Organismos meteorológicos internacionales han advertido sobre la posible formación de un fenómeno climático conocido como “Súper El Niño” hacia la segunda mitad de 2026, el cual podría provocar temperaturas récord a nivel global y alterar significativamente los patrones de lluvias en distintas regiones del mundo.

De acuerdo con proyecciones de la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA), existe aproximadamente un 62 % de probabilidad de que se desarrolle un evento de El Niño entre los meses de junio y agosto de 2026. Este fenómeno podría intensificarse hacia finales de año, coincidiendo con la temporada de huracanes.

Adaptado de la Discusión Diagnóstica del ENSO, Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA / Servicio Meteorológico Nacional de EE. UU. (NWS). Datos referenciados al periodo base 1991-2020.
Adaptado de la Discusión Diagnóstica del ENSO, Centro de Predicción Climática (CPC) de la NOAA / Servicio Meteorológico Nacional de EE. UU. (NWS). Datos referenciados al periodo base 1991-2020.

El fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur (ENSO) corresponde a un ciclo natural del sistema climático que altera la circulación atmosférica global. En su fase cálida, conocida como El Niño, se produce un calentamiento anormal de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, lo que repercute en cambios climáticos a gran escala.

¿Qué es un “Súper El Niño”?

Los expertos definen un “Súper El Niño” como un evento extremo en el que la temperatura de la superficie del mar en el Pacífico supera en más de 2 °C el promedio durante varios meses consecutivos. Este tipo de episodios son poco frecuentes, siendo el más reciente el registrado entre 2015 y 2016.

Según científicos climáticos, de concretarse un evento de esta magnitud, podría aumentar la temperatura media global y contribuir a que el año 2027 se convierta en el más cálido jamás registrado, debido al desfase entre el calentamiento oceánico y su impacto en la atmósfera.

Riesgos climáticos globales

Entre los principales efectos asociados a este fenómeno se encuentran:

  1. Incremento de olas de calor extremo
  2. Sequías en algunas regiones y lluvias intensas en otras
  3. Mayor frecuencia de incendios forestales
  4. Inundaciones y tormentas severas

Además, El Niño tiende a modificar la actividad ciclónica, aumentando los huracanes en el Pacífico y reduciéndolos en el Atlántico, lo que cambia los patrones de riesgo en distintas zonas.

Cambio climático y mayor impacto

Expertos del Centro Europeo de Previsiones Meteorológicas a Medio Plazo señalan que el calentamiento global podría amplificar los efectos del fenómeno, debido a la acumulación de gases de efecto invernadero que dificultan la disipación del calor en el sistema climático. Esta combinación de factores naturales y humanos podría intensificar los eventos extremos y establecer nuevos récords de temperatura en los próximos años.

Llamado a la prevención

Ante este escenario, científicos y organismos internacionales enfatizan en la importancia de fortalecer los sistemas de monitoreo climático, mejorar los mecanismos de alerta temprana y promover estrategias de adaptación.

El posible desarrollo de un “Súper El Niño” representa un desafío significativo para gobiernos, productores y comunidades, que deberán prepararse para enfrentar sus riesgos y aprovechar, en algunos casos, sus posibles beneficios.