La Universidad Católica Nordestana (UCNE) fue escenario este sábado 21 de febrero del inicio formal del proceso creativo hacia Teatralia 2026, con la realización del primer taller formativo titulado "Construcción del Personaje y Montaje Escénico", impartido por el director teatral Noe Zayas.
La jornada marcó el encendido del teatro universitario en una experiencia que trasciende la simple preparación de una obra para convertirse en un proceso riguroso de formación artística, disciplina interpretativa y construcción colectiva del discurso escénico.
Desde el inicio, Zayas dejó claro el enfoque del encuentro, "este taller no es una escuela de teatro; cada actor debe autodirigir la construcción de su personaje".
La premisa estableció un marco de responsabilidad individual y compromiso creativo, partiendo de que los participantes poseen experiencia previa y asumirán un trabajo consciente tanto dentro como fuera del ensayo.
El objetivo principal, según explicó el director, es unificar criterios para que todos los actores trabajen bajo una misma línea conceptual. "Si cada quien construye desde mundos distintos, el espectáculo pierde coherencia; necesitamos caminar en la misma dirección", puntualizó.
Durante el taller se profundizó en la diferencia entre montaje y construcción del personaje, dos procesos distintos que convergen en escena. El montaje se refiere a lo que ocurre en el escenario, situaciones, acciones y acontecimientos; mientras que el personaje responde a esas circunstancias desde su mundo interno.
La protofábula y el universo de "La 42″
Uno de los conceptos centrales desarrollados fue el de protofábula, entendido como el contexto histórico, social y cultural completo de la obra. Zayas explicó que el actor debe conocer el mundo donde vive su personaje, aunque no todo aparezca explícitamente en el texto.
En este caso, la obra "La 42″, escrita por el dramaturgo Esteban Tiburcio Gómez, se sitúa en un universo social complejo, marcado por dinámicas de violencia, supervivencia y tensiones propias de un entorno urbano específico.
A este contexto se suma una dimensión simbólica y religiosa que incorpora referencias bíblicas, creando una doble puerta de entrada, una social y otra espiritual.
Comprender ese entorno, escuchar testimonios y analizar su dimensión humana se convierte en parte esencial del trabajo actoral, reforzando la profundidad del montaje.
Construcción consciente y partitura escénica
El taller enfatizó que el personaje no puede improvisarse cada día.
"No podemos improvisar constantemente; el personaje debe estudiarse y construirse con conciencia", afirmó Zayas.
Se abordó la doble dimensión del personaje:
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Su mundo interno: emociones, traumas, deseos, conflictos y pensamiento.
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Su mundo externo: circunstancias, relaciones y hechos que lo afectan.
Asimismo, se trabajó el concepto de partitura escénica, entendida como la organización consciente de cada acción, gesto y desplazamiento en escena.
Zayas también subrayó un principio, el actor no necesita sentir realmente la emoción, sino representarla con conciencia para que el público la perciba. El teatro es representación, no descontrol emocional. Cuando el espectáculo está montado, no se trata de inventar cada noche algo distinto, sino de sostener con precisión la estructura trabajada en los ensayos.
Participación y respaldo artístico
El encuentro contó con la participación de los teatristas Ximena Pezoa, Martha Villa, Témpora Morel, Ramón Vásquez, Whedys Castellanos, Noe Zayas, Iván Zayas y Richard Vásquez, y el autor de la obra Esteban Tiburcio Gómez, quienes formarán parte del montaje y aportando su experiencia, compromiso y sensibilidad artística al proceso formativo.
La documentación fotográfica del evento estuvo a cargo de Jorge Vizcaíno, cuyo registro visual recoge el espíritu de disciplina, concentración y entusiasmo que caracterizó esta primera jornada.
La presencia de este equipo creativo refuerza el carácter colectivo del proyecto y evidencia el compromiso de distintas voces del teatro dominicano con la consolidación de un espacio que será aprovechado por el público universitario durante el mes de agosto del presente año.
Un trabajo colectivo rumbo a Teatralia 2026
Durante la jornada estuvo presente el autor de la obra, Esteban Tiburcio Gómez, quien acompañó activamente el proceso formativo y expresó su gratitud por el compromiso demostrado:
«Quiero agradecer profundamente a Noe Zayas y a cada uno de los actores que hoy se han sumado con entusiasmo a este importante proyecto. Este es solo el inicio de un proceso que busca fortalecer el teatro universitario y crear una experiencia artística significativa».
Zayas, por su parte, recordó que el teatro es esencialmente un trabajo colectivo. En escena no se compite por lucimiento individual; a veces un actor debe ceder protagonismo para que el discurso general funcione. «Si el mensaje no llega al espectador, el teatro pierde su sentido», enfatizó.
El festival Teatralia 2026, que se celebrará en agosto en el Palacio de Bellas Artes, aspira a consolidarse como una plataforma de expresión, formación y crecimiento para la nueva generación del teatro universitario dominicano.
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