También se reportaron daños en la comunidad Bejucal y Ámina, tras la crecida del río Ánina, donde las brigadas de la Defensa Civil y otras autoridades han tenido que intervenir para auxiliar a familias afectadas y reabrir los caminos.
Las crecidas de los ríos en la zona han dejado secuelas en los campos agrícolas, especialmente en los sembradíos de bananos y lechosa.
La provincia Valverde fue declarada en emergencia este domingo 12 de abril (decreto 234-26). Otras comunidades afectadas son Jicomé y Esperanza. También ha habido daños significativos en las infraestructuras viales.
Algunos nativos consultados ante los daños generados por las lluvias se quejaron de que las autoridades no han asistido a las zonas afectadas con prontitud; también alegan que el puente sobre el río Ánina requiere una reconstrucción, la cual han exigido una y otra vez sin resultado.
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