISS garantiza que ese esfuerzo laboral sea reconocido dentro del sistema de seguridad social.
El desarrollo y la implementación del convenio han contado con el acompañamiento técnico y político de la Organización Iberoamericana de Seguridad Social (OISS), entidad con sede en Madrid que ha desempeñado un papel central en la coordinación entre los Estados parte
En un escenario global marcado por el aumento de la movilidad laboral, el CMISS se consolida como una herramienta clave para asegurar que el trabajo realizado dentro y fuera de las fronteras nacionales tenga efectos reales en la protección social de los trabajadores, particularmente en el acceso a una pensión una vez concluida su vida laboral activa.
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