Directivos de la Sociedad Ecológica del Cibao (Soeci) solicitaron al Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales detener un proyecto desarrollado por el Ayuntamiento de Santiago, en el cual se contempla el “encajonamiento” de un cuerpo de agua natural que bordea los sectores Hoya del Caimito, La Española y El Embrujo I.

“Pedimos detener preventivamente las actuaciones que puedan afectar el cauce y su vegetación, mientras se verifican las autorizaciones y se evalúan sus consecuencias ambientales y de seguridad”, manifestaron este martes los directivos y técnicos de la Soeci, representados por su presidente, Henry Abreu.

Los ambientalistas, activistas sociales y dirigentes comunitarios señalaron que no se oponen al proyecto, pero sí a la metodología de tala de árboles y a la propuesta de “encementar” y tapar el arroyo.

En relación con la obra iniciada por el Ayuntamiento en agosto de 2026, sin consultas previas a ningún sector, los integrantes de la Soeci calificaron como un desatino de las autoridades municipales que se contemple la construcción de un parque infantil y un espacio para 90 estacionamientos encima del arroyo.

Es por esta razón que denunciaron que lo que se ha visto hasta ahora del proyecto no se ha hecho con apego a los lineamientos ambientales adecuados y, “lo que es más grave”, denunciaron, la obra se lleva a cabo sin tener autorización de técnicos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales.

“Nuestra posición se apoya en un levantamiento técnico preliminar y en una denuncia dirigida a la autoridad ambiental. El proyecto contempla soterrar un tramo del arroyo para construir estacionamientos y un parque infantil. Una obra de esta naturaleza requiere evaluar cómo afectaría el curso del agua, la biodiversidad y la seguridad de las familias”, denunciaron los miembros de la Soeci en Santiago.

En ese sentido, Henry Abreu dijo que los técnicos de la institución ecológica hicieron un levantamiento que abarcó unos 420 metros lineales y una franja de bosque ribereño de unos 12,800 metros cuadrados.

“Allí hay peces, aves asociadas al agua y a las riberas, insectos y otros invertebrados, junto con árboles, palmas y bambúes que ofrecen alimento y refugio a la fauna”, manifestaron.

Abreu dijo que estos hallazgos muestran que el arroyo conserva funciones como hábitat, a pesar de las presiones ambientales que enfrenta por quedar atrapado en medio de la expansión urbana y los intereses particulares de los vecinos.

Los ambientalistas argumentaron que todo proyecto de recuperación de una zona como esta debe atender las descargas de aguas residuales y los desechos sólidos, sin obviar la preservación del cauce y su entorno, es decir, la flora y la fauna.

“El soterramiento sustituye el lecho natural, reduce la entrada de luz, dificulta el desplazamiento de organismos acuáticos y provoca pérdida de vegetación. La construcción de parqueos aumentará las superficies impermeables y favorecerá el arrastre de aceites, grasas y sedimentos hacia el arroyo”, consideraron los activistas sociales.

También valoraron que cubrir una cañada no garantiza eliminar las inundaciones y aseguraron que, antes de ubicar juegos infantiles o estacionamientos, deben realizarse estudios topográficos, hidrológicos e hidráulicos que evalúen las crecidas del arroyo.

Desde la Soeci plantearon que urge una inspección del Ministerio de Medio Ambiente, con participación del Servicio Nacional de Protección Ambiental y los técnicos necesarios, además de conservar el arroyo a cielo abierto.

En ese orden, exigieron delimitar y proteger las márgenes, conservar los árboles y verificar las áreas inundables antes de autorizar cualquier uso, así como desarrollar un plan de saneamiento y restauración que atienda las aguas residuales, retire los desechos y favorezca la vegetación nativa.

Otra voz

Otra voz que se refiere al tema es la Fundación Tropical (Fundetrop), que basa sus críticas al proyecto en tres aspectos: preservar la arborización, consensuar la obra y evaluar el “encajonamiento” del arroyo.

“Los ríos, arroyos y cañadas no son simples canales para conducir agua, sino ecosistemas vivos que garantizan el equilibrio ambiental de las ciudades. Desempeñan funciones esenciales como la recarga de los acuíferos, la regulación del ciclo hidrológico, la conservación de la biodiversidad, la mitigación de inundaciones y la regulación de la temperatura urbana”, afirmó Nelson Reyes Estrella, director de Fundetrop.

El proyecto

Las autoridades locales contemplan una inversión de RD$266 millones 130 mil 377.85, un desembolso que estará a cargo del Gobierno Central, según ha anunciado el alcalde José Ulises Rodríguez Guzmán.

El proyecto contempla el saneamiento de 496 metros lineales de la cañada, la construcción de un Parque Temático Ambiental de más de 8,000 metros cuadrados y un parqueo con capacidad para más de 85 vehículos.

Máximo Laureano

Periodista

Periodista crítico e investigador con experiencias en diarios, radioemisoras y noticiarios de televisión. Del equipo de http://Acento.com.do .

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