María Eugenia Vaz Ferreira nació en Montevideo, Uruguay, en 1875 y fue poetisa, catedrática de literatura, compositora y dramaturga. Su primera publicación como poeta tuvo lugar el 1893 con el poema “Desengaño”, el cual fue colocado en la prensa, no obstante, su primera aparición tiene lugar en 1894, a la edad de 18 años, cuando leyó su poema llamado “Monólogo” en el festival del Club Católico en Montevideo, el cual, a pesar de poseer humor, dejaba ver una crítica hacia las dificultades que presenta una mujer al tratar de ser poeta.

“A más de todo esto, mamá no me quiere, / pues me está reprimiendo todito el

día/ que, por Dios, no haga versos, que eso es muy malo/ que me quedo

soltera seguramente, si hago poesía.”

A partir de este hecho, “Monólogo” fue publicado en el periódico La Razón, lo cual inició las publicaciones de sus demás poemas en diversos diarios y revistas.

Por otro lado, Vaz estuvo trabajando en un libro donde recopilaría y publicaría todos sus poemas, sin embargo, falleció antes de lograrlo, y fue su hermano y ensayista Carlos Vaz Ferreira quien, en 1925, se encargó de publicar una recopilación de sus poemas más importantes en un libro llamado “La isla de los cánticos”.

Su vida, se podría decir, fue una montaña rusa, ya que tenía altos y bajos. Estudió en casa y provenía de una familia acomodada, pero lastimosamente el negocio de su padre quebró cuando ella tenía 9 años, lo cual lo llevó a emigrar a Brasil, de donde jamás regresa, pues pierde la vida. Con su madre no tuvo una buena relación, ya que deseaba que ella fuera una mujer casada y entregada a su hogar, pero Eugenia quería más. En concreto, la vida de esta poeta terminó por convertirse en su propio encierro, con un conjunto de infelicidad, enfermedades psiquiátricas, soledad y una muerte temprana.

Rescatando el tema de la soledad, es importante destacar que sus poemas, en su mayoría, hablan acerca de un gran sentimiento de melancolía, de hecho, Esther de Cáceres, creadora del prólogo del libro “La isla de los Cánticos”, habla sobre cómo María tenía la vida vuelta hacia adentro, es decir, cómo, de manera voluntaria, se excluía o mantenía distanciada de los demás con una soledad constante. Además, se puede observar la presencia de dicha soledad en varios de sus poemas a través de la noche:

Sólo tú, noche profunda,

me fuiste siempre propicia;

noche misteriosa y suave,

noche muda y sin pupila,

que en la quietud de tu sombra

guardad tu inmortal caricia.     

 La lectura de sus poemas transmite la desesperación y desolación por la que Eugenia estaba pasando, sin embargo, es palpable su rendición ante su situación, ya que la desesperanza es otro tema presente en sus escritos:

Es en vano, alma mía,

es en vano que veles. 

El amor, por otro lado, no está representado como algo erótico dentro de las obras de María Eugenia, como bien se podría apreciar en los poemas de, por ejemplo, Delmira Agustini, sino que, más bien, es utilizado como algo inalcanzable o imposible, algo a lo que solo puede aspirar la voz poética: 

"Adentro del pecho escondes

una jaula de coral;

de su misteriosa puerta

la llave, donde estará?

Además, de los temas anteriormente mencionados, esta poeta, de una manera profunda, emotiva y apasionada, también escribe acerca de la pasión, la muerte, la naturaleza, la esperanza y de los misterios de la vida. Sin embargo, hay que destacar que la pasión tiene lugar a través de la intensidad emocional con la que escribe acerca del deseo de tener un amor.

En cuanto al estilo y técnica que esta poeta emplea, resulta ser interesante su método de escritura, ya que emplea un lenguaje lírico y simbólico, de modo que para entender lo que nos quiere decir debemos descifrar la manera en que representa cada cosa, por ejemplo: la noche como la soledad y la rosa roja como el amor, lo que contribuye a la riqueza de su obra.

También, experimentó con la métrica y la musicalidad de sus poemas, de modo que las rimas están presentes en gran parte de estos. Sus escritos, cabe destacar, son ricos en metáforas y comparaciones, esta última con la finalidad de embellecer o esclarecer aquello que quiere expresar, por ejemplo:

“el himno espiritual del pensamiento

engarzado en fantásticas palabras

que le revistan con su idioma excelso

como piedras preciosas, fulgurantes

del arco iris bajo el gran reflejo” 

En suma, podemos decir que Vaz Ferreira, con su impresionante estilo lírico y simbolista, se convirtió en una pieza clave en la difusión del posmodernismo literario por toda América Latina. A través de sus versátiles poemas, que incluyen temas de amor, naturaleza y verdad, no solo enriqueció el lenguaje poético, sino que también innovó con la métrica y la musicalidad.

En un mundo donde los hombres dominaban la literatura, su posición es destacada como una de las primeras poetas que abrió la puerta a una nueva perspectiva. Hoy, su literatura sigue siendo objeto de estudio y admiración, consolidando su importancia en la literatura uruguaya y latinoamericana.

Referencias bibliográficas 

Jafreysi Leonardo es docente de Lengua Española en el nivel secundario. Actualmente cursa la Maestría en Lengua Española y Literatura en el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU), iniciada en mayo de 2026. Se interesa por la lingüística, la literatura y la didáctica del español, y mantiene un compromiso con la formación continua y la promoción de la lectura, la escritura y el pensamiento crítico.

Jafreysi Leonardo

Docente de lengua española

Jafreysi Leonardo es docente de Lengua Española en el nivel secundario. Actualmente cursa la Maestría en Lengua Española y Literatura en el Instituto Superior de Formación Docente Salomé Ureña (ISFODOSU), iniciada en mayo de 2026. Se interesa por la lingüística, la literatura y la didáctica del español, y mantiene un compromiso con la formación continua y la promoción de la lectura, la escritura y el pensamiento crítico.

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