Carlos Reyes. Nació en Moca, provincia Espaillat. Ha vivido en Mao la mayor parte de su vida y actualmente reside en Barcelona. Cursó las licenciaturas en Bioanálisis y Educación mención Filosofía y Letras en el CURNO-UASD de Mao. De 2018 a 2019, realizó un Máster en Literatura Española, Teoría de la literatura y Literatura comparada en la Universidad de Salamanca, España. Además, estudió Escritura Creativa y Relato Breve en la Escuela de Escritores de Madrid, de 2019 a 2021. Ha publicado los poemarios Saudade (2002), Juego de espantos (2008), Mitologías (2009), Gritar la luz (2016) y Penumbras de la luz (2026). Esta, antología que revalida su trayectoria de Gran Poeta. Ahora bien, responder qué determina que un tejedor de versos adquiera la nada minúscula prosapia de Gran Poeta, involucraría la décimo tercera labor de Hércules para quien desprecia una lámpara (Salmo 119:105) en el gaznate de la Sonador, (Alegoría de la caverna, Platón, 380 a. C.) mas, lo intentaré a la luz de la antología del poeta mocanomaeño.
Se ama la Poesía en consonancia al sentido de responsabilidad que se le endosa. Ejercicio de extrapolación de la Verdad a la usanza griega: ta prágmata ópos eínai: la cosa tal como es. El Poeta interpreta el fenómeno subyacente en la verdad mediante su concepción personal. No persigue la catarsis, en cuyo caso le habría servido a Pizarnik, Storni, Plath; Maiakovski, Silva; Celan, De Rokha, Nerval, Jorge Cuesta; Pavese, Mishima; Crane y Lugones. En la catarsis hay placer y purga, no es que al Poeta le sea indiferente, empero, no a cuenta de ella como una bombilla lo está del tendido eléctrico, sino que, recrea el fenómeno sin una teleología compensatoria. No pesquisa ambrosía, ataraxia o eudaimonía al final del verso, sea que estas intervengan o no: es Poeta porque Es y un porqué yuxtapuesto ralentizaría su essentia.
“…elemento de la fruta y el rito,/orilla de una gota de sudor…”(PDLL. Reyes, C. P.54).
En Cartas a un joven poeta, Rainer María Rilke sostiene: “uno solo debe escribir si siente que moriría en caso de que se le prohibiera hacerlo…No se elige para ser feliz; se escribe porque no se puede evitar”. (1929). L’art pour l’art, o ars gratia artis, se remonta al siglo XVIII e Immanuel Kant, (Crítica del juicio, 1790) y plantea que la obra de arte es bella por sí misma, no por inclinación práctica o moral. De ahí que el aedo acicale incesantemente su estética. Véase las veces que Walt Whitman, a propósito de Hojas de hierba (1855), podó sus limbos, lígulas y aurículas para libar el teleios. El Mousagetes presenta una nueva propuesta estética en cada nuevo libro.
“…-luz de piedra solar-/deslumbrando en mi vigilia”. Saudade, (Reyes, C. 2002).
“La polilla come mi sombra,/entreveo mi condición de aguja” Juego de espantos, (Reyes, C. 2008).
“…blande una jauría de plumas/su costado prehistórico”. Mitologías, (Reyes, C. 2009).
“Rojo, un pez se des-agua, brilla, torpe o fugaz enmudece”, Gritar la luz, (Reyes, C. 2009).
“De todo el plumaje de las aves marinas, conservo/el beso que nunca le diste a tu padre”. De poemas inéditos, (Reyes, C. 2019-2021).
En 2010, el Poeta León Félix Batista me mostró un poemario estilo diccionario y deleitado exclamé: ¿por qué no se me ocurrió a mí? Sobre el fondo/forma del texto, me sorprendió su osadía estética, no por ello iba a escribir un poemario parecido, porque esa estética la trabajó él, si yo la aplicaba, solo la copiaría y un Poeta no copia. Si quiere ser reverenciado como tal, debe tener lo necesario para crear una estética a la que llame suya. El Poeta es admirador de todo e imitador de nadie. La Poesía sorprende al mundo con una nueva creatura, nada de copias ajadas por el sobreuso. El poeta pinta La Mona Lisa y persigue la Última Cena y concluida esta al Salvador del Mundo: vomita la clonación en masa. Si en cada libro parece que haces el mismo poemario, tu estética debe entrar en UCI o cuando menos aplicarle RCP, la historia del Arte te evadirá si cacareas huevos ajenos.
“...debajo de una cama donde en vez de sexo/hemos practicado la circunferencia de la risa”. (PDLL. Reyes, C. P.54).
En Obra en marcha-diario poético, ( 1928) Juan Ramón Jiménez confiesa: “corregir y reescribir sus libros antiguos una y otra vez en sus sucesivas ediciones; la estética no es un estado fijo, sino una depuración constante; cambiar el estilo es evolucionar espiritualmente”. Concomitantemente, Rubén Darío (Prosas profanas y otros poemas; 1896): “Creía que el poeta no debía estancarse en una fórmula exitosa, sino renovar los ritmos, las palabras y las sensibilidades continuamente para que el arte no muriera de monotonía”.
Para Charles Baudelaire, la belleza tiene un componente eterno y fijo y uno relativo y transitorio dictado por la época. En Baudelaire devant l’innombrable (PUPS, 2003), Antoine Campagnon deja brillar: “El artista moderno debe ser un mutante capaz de extraer la belleza de lo nuevo, lo efímero y lo urbano, rompiendo de forma agresiva con las estéticas heredadas y los convencionalismos…”. No sorprende que Arthur Rimbaud ponderara esta idea en Une saison en enfer (1873): “la poesía tradicional ya está agotada, el poeta debe convertirse en un ´vidente´ a través del desarreglo de todos los sentidos, inventando un lenguaje y una estética completamente nuevos”. Y en su Arte poética (1916), Vicente Huidobro no da lugar a ceños fruncidos: “Por qué cantáis la rosa, ¡oh poetas! / Hacedla florecer en el poema”. Una nueva poesía en cada libro. Los grandes poetas se niegan a escribir una tilde si no involucra una nueva creación.
“Hética humareda/alimentada/con “revólver de cabellos blancos”. (PDLL. Reyes, C. P.25).
El Juglar equilibra el arte y la realidad. Lo amolda a su circunstancia; ya sé: Ortega y Gasset. En esto hay permanencia y las referencias abundan: Aristóteles en Poética, (335 a. C. y 330 a. C.); Martin Heidegger en Arte y poesía, (1937); Octavio Paz en El arco y la lira, (1956); Paul Valéry en Teoría poética y estética, para ser más exacto en el ensayo: Poesía y pensamiento abstracto, (1957); y una ristra de etcéteras de aquí al cogollito de Laniakea. Desdoblamiento de la lógica y dosis exacta de realidad. Una obra en extremo realista muere de rispidez y hay aspectos que sobrepasan la lógica. Esta apariencia de oxímoron es el imperio del sentido Poético.
“…En las uñas de las patas de mi cama/quiero dormir, al lado de la mugre/que es un vaso de leche de libélula…”, (PDLL. Reyes, C.P.26).
El Aedo es un maniobrador sagaz de la materia prima de su Arte, su almacén de palabras viene de Ur, Uruk, Chatalhuyuk, pasa por Nínive, Creta, Libia, el Hoyo de Bartola, Villa Juana y sigue por Tlön, Uqbar, Orbis Tertius, Yoknapatawpha, Derry, Macondo, Cranford, Santa María, Tres Pinos, Comala, Altocerro y Villa Agreste; se sienta a la mesa con Pierre Menard y es invitado de honor en El matrimonio Arnolfini, no por mera cultura universal, sino por pasar horas cavilando esa palabra estatuida, lo dijo Neruda: como una reinita. No puede, disculpen el ejemplo, buscar en el diccionario del Lorca de Romancero gitano para escribir, porque, si Lorca viviera no escribiría esos mismos poemas. Es difícil, muy difícil, y por eso se le llama Arte.
El universo de palabras de C. R. abarca pintura, literatura, música, folclore dominicano, vanguardias, etc. El Rapsoda actualiza su repertorio de palabras, no se amamanta de las rimas de Bécquer o de Salomé hasta que Cristo venga o el Nirvana se manifieste. La admiración y celebración a otro poeta no es excusa para la vagancia intelectual. Tampoco sobaja las palabras de la Era de Trujillo, Balaguer o Juan Bosch in saecula saeculorum, suponiendo que escribe Rayuela, a no ser que determinados caracteres de personajes, exijan de raíces etimológicas, en cuyo caso puedes regresar al alfabeto griego o a las tablas cuneiformes de ser preciso. Arte no es vaciar sentimientos en una hoja. Sentimiento no es arte, es catarsis sin tratamiento, piedra pómez que raspa y lija, pero no toca el diamante de la Poesía.
“…con resistencia de congelamiento/en mi espalda,” (PDLL. Reyes, C. P.41).
El Trovador que te obligará a estudiar su Poesía varios siglos después de su desaparición, no escribe metáforas de oropel sobre pana roja. Es transparente, no se publicita, no teme. Eso sí, se conduele de otro Poeta y de la humanidad, llámense haitianos, palestinos, gringos, judíos, homosexuales, desprotegidos sociales, escaldos menores y mayores; es inherente a Él. Son canónicos los casos de Poetas que pusieron su vida y bienes en peligro para salvar a un colega. El Poeta que entiende la Poesía, no cierra los ojos a la desgracia ajena. El poeta tampoco es un enfermo, no tiene sentimientos retorcidos, por eso Sade no era poeta, y por eso los proto dictadores son malos poetas, y los políticos abandonan la poesía o abandonan la política, una siempre traicionará a la otra y en la Poesía no hay traición.
“Entre la memoria y su tiza/un dedo conjuga risas, tapices, láminas/todos los espacios por sufrir/desde la carne hasta el beso…” (PDLL. Reyes, C. P.42). Busque Penumbra de la luz, y conocerá a un Gran Poeta.
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