Con motivo del malestar general que hemos vivido los dominicanos, a raíz de las expresiones emitidas durante la conferencia del señor Paz Gago con motivo de su ingreso como miembro de número a la Academia de Ciencias de la República Dominicana, me siento en la obligación de expresar mi juicio sobre este hecho.

La Academia de Ciencias de la República Dominicana ha manifestado de manera enérgica su rechazo a lo planteado por el ingresante, quien debió haber tenido el cuidado, si no la prudencia, de no presentar como disertación de ingreso una exposición que hiere, lastima y ofende el profundo orgullo nacional que sentimos los dominicanos, tanto en el país como en la diáspora, al referirse a la obra de nuestro excelso compositor y cantante, el maestro Rafael Solano.

Solano representa para nuestra música lo que Pedro Mir significa para la poesía, o lo que José Mármol ha aportado desde la filosofía, la narrativa y el verso. Comparaciones innecesarias o enfoques descontextualizados no pueden, ni deben, empañar el valor simbólico y cultural de figuras que forman parte esencial de nuestra identidad.

La controversia surgió el pasado jueves, durante el acto de investidura de Paz Gago como miembro de esta institución científica, cuando, como parte del protocolo, dictó la conferencia titulada “Por amor: luces y sombras sobre la propiedad intelectual de una canción dominicana y universal”. Ante ello, la Academia actuó con acierto y oportunidad al emitir un comunicado fijando su posición.

En la vida, cuando se comete un error y se rectifica a tiempo, se honra la institución. Sin embargo, hechos como este dejan una lección. Toda experiencia dolorosa encierra un aprendizaje, y ese aprendizaje debe fortalecernos o llevarnos a revisar nuestras prácticas.

Como maestra, y como miembro orgullosa de la Academia de Ciencias de la República Dominicana, me permito sugerir que se revise el protocolo de ingreso, sin menoscabar la libre expresión del pensamiento, pero procurando que las disertaciones de admisión se desarrollen dentro de marcos científicos, respetuosos y socialmente responsables, evitando situaciones que lesionen el orgullo nacional.

Solano: Por Amor escribo estas líneas y Por Amor te agradezco tantos momentos y vivencias de felicidad. Me hiciste vivir creyendo en la vida que Por Amor merece uno existir.

Tu amiga y admiradora, con afecto te reitero mi admiración, respeto y agradecimiento.

Jacqueline Malagón

Educadora

Consultora en Educación, Evaluación y Desarrollo Institucional. ExMinistra de Educación Asesora del MINERD, MESCYT, MAP, del INFOTEP y del Senado de la RD Miembro de la Academia de Ciencias RD Miembro de Diálogo Interamericano Miembro de la Coalición Latinoamericana para la Excelencia Docente Consultora en Educación, Evaluación y Desarrollo Institucional

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