El adjetivo colindante se construye seguido de la preposición con, no de a.
Sin embargo, es frecuente encontrar en los medios de comunicación frases como «Un municipio colindante a la frontera prohíbe la importación de productos alimenticios desde la República Dominicana», «El barrio Santa Rosa, al sureste del municipio de Baní […], se fundó en terrenos colindantes a la planta de tratamiento de aguas negras» o «Diputado solicita reconsiderar venta de terrenos colindantes a la base aérea de San Isidro».
La voz colindante, referida a cosas o espacios contiguos o que lindan uno con otro, selecciona normalmente la preposición con: «El fuego se extendió a los negocios colindantes con la fábrica». Tal como señala el Diccionario panhispánico de dudas, resulta inapropiado combinar colindante con la preposición a.
Teniendo esto en cuenta, en los ejemplos citados lo apropiado habría sido escribir «Un municipio colindante con la frontera prohíbe la importación de productos alimenticios desde la Republica Dominicana», «El barrio Santa Rosa, al sureste del municipio de Baní […], se fundó en terrenos colindantes con la planta de tratamiento de aguas negras» y «Diputado solicita reconsiderar la venta de terrenos colindantes con la base aérea de San Isidro».
Lo mismo cabe apuntar respecto al verbo colindar, del que deriva colindante: una cosa colinda con otra, como en «El sector Palmar de Herrera se ha extendido hasta colindar con la avenida 6 de Noviembre».
Fundéu Guzmán Ariza es una iniciativa de la Fundación Guzmán Ariza Pro Academia Dominicana de la Lengua, institución sin fines de lucro entre cuyos objetivos se encuentra impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación de la República Dominicana. Cuenta con la asesoría de la Academia Dominicana de la Lengua, el Instituto Guzmán Ariza de Lexicografía y la Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), así como con el patrocinio económico del bufete Guzmán Ariza.
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