La voz inglesa backstage puede sustituirse por palabras o expresiones equivalentes en español como, entre otras, tras bastidores, tras bambalinas, trascenio o detrás del escenario.
Sin embargo, en los medios de comunicación se utiliza con frecuencia este anglicismo en frases como «No solo estuvo acompañada de sus fieles amigos, sino que también saludó a Karol G en el backstage», «“Melania”, el documental que muestra el backstage de la primera dama estadounidense» o «Esa experiencia le dio un contacto directo con la dinámica del backstage y con la presión que acompaña cada presentación».
Según registra el Diccionario de la lengua española, la palabra backstage se utiliza como sustantivo masculino para designar el ‘espacio situado detrás de un escenario o de una pasarela donde se preparan quienes intervienen en un espectáculo o un desfile de moda’; por extensión también alude a lo que sucede fuera de la vista del público. El Diccionario panhispánico de dudas lo considera un anglicismo evitable, ya que, según el contexto, puede sustituirse por expresiones como detrás del escenario, tras bastidores, tras bambalinas, tras el telón, detrás de cámara, camerinos o vestuarios
Teniendo en cuenta lo anterior, en los ejemplos citados lo más recomendable habría sido escribir «No solo estuvo acompañada de sus fieles amigos, sino que también saludó a Karol G en el trascenio», «“Melania”, el documental que muestra tras bastidores a la primera dama estadounidense» y «Esa experiencia le dio un contacto directo con la dinámica tras bambalinas y con la presión que acompaña cada presentación».
Si por alguna razón se opta por la forma inglesa, conviene recordar que lo apropiado es escribirla en cursivas o, de no ser posible, entre comillas.
Fundéu Guzmán Ariza es una iniciativa de la Fundación Guzmán Ariza Pro Academia Dominicana de la Lengua, institución sin fines de lucro entre cuyos objetivos se encuentra impulsar el buen uso del español en los medios de comunicación de la República Dominicana. Cuenta con la asesoría de la Academia Dominicana de la Lengua, el Instituto Guzmán Ariza de Lexicografía y la Fundación del Español Urgente (FundéuRAE), así como con el patrocinio económico del bufete Guzmán Ariza.
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