Octavos de final: España 1 Portugal 0, Estados Unidos 1 Bélgica 3. España y Bélgica avanzan a cuartos de final. Portugal y Estados Unidos se quedan en el camino. Hoy finalizan los octavos de final: Argentina vs Egipto, 12:00 PM, Suiza vs Colombia, 4:00 PM.
"Os tocan el fútbol y discutís con cualquier desconocido en un bar, os tocan unos euros de la nómina y salís corriendo a la calle a seguir…El fútbol moviliza las emociones y pasiones de la gente" , Roger Waters, líder de la histórica banda de rock, Pink Floyd. Ferviente amante del fútbol, furioso hincha del Arsenal y de la selección inglesa de la que ha sido un gran crítico en sus períodos decadentes.
Waters fue el cerebro conceptual del Pink Floyd más exigente y vanguardista frente al establishment britanico. Activista social, progresista y muy amigo de Jeremy Corbyn, ex líder del Partido Laborista Britanico al que ha calificado como un foro de esperanza para los ingleses.
Autor de ‘The Wall', la canción más trascendente de la banda que se convirtió en un himno de lucha contra ciertos abusos del sistema. Walters siempre ha pedido un posicionamiento más firme del fútbol mundial ante regímenes criminales. Ha llamado a boicotear a los equipos de fútbol de Israel como respuesta a los crímenes que el régimen sionista que encabeza Netanyahu ha cometido contra el pueblo palestino.
España y Portugal, cuando el miedo puede más que el deseo
La situación lo condiciona. El temor a cometer algún error, que en estas instancias puede significar el adiós del Mundial, convierte algunos partidos en largas jornadas de prudencia en donde el miedo a perder supera los deseos de ganar. Manda el orden y la calma. Desaparecen el vértigo y esa pasión que muchas veces no conoce la razón.
Así fue el partido en el que España venció a Portugal con un gol desesperado de Merino cuando el reloj estaba al borde del minuto noventa. Fue algo mejor el equipo español, no solo porque dominó la batalla entre los dos equipos de centrocampistas de mayor calidad del Mundial, también porque fue el que más iniciativas tomó a pesar del cuidado que tuvo jugando con balón o sin él.
Por momentos parecía un juego de ajedrez en donde se pensaba cada movimiento o pase antes de ejecutarlo. En el fútbol, al igual que el ajedrez, se juega al dominio del control del espacio, a la anticipación y al engaño, en estas circunstancias manda el ser medido, por las similitudes de dos países vecinos con distintas formas de interpretar el juego, pero con jugadores de características muy parecidas, principalmente en ese laboratorio que es el mediocampo en donde nacen las ideas que generan situaciones de gol.
España abrazó una manera de jugar que sus respectivos directores técnicos, desde Luis Aragonés hasta el mismo Luis de la Fuente, han respetado. Dueños de la posesión, rápida circulación de primer toque en donde todos suelen involucrarse, triangulaciones, presión alta y defensa en bloque cuando el rival toma la iniciativa de la ofensiva.
El fútbol suele premiar a los de profundas convicciones de juego, aunque desaparezcan la magia de Pedri o el desborde de Lamine, porque ayer no aparecieron, pero sí un juego colectivo aferrado a una idea en donde el interés grupal está muy por encima del individual.
El adiós de Cristiano
Cristiano Ronaldo le dijo adiós al Mundial pero no al fútbol. Discreto partido. El señor de las cuatro décadas ya no está para noventa minutos al máximo nivel. No es el mismo porque no puede ser el mismo. Para un jugador que hizo del espacio, la potencia y la velocidad su modus vivendi en el extenso prime de su dilatada carrera, acostumbrarse a jugar en un área reducida, rodeado por centrales que le limitan movimientos, y vivir de la dependencia de algún pase generoso, no era el modus operandi adecuado como centro delantero reconvertido.
Cristiano sabe que está en esa etapa del otoño en donde el reloj biológico traza límites, reduce instintos y capacidad de reacción, pero aún no ha dicho su última palabra, aunque ante España fue el epílogo de su largo paso por la selección portuguesa de la que se retira como líder de cada una de las estadísticas ofensivas, y como el mejor jugador portugués de la historia, muy, muy por encima de Eusebio y de Figo.
Cristiano el es fiel ejemplo del sacrificio, de la disciplina y del respeto al fútbol. Detrás del narcisismo que se le señala existe un incombustible competidor, algunas veces extremadamente ambicioso con hacer crecer sus extraordinarias estadísticas individuales, pero un ganador nato que encontró en la desigual competencia con Messi el combustible que lo mantuvo durante años en una comparación creada para generar esa controversia mediática que sirve de entretenimiento, porque no se puede comparar a un genio con un trabajador que encontró en el esfuerzo y el constante entrenamiento, la manera de convertirse en uno de los mejores jugadores de todos los tiempos.
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