El Real Madrid perdió el segundo título en cuatro días. El Albacete, un punto por encima del descenso en Segunda División, le eliminó este miércoles en octavos de final de la Copa del Rey, tras caer el domingo en la final de la Supercopa de España contra el Barcelona.
De Xabi Alonso a Álvaro Arbeloa. Cambio de entrenador sin éxito mientras que desde el club se agarran al efecto Pintus para cambiar el rumbo de una crisis que se juzgará este sábado en el Bernabéu.
Vuelve el Real Madrid a su estadio después de tres partidos por debajo del nivel esperado. Eliminó al Atlético de Madrid en las semifinales de la Supercopa de España, en un partido en el que el resultado estuvo por encima del juego, cayó ante el Barcelona en la final, con opciones de forzar la prórroga con dos ocasiones en el descuento, y finalmente fue eliminado prematuramente en la Copa del Rey.
Todo ello tras dos meses en los que se dilapidó la ventaja de cinco puntos en Liga y los problemas en la plantilla se fueron sucediendo, hasta ser insostenible una situación que acabó con la salida prematura de Xabi Alonso el lunes.
Un declive que arrancó, paradójicamente, tras un clásico en el que ganó el Real Madrid para colocar cinco puntos de ventaja sobre el Barcelona. El enfado de Vinícius al ser sustituido, señalando a su entrenador, marcó el día a día de un club que no volvió a encontrar estabilidad, tras arrancar la temporada con 13 victorias en 14 partidos. Desde entonces, 8 victorias en 16 partidos.
Y, sobre todo, una falta de evolución en el juego del equipo que fue dando pasos hacia atrás semana a semana, a la vez que los problemas físicos y lesiones marcaban los onces titulares de un Xabi Alonso desesperado en la banda.
26 lesiones hasta el pasado domingo y un bajo estado de forma, con futbolistas forzando a pesar de tener molestias, que hicieron que el club apostara porque entrase en escena de nuevo Antonio Pintus. El preparador físico italiano seguía en el club, pero sin mando directo en el primer equipo, ya que Xabi Alonso apostó y defendió a Ismael Camenforte para ser el responsable de dicha parcela, algo que, según informaron a EFE fuentes de club, generó un punto de conflicto que alimentó la decisión inmediata de separar los caminos.
Y Pintus volvió. Hombre fuerte de Arbeloa, muy presente a su lado y en sus declaraciones.
“En el plano físico tenemos mucho margen de mejora. Está Antonio Pintus para eso, para mejorar físicamente, que creo que hace falta”, señaló tras caer en Albacete. Un diagnóstico en el que coincide el club.
Eso sí, la pasada temporada, con Pintus, el Real Madrid también acusó las lesiones. 51 en total, hasta llegar al Mundial de Clubes, con 37 de ellas musculares.
Un golpe de timón del Real Madrid en mitad de temporada con el que el club busca la reacción, mientras los futbolistas han de dar un paso adelante.
Vinícius, quien no se despidió en redes sociales de Xabi Alonso, brilló en la Supercopa de España pero estuvo errático ante el Albacete, sin poder imponerse a Lorenzo Aguado, aunque Arbeloa destacó la predisposición del brasileño para jugar.
También el inglés Jude Bellingham, por debajo del nivel con el que arrancó en el Real Madrid; el uruguayo Fede Valverde, entre el lateral derecho y su posición preferida, la de centrocampista; el argentino Franco Mastantuono cuya pubalgia le ha alejado del jugador que encadenó titularidades a principios de temporada; los franceses Aurelien Tchouaméni y Eduardo Camavinga en un centro del campo que hace aguas…
Situación que provocará que el sábado se viva un plebiscito en el Santiago Bernabéu al estado de un Real Madrid que ya ha perdido dos títulos y que le quedan dos retos mayúsculos por delante, el de Liga -a cuatro puntos del Barcelona por el liderato- y la Liga de Campeones, para no encadenar su segundo año consecutivo sin añadir al menos un trofeo a sus vitrinas.
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